La cantante norteamericana vuelve a sus raíces con dos eventos en Madrid: un concierto en La Fídula el 10 de marzo y una charla concierto en B The Travel Xperience del 12 de marzo. Hoy estará presente en Ciclo Dones Xperience en B The Travel Barcelona, dentro de la sección Música en clave femenina. Pero antes tenemos una pequeña entrevista para conocerla mejor:

¿Cómo nace tu vena de cantautora de Rock?

Hablando de la música en sí, siempre ha sido parte de mi vida, y escribir también: poemas, y luego canciones. Cuando tenía 16 años empecé a cantar en público, pero la parte más importante siempre fue escribir, crear algo nuevo. Hablando del estilo de rock, siempre he sido fan de los artistas que dan todo en el escenario, no me gusta la gente que se controlan demasiado en directo por miedo de no sonar perfecto técnicamente. Rock es un estilo creativamente amplio que siempre viene de una base de pasión, y no se puede hacerlo a medias.

Cold War para la serie Mentes criminales ¿Cómo fue su composición y cómo surgió ese trabajo?

Es una canción que escribí hace años pero me ha acompañado desde entonces, todavía es uno de mis temas favoritos para cantar. Luego hemos hecho una versión más aflamencada con mi banda de ahora, que mezcla rock, blues, y flamenco, pero la versión que han puesto en la serie fue la versión original, grabado en Nashville con músicos de allí. La letra habla de no rendirse, especialmente respeto al  amor.

Wait no more es un trabajo en directo ¿Cuál es la razón de grabar un disco en ese formato?

Parcialmente porque fue un reto – no se puede esconderse cuando estas grabando un álbum en directo, y quería ver si podríamos hacerlo. Parcialmente porque me sentía que era el momento para hacerlo con esa banda, entendí que estábamos preparados para hacerlo después de casi 7 años juntos. Y también porque esa banda es una banda del directo. Me encanta el trabajo que hemos hecho en el estudio con los dos discos anteriores, El Mar y La Huerta, pero no captan el vínculo que tenemos con nuestro público ni la locura de energía que hay en el escenario. Fue importante para mí captar esa energía, esa es la esencia de nuestra música y de la música en general.  Y por último, quería hacerlo porque hacer un doble CD y un vinilo grabado en directo fue directamente opuesto a la moda de hoy en día: singles y videoclips y música desechable.

En 2014 tienes un disco El mar, donde hay muchas canciones en español y versiones. ¿Cómo elegiste esas canciones?

El Mar fue el primer disco hecho en colaboración con un grupo de flamenco fusión, Calamento, y el guitarrista eléctrico El Rubio. Ya había sacado cuatro discos antes de conocerles, todos 100% temas propios. Con ese proyecto, no teníamos muy claro si iba a ser un proyecto “serio” al principio, fue más para probar cosas y divertirnos.  Por eso no nos preocupábamos que significaba cada tema en el repertorio, solo sabíamos que nos gustaba como sonó cada uno. Me molaba la idea de llevar temas flamencas al terreno más country o blues, o al revés, porque la única intención fue hacer arreglos que nos gustaban, ha salido un proyecto muy orgánico. Las canciones representan unas canciones que nos gustan, y nos gustaban jugar con esa fluidez de estilo musical. Fue más difícil elegir las canciones para el segundo disco, La Huerta, en 2017, porque ya había una “formula” que sabíamos que funcionaba. El reto fue como hacerlo evolucionar para el segundo disco y a la vez crear otro repertorio orgánico que nos gustaba igual o más que lo de El Mar. Una cosa que nos ha ayudado mucho fue dejar más juego entre la guitarra eléctrica y la guitarra española, en lugar de enfocarnos siempre en la española como “lead guitar” y la eléctrica como apoyo. Nos ha permitido probar cosas nuevas con los arreglos.

Vas a ofrecer unos conciertos más íntimos ¿Te gusta esa forma de trabajar y qué diferencias encuentras con un concierto más grande?

Por un lado, me encanta tocar con la banda – les quiero con toda mi alma y son unos cracks, me dan muchísimo a mí y al público cuando están conmigo en el escenario. Pero por otro lado, he empezado mi carrera haciendo concierto acústicos, entonces, conciertos como estos son como volver a mis raíces. Valoro los conciertos acústicos por qué es la versión más pura de las canciones, y es una experiencia muy íntima con el público (con rock and roll, por supuesto). También, es muy importante para mi defender la importancia de los espacios de música en vivo en pequeño formato – esas salas más chiquititas hacen la cultura accesible a la comunidad, aquí y en todo el mundo.

¿Qué te aporta la versión acústica de un concierto?

En un concierto acústico, hay más posibilidades de improvisar, de probar cosas nuevas, y de interactuar con el público. Siempre lo hago – creo que no puedo evitarlo – pero así que como la banda no está, no pasa nada si cambio algo de repente, o si paro en medio de un tema para explicar algo, entonces cada concierto es verdaderamente una experiencia imposible replicar. Creo que por eso tiene su encanto. No es el mismo tipo de espectáculo que un concierto grande, es una experiencia más íntima y tal vez más personal. 

¿Cómo te ha influido la música española en tu carrera?

Mucho. Los ritmos y las armonías que hay en música de aquí, específicamente flamenco pero también otros estilos, han enriquecido mi vocabulario musical. Eso lo puedo aplicar en mi propia música, y me hace apreciar otros estilos aún más, los estilos que ya pensaba que conocía incluidos. La colaboración con los músicos de aquí me ha hecho salir de mi zona de confort, me ha enseñado cosas que estoy segura que no hubiera aprendido si me hubiera quedado en los EE.UU. – aunque también aprendí mucho de mis compañeros de Nashville, claro. Lo importante es siempre seguir aprendiendo, como persona y como artistas, y sin duda mis 8 años en España me han enseñado un montón.

Charla/concierto ¿Qué vamos a descubrir en ese espectáculo?

Tengo dos conciertos en Madrid. El 10 marzo será la primera vez que presento un concierto un poco más “Nashville” en esa bonita ciudad – antes siempre hemos hecho presentaciones de disco, de El Mar, La Huerta, y Wait No More – pero no he presentado mis canciones de mis raíces. Este concierto será una mezcla de canciones de mi cuatro álbumes de rock, blues, folk y country editados en Nashville, canciones de los tres álbumes colaborando con músicos de aquí, y algunos temas nuevos que nadie ha oído todavía. Tengo muchas ganas de hacerlo, de verdad. Y el 12 marzo, actuaré por la tarde en la oficina de B the Travel Brand Xperience, presentando un breve historia de blues y jazz de los EE.UU. Será media charla interactiva y medio concierto. Ya he tenido la suerte de presentarlo en Barcelona y Palma de Mallorca, y siempre es divertido e interesante compartirlo con el público.

¿Qué te influye a la hora de componer y como es ese proceso para ti?

Suelo escribir ideas en trozos de papel o en servilletas o grabarlo en el móvil, luego trabajar en la letra, después coger la guitarra e intentar darle forma. Antes escribía casi todos los días, pero la verdad es que en el último año o así he estado muy ocupada — promocionando el álbum nuevo, entre otras cosas – y no estaba escribiendo. Ahora mismo he vuelto a coger el hábito, y es muy bonito volver a hacerlo. Sin escribir me vuelvo un poco loca, es una manera de procesar e intentar entender un poco mejor la vida.

Háblanos de tus influencias, y con quién te gustaría cantar

David Bowie y Tom Waits siempre han sido mis favoritos. Es demasiado tarde para cantar con Bowie, claro, pero con Waits me encantaría. Siempre admiro a músicos que defienden su propio estilo y tienen su propia voz, como estos dos.

Un sueño por cumplir

Siempre digo lo mismo cuando me pregunten por mi sueño, aunque quizás no suena muy romántico. Quiero seguir creciendo el equipo con el que trabajo – por fin encontrar una agencia de booking que valga la pena, por ejemplo – para poder seguir creciendo mi proyecto. No suena como un sueño, pero al final lo es para alguien que siempre ha llevado su propia carrera sin discográfica. Mi objetivo no es y nunca ha sido ganar dinero para hacerme rica. Es para poder pagar cada vez mejor a mis músicos y a nuestro equipo técnico. Es para seguir creando música con la gente que amo y respeto, y para poder apoyar económicamente a otros y otras artistas (músicos y en otras disciplinas) y también iniciativas que tienen que ver con la educación musical y derechos humanos.

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