Maui de Utrera tiene single nuevo, Nada, que ha hecho que vuelta a sus orígenes, a verse en el espejo de la vida y trabajar con su padre, todo un regalo para ella.

Maui tenía un sueño por cumplir, no era otro que quitarse la mascarilla y aunque no ha podido ser admite que el verano y las actuaciones han sido como empezar de cero, con la misma ilusión y viendo la necesidad e ilusión en los ojos de la gente, viendo las ganas de divertirse, de reírse, de emocionarse, de remover emociones y reconoce que han trabajado bastante. Se nota la alegría a la hora de contar este retorno a los escenarios.

No es para menos y sobre todo viendo el otoño que se avecina para Maui: es como la alacena de las señoras de los pueblos, repletito de cositas en conserva por si acaso, tenemos un buen otoño. Vuelve con potaje y con mucha ilusión, pero en esta ocasión va a estar en tres ciudades, Sevilla (Antiguo Teatro del Quintero), Barcelona (Teatro Borrás) y Madrid (Teatro el Flamenco). Imagínate que ilusión más grande, que pechá de cocinar potaje nos vamos a meter y que alegría, porque al final vamos a tener tres sedes.

Al preguntar cómo surge Nada, nace una exclamación por parte de Maui. !Uff que aventura, madre mía que aventura¡. Lástima que esta conversación fuera telefónica porque debía tener una cara de felicidad que sería digna de fotografiar:

Tu ya sabes que yo hago canciones, soy una hacedora de canciones, lo que menos me importa es el estilo, el vestido que se le ponga o los complementos que se le echen a la canción, siempre lo pide la historia, nunca me defino por un género, pero en este caso me apetecía hacer un experimento y recordar mi infancia. Sin temor ninguno, me fui al barrio donde me crie, al polígono del Tinte en Utrera a buscar a los guitarristas de Bambino, los que estuvieron más de una década con Miguel y los que hicieran esta canción. Para mi sorpresa se ilusionaron muchísimo, creamos un combo y terminé formando un equipo de Utrera al completo. Desde el maquillador hasta el director del video, todos son criaturas utreranas, para reflejar el sonido de mi infancia que viste una canción de desamor muy cercana al drama, como lo hacía Bambino, pero con mi lenguaje, que siempre tiene recovecos de humor y de quitar peso a la seriedad. No deja de ser una canción de Maui, pero muy especial porque gracias a ella he logrado reunir a mi padre con sus amigos de aquella época y hacer una reunión en casa, ensayar en casa, lo mismo que se hacía allá por los ochenta. Ha sido muy bonita la experiencia, estoy muy contenta y muy ilusionada.

Esta grabación ha sido para Maui volver a su infancia, el punto desde donde voló y apoyada por quién le dio las alas, su padre, una experiencia emotiva y al mismo tiempo contradictoria porque dice haberse encontrado consigo misma tras muchos años, con su esencia, con los miedos con las inseguridades y por tanto con la verdad:

Esta canción es un homenaje a mi padre, muchos artistas pueden hacer canciones de Bambino, yo misma puedo hacer en un momento dado un homenaje a Bambino, pero es curioso porque cuando lo hago me alejo completamente de su sonido, lo llevo al mío, a lo que está a mi alcance. Sin embargo, aquí ha sido al revés, el conocer la estructura de una canción de este tipo es gracias a mi padre, porque le compuso canciones y tiene la fórmula secreta. Ha estado presente en todo el proceso creativo y desde luego mandando, si había algo que no funcionaba me decía: esto para atrás. Recordar de dónde vienes siempre te solidifica mucho, ha sido catártico y terapéutico al mismo tiempo.

Nos cuenta que este viaje emocional le ha hecho ver que la niña que es en el fondo sigue muy viva y es mucho más salvaje que la propia Maui. Dice haber vuelto un poco a ver cosas que hubiera querido poner en orden, con el estudio, con el trabajo, con la experiencia que ponen cosas en su sitio para volver al principio: Maui es divertida, es alocada, pero ese salvajismo que tenía esa niña estaba un poco adormecido y haber retomado ese sonido de la infancia y haber vuelto a pisar mi barrio, ver a los niños de allí con los juegos que yo jugaba, me hizo ver que hay que ser más salvaje y no tener tantos miedos y tantos prejuicios, hay que crecer y evolucionar pero sin miedos.

Nada, esta canción de desamor, que Maui la ha llevado como una historia con su evolución, como si de un cuento se tratara -cómo se nota que ha vuelto a soñar a sus orígenes- no tiene estribillo va todo de seguido excepto cuando el coro, El combo, bajara a la protagonista de ese sueño, de ese de amor inventado, con un “Nada, nada, nada, otro, otro”  Ella lo define como una ingenuidad por parte del personaje que crea su propia historia de amor inventada y que está en las nubes haciendo el paralelismo de cuando uno está enamorado.

El videoclip está grabado en directo, no se lo planteaba de otra manera, no veía que fuera algo natural entrar en un estudio, El combo necesitaba lo cercano, la vitalidad y la magia del ensayo y de tocar en directo, dice que es como si algo del campo lo encerraras y lo quisieras cuidar en un lugar cerrado, sin puertas a la naturaleza. Quería captar la energía del directo, un encuentro natural y alejarse de las superproducciones para mostrar la verdad y era la manera de sacarles la verdad a ellos.

Nada va a formar parte de su espectáculo Potaje. Le están dando un pequeño giro al llevar tres años en cartel. Los otros singles con el tiempo puede que estén en un disco, pero asegura que su ilusión está puesta en los espectáculos: Estoy con Potaje, con Por arte de magia, Al revés (estoy yo sola y me doy la vuelta como un calcetín) y estamos comenzando a trabajar un espectáculo que verá la luz el año que viene, será algo más que un concierto, como lo que hacemos ahora, unas artes escénicas. En directo intento utilizar todas las herramientas que tengo para hacer del espectáculo una mega historia, cada canción es una micro historia, con baile, con humor, con música y mucha teatralidad y muchas disciplinas entrelazadas. Creo que es nuestro fuerte ponernos encima del escenario, por ello solemos ir a teatros porque es dónde podemos lucir este tipo de espectáculo.

Maui es una soñadora, una luchadora, siempre está creando y soñando, como cantar con otros compañeros y si no sale con haberlo soñado cree que ya lo ha disfrutado: Soñando no le veo nunca barreras a la vida, y si no lo consigo no pasa nada. Así que seguirá soñando con cantar una bulería con Alejandro Sanz, no otro tipo de canción, una bulería.

De momento os dejamos con el sueño de la niña que fue, es y siempre será Maui, Nada, esa canción que ha trasladado a la artista a su ciudad natal y como dice ella a tocar tierra y ver verdad:

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