Ante las adversidades, oportunidades. En cierta forma es lo que les ha ocurrido a Jairo Ubiaño y Víctor Elías, batería y piano respectivamente, dos artistas que durante el confinamiento y tras muchos años de amistad y trabajo juntos, para otros artistas, tuvieron el tiempo suficiente para decidir definitivamente lanzar su propio proyecto 80/20. Pasando así de lo que fueron sus inicios entre ellos, de versiones y diversión musical, a un trabajo en común.

Un dúo particular, batería y piano, sin voz, con sus melodías en ambos instrumentos que navegan entre el jazz y el rock progresivo, sin dejar de lado la universalidad de la música y viajando por muchos estilos, y al mismo tiempo rompiendo con ellos impregnando su propio carisma e identidad. Una potencia auditiva que va desde las melodías más tranquilas que pueden llenarnos de vals, a la música clásica impartida por las notas de piano o el puro rock que nos entrega la batería.

Ambos no pretenden crear música mainstream, solo quieren dejar volar su imaginación y todo lo que han aprendido en su recorrido plasmarlo en música, en lo que les va saliendo naturalmente, sin imposturas y mucho menos sin la exigencia que puede ser la presión de la industria musical. Independientes, con mucha, mucha imaginación y con las ganas de dar rienda suelta a su creatividad, y así ellos mismos ser más libres en su carrera musical.

Nos cuentan que su forma de componer es natural, lo que les va saliendo, pudiendo salir de una melodía que tiene Víctor y sobre ello van trabajando, o viceversa, pero a eso no le dan muchas vueltas, creen que ahí tienen la libertad de crear al ser dos y haber tenido ya un recorrido juntos.

Hasta el momento han sacado dos singles Premeditato Malorum y Memento Mori, con dos videoclips muy distintos, uno incluyendo a su música la luminosidad de un espectáculo de luces y el segundo abordado desde la interpretación, la música y bailes clásicos.

El Estoicismo está representado en sus títulos, piensan que representa su etapa creativa, a esa parte de la cuarentena, donde todo eran cambios, sucesos. miedos, ánimos, superación e incertidumbres. Al mismo tiempo esta forma de nombrar a sus canciones le da una universalidad a la hora ser no encajarse en un idioma, si no buscar lo universal y poder llegar a más gente. Hay que decir que es una manera muy original y particular la de cada nombre y que si busca el significado podemos vernos representados en lo que ellos nos dicen sobre componer durante el confinamiento y plasmar lo que sentían en esos momentos.

Después de escuchar el disco es verdad que, con muchas influencias, pero uno se va directamente al sonido de música clásica. Como bien nos dice Jairo que sin buscarlo y buscándolo así se ha creado, y que al final cuando no se mete en una canción ni voz, ni guitarra, siempre hay un instrumento que siempre destaca más, y aquí es el piano de su compañero Víctor, y es normal que nos lleve a rememorar la música clásica, también por el tipo de armonías que utiliza Víctor:

No es a propósito, pero sí que es verdad que al final esa mezcla entre elementos acústicos de piano y batería con elementos electrónicos, hace que se pueda generar esa fusión, entre la música un poco clásica y algo más contemporáneo. Aunque hay base en nuestra formación de clásica, la tenemos mucho más en jazz y contemporánea, entonces se crea una fusión muy curiosa, y el papel del piano tiene una labor muy importante de que evoque un poco el ambiente más clásico. Pero si te soy sincero, nos hemos juntando, hemos fusionado cosas y esperando un poco a ver que salía. Es la parte divertida de todo esto intentar mezclar nuestras influencias, sin ninguna pretensión, ya que después de tocar para otros artistas, a veces apetece hacer cosas casi jugando y ver que sale, recuperando esa ilusión. Nuestra pretensión es crear un proyecto mucho más creativo y que posiblemente irá a un nicho mucho más cerrado al salirnos del pop y no ser tan comerciales.

En el mes de marzo sale su disco compuesto por ocho canciones. Aunque el mes pasado hicieron una pequeña presentación en Madrid, la presentación oficial será a finales de marzo y a partir de ahí girarán por España. Ahora mismo, además de estar con sus trabajos de grabación con otros artistas, -durante la entrevista estaban justo en ello-, se encuentran en el proceso de búsqueda del acompañamiento que llevarán junto con su música en sus directos. Habiendo visto sus videoclips nos da pista por donde puede ir, y ellos nos cuentan que irán por el formato visual a nivel de juego de luces.

Jazz fusión, mezclada con rock progresivo ha sido la gran influencia para este trabajo, aunque nos cuentan que hay melodías mucho más pop, o incluso algunas que evoquen a un cuento. Anomaly ,The Mars Volta, Jacob Collier, Snarky Puppy y John Mayer son las referencias actuales que tienen. Pero si les pedimos que nos digan con quiénes les gustaría tocar se decantan con Anomaly o Jacob Collier, ahora mismo son quiénes más les atraen.

Para terminar la entrevista les preguntamos a ambos por un sueño por cumplir: Víctor nos dice que tocar en Blue Note, y Víctor volver a hacerlo en California, pero eso sí, ambos con 80/20.

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