40 años de carrera musical de una banda dan para mucho. Para buenos y para no tan buenos momentos, pero sí desde luego para tener un legado que hoy en día siga vigente en los escenarios. Danza invisible, activa hoy en día, es de esos grupos que salió de su Málaga natal para unirse a la movida madrileña, y que en la actualidad siguen siendo los mismos chicos de ayer, con las mismas ilusiones, pero con los pies más en la tierra si cabe.

El documental se ha presentado en 24ª edición del Festival de Malaga, que al mismo tiempo rendía homenaje a la carrera de uno de los directores del documental, José Antonio Hergueta, que recibió el premio Talento Andaluz que otorga Canal Sur, la radiotelevisión pública de Andalucía.

A este lado de la carretera es un grato documental donde la realidad se agolpa con la magia de las ilusiones de la música de un escenario, del proceso de creación del grupo, de sus avances, de sus estancamientos, de sus giros y de sus proyectos. Tal y como plasma la cinta, pasados cuarenta años de su creación el grupo sigue teniendo las mismas ganas de subirse a un escenario, eso que los llevó a ser distintos del resto de bandas de su época sigue en pie, la fuerza del directo.

Javier Ojeda, Chris Navas, Manolo Rubio, Antonio Gil y Ricardo Texidó, fueron los primeros integrantes del grupo, y Ricardo fue el único en dejarla formación. Javier el último en incorporarse y al poco tiempo acabo siendo la cara de la banda, quien parecía tener el carisma de llegar al público, aunque como queda bien claro en el metraje, era algo que no buscaba y que tampoco dio importancia, todos querían que el trabajo fuera en conjunto, y cuando así dejó de ser y alguien estuvo en desacuerdo abandonó la agrupación. Todo esto está plasmado en el documental, con imágenes de archivos, con declaraciones de todos los integrantes al completo, de periodistas musicales, porque tal y como nos comenta el director, José Antonio Hergueta, los componentes que tiene hoy en día Danza Invisible dejaron claro que sin Ricardo no había documental. Eran conscientes que el fue uno de los propulsores y debía de formar parte de la historia.

85 minutos de metraje y que a partir de la mitad coge otra fuerza porque ya aparecen los conciertos la inserción de la banda en la movida madrileña y todo parece más dinámico, personalmente no me desagrada como evoluciona, quizá porque la historia me interese, y no solo quiero ver un concierto, o fragmentos de ellos, si no que me interesa el calado que el grupo tuvo en sus comienzos, como fue su evolución interna, a qué tuvieron que renunciar, y a qué se enfrentaron dentro de la industria musical, pero también cómo se enfrentaron a ellos mismos, a esos cambios que estaban surgiendo en su vida, que a veces no son fáciles de asimilar.

Pero el documental no es solo del grupo, la idea parte de un libro que escribe Javier Ojeda sobre la música en Málaga, y la parte que trataba de Danza fue escrita por Manolo Bellido y él es quien propone este trabajo a los directores. A José Antonio, le gustó la historia, pero quería algo más que la historia del grupo para compensar, ya que el género documental según él, requiere de un equilibrio para poder llegar al espectador, por eso encontró en la nueva ola malagueña un detonante unido a esos chicos de barrio que quieren triunfar y que lo consiguen emulando ese sonido británico que sonaba en su ciudad natal, porque logran crear esa magia entorno a unos amigos. Es un sueño hecho realidad de unos compañeros, que siguen siendo amigos de un pueblo, Torremolinos, hoy en día siguen funcionando gracias a ello. Tal y como nos cuenta, la historia de la movida malagueña, la propia Danza Invisible y su evolución hubiera dado para una miniserie, pero finalmente se han quedado en plasmar esos cuarenta años de carrera, pero sin dejar de lado lo que les influyó pasar ser y continuar.

Danza Invisible es lo que parece. Son gente muy sencilla, lo cuál es muy gratificante, pero para convertir eso en material de una película hay que buscar parte dramática, y en ellos estaba la ruptura con Ricardo, la pérdida de ese núcleo duro y ante todo el porqué de ello. Son tan sencillos que nos costó hacerles ver que su historia era interesante y que se podía construir un documental a su alrededor.

Hay varios dramas en el documental, la marcha de Ricardo, el verse inmersos en una vorágine de exigencias de marketing que les haría cambiar, y ahí es cuando se dan cuentan que no encajan, que no es lo que quieren, que ese grupo de rock que quería disfrutar en un escenario está perdiendo su esencia, por ello esa tal renuncia al estrellato a la fama, como muchos conciben, al final es un éxito para ellos, porque siguen siendo lo que querían ser, unos chicos de barrio que disfrutan con su música, adaptándose a lo que van creando, porque como cuentan, el tiempo les ha ido aportando serenidad y otras músicas que se han acoplado a ellos.

José Antonio dice que hay una renuncia a convertirse en personajes, y que es algo propio no solo de ellos, si no de Málaga, porque no quieren venderse como producto y es algo que allí pasa mucho, que no acaban de creerse que alguien de un sitio pequeño pueda triunfar, por eso ese paralelismo de hablar no solo del grupo si no de la época y de la zona.

El documental comienza con esa fuerza de juventud de querer comerse el mundo y a medida que avanza es la propia vida, la calma del guerrero, pero sin perder su esencia, plasma la sensatez que los lleva hasta donde están sin negar en ningún momento cada etapa de su vida, incluidos sus propios desparrames personales y profesionales, por lo que rebosa verdad y humildad al mismo tiempo.

A nivel de formato de cine hay movimientos de cámara y encuadres que dan una gran vitalidad al metraje, en la mitad del guion la imagen cobra otro matiz, otro movimiento que va acorde con lo que cuentan, y eligen ese giro para potenciar ese mensaje, como algún otro más subliminal, que hace de la metáfora pistas de la historia del grupo y una opción de formato de guion. José Antonio cree que pueden haber sido un poco atrevidos, porque todas esas imágenes que muestran a esa altura las querían potenciar, pero dándoles otro formato, porque al ser documentos ya vistos había que romper un poco el ritmo.

El documental les gustaría que se presentara en Málaga, con actuación de Danza Invisible. En estos momentos no saben si eso será posible con las restricciones de la pandemia, pero sería todo un homenaje por su parte al grupo, a la música, al cine y a la ciudad en sí.

Una respuesta a «A este lado de la carretera. La magia de Danza Invisible y Torremolinos de Regina Álvarez Lorenzo y José Antonio Hergueta»

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