The New Raemon y McEnroe, o Ramón Rodríguez y Ricardo Lezón en el pasado 2024 se volvieron a unir para un nuevo trabajo, Nuevos Bosques, 16 nuevas canciones que bebían de lo mejor de cada uno de ellos: de la poesía de Lezón y de la intensidad, creatividad y musicalidad de ambos.
Tras haber tenido conciertos íntimos con este disco, presentan con banda Nuevos Bosques el próximo día 23 de enero en la Sala But de Madrid, dentro de la programación de Inverfest 2025. Ricardo Lezón nos habla del disco y de su música.
The New Raemon y McEnroe, unión en 2016 con el disco Lluvia y truenos, ¿cómo nace esa unión?
La unión surge de la manera más natural, Ramón y yo habíamos charlado en alguno de los festivales en los que coincidimos, a los dos nos gustaba e interesaba lo que hacíamos, la idea y la relación que tenemos con la música, en aquel momento yo vivía en una aldea soriana y él en el Maresme, pero bastó una llamada para que nos lanzáramos a hacer Lluvia y truenos.
Han pasado 8 años y volvéis con Nuevos Bosques, ¿cómo ha sido volver a esta unión?
La acogida y la trayectoria de Lluvia y truenos fue genial, pudimos tocar en un montón de sitios y hubo mucha gente a la que le gustó tanto como a nosotros, además fue una trayectoria larga, las canciones permanecen incluso pasados estos ocho años, esa es la mayor satisfacción, conseguir crear algo que permanezca, que se quede. Esperar para volver a hacer otro disco tiene algo que ver con eso también, con el sosiego y la paciencia para esperar hasta sentir que teníamos algo que decir. Cuando ese momento llegó lo hicimos.
Ya tenéis otros singles publicados después, ¿habrá nuevo trabajo en conjunto?
Los singles pertenecen a Nuevos Bosques, son parte del disco, independientemente del tiempo o el formato en el que han ido saliendo.
Nota: el disco que está en streaming no contiene todas las canciones del propio disco, de ahí los nuevos singles, que al principio sólo estaban en el vinilo.
Las letras son tuyas y los arreglos de Ramón Rodríguez, ¿cómo decidís esta forma de trabajo?
Ramón me dijo que quería musicar algunos de mis poemas, lo cual me hizo muchísima ilusión. Las canciones que firma él llevan esos poemas como letras, las que firmo yo llevan letras escritas expresamente para esas canciones.

¿Qué quieres contar con las nuevas composiciones?
Ha sido curioso escuchar los poemas que escribí hace cuatro años convertidos en canción, siempre impresiona escuchar un poema propio en una voz que no sea la tuya, incluso impresiona en la tuya cuando lo lees en alto. Están escritos para poner en palabras pensamientos difíciles de expresar, convertirlos en poemas es la forma más sencilla que encuentro para ello. No pretendo contar nada a nadie, sólo dejar escritas cosas que he sentido y no quiero olvidar.
Hay algo que no varía en tus composiciones, y es la profundidad en las letras unidas a una gran sonoridad que capta la atención para seguir escuchando, ¿qué es más complicado, la forma o el fondo?
Bueno, todo va junto, la forma es parte del fondo y el fondo de la forma. Hago las canciones que me salen, no me gusta darles muchas vueltas, me gusta que se mantengan cerca de lo que son desde el principio. Escribo sobre lo que me inspira e interesa y busco las melodías que me gustan.
¿Cómo ves la evolución del sector desde que comenzaste a formar parte de él?
Bueno, lo veo como a un avión a reacción desde una canoa. No sé decirte más.
En breve estaréis actuando en Inverfest, ¿qué significa para vosotros estar en la programación?
Una oportunidad preciosa para presentar Nuevos Bosques con toda la banda. Hasta ahora nos hemos centrado en sets acústicos. Tocar en Madrid siempre es una alegría.
¿Qué nos vamos a encontrar en el concierto?
Será el primer concierto con banda, como te decía antes, las presentaciones que hemos hecho hasta ahora han sido en formatos pequeños donde primaba lo acústico y la desnudez. En Madrid estaremos arropados por una banda y las canciones sonarán más fieles a como lo hacen en el disco. Tenemos muchas ganas y también los nervios de una primera vez.
Hace unos años en una entrevista me dijiste que el escenario era en cierta forma tu refugio, ¿sigue siendo así?
Sí, me costó mucho tiempo sentirme bien, pero ahora me siento bien en él. Sigo poniéndome nervioso, pero ya no son nervios de sufrimiento, son nervios de estar haciendo algo que quiero y querer disfrutarlo. Hacer canciones siempre me ha hecho feliz y poder salir a tocarlas a un escenario es algo de lo que me siento muy agradecido. Es una sensación extraña porque me siento muy solo en el escenario y a la vez más cerca de todo. Parezco Paulo Coelho tratando de explicarlo. Desde que era pequeño me daba un miedo increíble subirme a un avión y estuve así durante muchísimos años, pero desde hace relativamente poco no solo no siento miedo, sino que hasta disfruto, miro por la ventanilla y hago videos. Un poco eso.
También me comentabas que lo mejor es cantar para uno mismo, para tener más seguridad, ¿ésto tampoco ha cambiado?
Bueno, no sé qué es lo mejor. Que canto para mí si estoy seguro. Me afecta mucho la energía, o lo que sea que es, que recibo de quien me escucha, pero tengo muy claro que lo que quiero transmitir tiene que ser algo que a mí me esté llegando. Desde que empecé hace cien años han cambiado pocas cosas, lo del escenario, que no es moco de pavo, y poco más.
Pregunta, último, ¿último concierto, último disco comprado y último disco escuchado?
Último concierto, el de Club del Río en el Escenario Santander, una preciosidad. Último disco comprado, uno de Jimmy Rushing, The Blues and the jazz Odissey y el que estoy escuchando mientras escribo esto es Polaroid Piano, de Akira Kosemura.
¿Un sueño por cumplir?
Dirigir una película me encantaría, pero la verdad es que nunca sueño con ello.
