Ya han salido dos singles de lo que será el próximo trabajo de Bambikina, «Llamas encendidas», explorando una faceta electrónica de su sonido, y el segundo, «Año Nuevo», que tiene un tono mucho más íntimo e intenso en mensaje y forma.
Hablamos con Esther Méndez y la pregunta obligada es ¿cómo va este nuevo disco?
Lo estamos cocinando, la verdad es que estoy en un momento en el que estoy autogestionando y autofinanciando mi proyecto, entonces voy grabando canción a canción con los recursos que tengo y vamos muy despacito, pero con paso firme. También autogestionar el proyecto me da esa libertad creativa de llevar las canciones donde yo quiero, con total libertad y sin compañías que me encorseten en este sentido, entonces estoy muy contenta con el resultado y ya te digo, todavía preparando el disco que esperamos que se ponga para antes de verano.
Dos canciones muy diferentes, las que ha sacado, y Esther nos cuenta un poco cómo ha sido el proceso de estos dos temas. La verdad es que Llamas Encendidas tenía una parte más electrónica, quizá era una canción más enérgica, más bailable, en el caso de Año Nuevo, pues sí que es como más balada un tema como muy emocional, que en lugar de tener parte electrónica, aunque sí que tiene sintetizadores, pues quizá hay una presencia más protagonista de la banda y de los sonidos orgánicos. Yo creo que en cualquier caso estas nuevas canciones esta nueva remesa de canciones presentan a una nueva Bambikina es un lavado del proyecto, por decirlo de alguna manera, donde yo creo que todo suena como, pues un poco más moderno, con esa beta de los sintes y la electrónica, y por eso encuentro ese punto en común aunque es verdad que son temas muy diferentes. Siempre he dicho que Bambikina es un proyecto muy ecléctico, que es muy difícil ponerle una etiqueta, entonces las canciones también, cada una va por donde van, y a veces son incontrolables y yo las dejo ser.
Nos cuenta que realmente no han estado con una multinacional, y que realmente siempre ha tenido total libertad creativa, pero que ahora al estar totalmente independientes manejan sus tiempos, y pueden crear de una manera muy diferente, con otra tranquilidad. Eso no quiere decir que no tenga una estrategia planteada, pero todo fluyendo de una manera muy orgánica y natural, algo que dice que le genera mucha tranquilidad, así que lo están haciendo como les gusta y a su ritmo.
En el mes de noviembre estuvieron actuando en InterAutor, tanto aquí en Madrid como en Montevideo, y Esther nos cuenta su experiencia. Dice que se presentaron al concurso de la SGAE y fueron seleccionados de entre 300 proyectos, y compuso una canción Llamas Encendidas con un cuento de Eduardo Galeano, y que coincidencia que luego tuvieran que tocar en Montevideo. La inspiración vino porque leí el libro de Los abrazos que me voló la cabeza y cuando leí el cuento, este fragmentito del mar de fuego me pareció tan bonito que se comparara a las personas con llamas que brillan con más o menos intensidad dependiendo de nuestra personalidad que me inspiró automáticamente y surgió la canción.



Un proyecto siempre aspira a trascender a otros países, en nuestro caso Bambikina está muy influenciada por el folclore de Latinoamérica, era algo que teníamos muy pendiente y de repente este tipo de concursos te dan la oportunidad, ya no solo económica, sino también logística, de poder cerrar fechas allí. Tocamos por ejemplo los premios Graffiti que son los más importantes de la música Uruguaya y en 25 años era la primera vez que actuaba un artista de fuera, entonces poder presentar y tocar tus canciones en un sitio que no es tu país la verdad es que es un subidón, y allí es verdad que le dan mucho valor a todo lo que es música y en este caso al ser una banda que viene de España nos recibieron con mucho cariño y algo que no ocurre por ejemplo en nuestro país es que nos daban espacio por la mañana en los principales programas, y yo qué sé, pues estuvimos en el plató, como de Masterchef aquí, de La Voz, como en las principales cadenas de televisión nos hicieron un hueco para poder tocar en directo, cosa que por desgracia en España es muy difícil que todavía haya programas donde se oferta música en directo, así que fue una experiencia superbonita, nos reconocían en la calle, de hecho, cosa que nunca nos ha pasado en Madrid, porque no nos habían visto por la mañana en la tele, en el programa, imagínate. Fue una experiencia alucinante, la verdad. Aquí para una banda emergente sería impensable.
Nos admite que la facilidad que están teniendo en este disco es el hecho de que la banda esté muy consolidada, pero que como en todo proyecto dificultades también existen. Tengo un equipo de lujo con musicazos increíbles que creen ciegamente en el proyecto y que muchas veces, más que yo incluso, son los que insisten, vamos a grabar, vamos a quedar, vamos a ensayar y están muy involucrados, cosa que también es difícil contar con unos músicos que la banda está tan robada, que suene tan bien, que nos entendemos tan bien, yo creo que las facilidades las pone el equipo que tengo de músicos y dificultades, pues todas las del mundo porque cuando estás tu sola te sientes un poco, David contra Goliat en una industria en la que todo funciona con números, con algoritmos, con estar alimentando constantemente la máquina; te ves un poco como desbordada. Pero bueno, más allá de lo que cuesta sacar un proyecto adelante, la verdad es que me pasa siempre, cuando surgen canciones nuevas surgen ilusiones nuevas y se revitaliza el proyecto, así que mientras siga habiendo canciones el proyecto va a seguir vivo, canciones siempre hay de sobra porque por suerte yo compongo casi todos los días y es algo que me sale de manera muy natural y las dificultades se van superando. Cuando estás inmersa en el disco y estás tan ilusionada, las dificultades parecen más pequeñas de lo que son.
La dificultad mayor en estos momentos está siendo cerrar fechas, están trabajando con la agencia GNews y están haciendo un gran equipo con ellos. No tenemos un booker y la parte de contratación y cerrar fechas es lo que más nos está costando, pero estamos ahí peleando.

Ahora nos metemos ya en la salida de los festivales, ¿cómo os enfrentáis a ello, no siendo una banda de primer nivel, entre comillas, como se suele decir? Si te das cuenta, al final los carteles de los festivales los copan casi siempre las mismas patas, muy pocas veces las grandes cabezas de cartel rotan, al menos en un ciclo de dos o tres años, así que al final de todo lo que se pone en la radio, todo lo que se programa está puesto ahí por algún motivo, creo que ya nadie o muy pocos locutores de radio ponen una canción porque realmente les llega o les gusta, que habrá casos, la mayoría son ya negocios que hay pactados, se pactan con las discográficas y al final da la sensación que entrar como en ese círculo cada vez es más difícil, y de que la música ya no es lo que era y a lo mejor ya no se programa o no se pincha por gusto sino por acuerdos previos. Somos un grupo pequeño, pero los músicos de la banda tocan con Luz Casal, con MClan, es una banda de primerísimo nivel, pero sí que es verdad que a nivel de trascender a grandes plazas eres pequeñito y a lo mejor no haces el tipo de música más comercial que se lleva ahora, y nosotros apostamos por cuidar un poco más las letras y por hacer algo un poco más alternativo cuesta muchísimo, claro sobre todo porque el pez que se muerde la cola tú necesitas que apuesten por ti para darte visibilidad y que te vean, pero como eres pequeño no apuestan por ti, entonces cuesta mucho salir de ese mantra.
En sueños por cumplir, como ya hemos hecho varias entrevistas con ella, nos ha dicho varios, ahora nos dice que no le importaría, incluso le gustaría hacer otro proyecto audiovisual como el que hizo con La mesita del comedor. Componer una banda sonora nunca había entrado en mis planes, y me gustó, y ahora hay otra puerta que se abre y es componer para otros artistas, ya que ha contactado conmigo un productor del pop español al que le han interesado mis letras, y me ha pedido componer para otros, esto me está revitalizando un poco y ponerme en otros roles que me están resultando atractivos. Lo bueno que tiene la música es que no hay solo un camino, pero el corazón lo pones en tu propio proyecto.
