La juventud y la energía positiva estará presente en el Festival de Música Española de Cádiz por parte de María de la Flor. Estará con su último trabajo, Resalada, con el que está de gira y baja por segunda vez a Cádiz, en junio lo hizo en el Monkey Weekend de El Puerto de Santa María. Su concierto en el festival tendrá lugar el próximo día 17 de noviembre en la Sala Central Lechera.
La cantante y compositora madrileña dice que la música viene de familia, de la convicción de saber que esa pasión podría ser un futuro para ella, ya que su madre también era una apasionada, y creyó que para llegar a algo tendría que hacer carrera desde la base: viviendo la vida que es la música, no tanto como una disciplina, y ahí entré a violín desde muy pequeña, y durante mucho tiempo estuve vinculada a la música clásica.
Nos cuenta que un profesor de clásica les inculcó el folclore y muchas más músicas y por esa pasión se decidió a acudir a micros abiertos en Madrid, a cantar y tocar el violín. A raíz de las canciones que compuse y al conocer a Diego Galaz (Fetén Fetén), con quien produje mis primeras canciones, he ido metiendo un poco la cabeza en este mundo profesional de la música popular.

Las referencias musicales y estilos van por épocas. De nombres nacionales con lo que yo haya podido convivir sería mi maestro Suso Moreno, mi madre, que me aportó mucho en casa compartiendo canciones conmigo, Diego Galaz que antes de ser productor de mi primer trabajo estuvo presente en mi educación musical, su grupo Fetén Fetén, ellos marcaron mis inicios en la música. Como referentes de estilos de lo que yo he acabado después desempeñando serían Natalia Lafourcade, Amancio Prada, Silvia Pérez Cruz, Lucía Fumero, Rita Payés, personas afines a términos estilísticos y con quienes comparto profesión.
María de la Flor
Dice que sus letras hablan de su vida, y que las denomina canción de autor, y aunque tiene reminiscencias de contenidos que recuerdan a las canciones populares que se cantan en muchas zonas de la península y Latinoamérica, al final las escribe ella, una chica de treinta años, con sus experiencias diarias. Yo no intento emular ningún tipo de folclore, pero tengo esa influencia. Mi manera de cantar, las melismas que utilizo a la hora de cantar beben un poco de ese tipo de música.
Su forma de componer admite que es muy ecléctica: casi siempre comienzo por las melodías que me salen, otras veces tengo textos escritos en mi día a día y que voy esbozando y que de repente les pongo música, voy musicando palabras, otras voy por patrones rítmicos. Alguna vez que me he sentado al piano a través de alguna rueda de acordes y de progresión armónica, voy colocando encima melodías, palabras, y por eso es lo que te digo, no tengo una forma concreta de componer.
Mi pequeña carrera, el tiempo que llevo, ha requerido una pequeña inversión de tiempo y de dinero; y la complejidad ha sido ser autogestionada y una persona sola al frente del proyecto. Ahora mismo tengo un equipo que me respalda un montón, una oficina Sopla de cara, con quien trabajo mano a mano, pero cuando lideras un proyecto así, que no es una banda, todo es más solitario y cuando de repente las fuerzas flaquean hay que hacer un poder para tirar para adelante, porque si tú no te mueves la maquinaria no funciona. Por eso a veces es más fácil ser obrera de las órdenes de otros, y aquí eres quien manda y a la vez quien obedece, y a veces una de las dos partes se resiente un poco, así que en ese equilibrio es donde más complejidad atisbo. Y más que facilidad lo más gustoso para mí es compartir, la parte del directo, de estar con el público, de que las canciones lleguen y así poder comprobar que una canción que compusiste en tu casa en pijama vas a Soria y ves que unas personas se la saben y la cantan contigo, y sobre todo compartir con otros músicos, eso es una dicha juntarme a cantar letras de otros compañeros o componer, o simplemente compartir el rato con la noción de que hacemos música y compartimos esa sensibilidad para mí es lo más enriquecedor.
Fotos tomadas por Jincho López Barahona en la Destilería Cacao Picó dentro del Alhambra Monkey Weekend (elMonkeydelPuerto)
Nos cuenta que por el tipo de directo que hace, más sosegado, más que por el tipo de música que hace los espacios más pequeños y sentados son los más apropiados, aunque comenta que la presentación de su último disco, Resalada, que fue en una sala de Madrid con la gente de pie, con otra energía más movida, y admite que fue divertido y eléctrico, dice que obtuvo fuerzas para vislumbrar esas canciones, y los directos, en escenarios menos teatrales.
María de la Flor ha estado actuando en varias ocasiones en Andalucía, pero no en Cádiz capital, por ello admite que tiene muchas ganas de bajar al festival, porque además tiene muy buenas referencias del mismo. Y en la conversación nos comenta que baja con banda, y aunque dice que no cree que cante alguna de las canciones que ya está componiendo, pero si fuera así, lo haría en solitario para hacerlo de una manera más personal y privada. Estará en formato trío, con Carlos Otero a la guitarra y Marc Piñol a la percusión, y ella dice, entre risas, que siempre va cargadita de instrumentos, con el violín, con el charango, con la guitarra, se llama la mujer orquesta.
Con los directos he ido aprendiendo qué instrumento necesita cada canción, y viceversa, y si tienes maña y tiempo, vas observando en las composiciones lo que encaja mejor.
¿Un sueño por cumplir? Para mí el sueño, y el éxito si se puede mencionar esta palabra tan complicada, es seguir, continuar, que mi vida siempre gire con la música presente, y si puede ser con esta música que autogenero y que creo que moviliza a una comunidad que ya, digámoslo así, se ha sumado a esta identidad de María de la Flor, para mí sería un sueño, seguir llegando a gente con las canciones que para mí son significativas, y que puedan seguir siéndolo con la sinceridad que yo me entrego a esta pasión mía.












