Foto © Francisco Garofalo

La danza es uno de los pilares fundamentales de Ellas Crean, dar cabida a un arte que no posee excesivos espacios en nuestro país para que se pueda disfrutar y difundir. En esta edición de 2025 una de las protagonistas es Aïda Colmenero Dïaz con su trabajo Conxurando o invisible -día 29 de marzo en el Museo del Traje- que es una obra donde está presente la búsqueda de la memoria del cuerpo colectivo, cuerpos en masa, conectados con la historia ancestral. La obra abarca las influencias del pasado y presente y el arraigo con la tierra.

Siempre hay un detonante para comenzar una faceta, ¿cómo nace tu pasión por las artes escénicas?

La verdad es que recuerdo mi vida siempre en movimiento, haciendo todo tipo de bailes, deportes y disfraces, bailando… y siempre un gran interés por hacer teatro y aprender el oficio, empecé seriamente en el instituto y luego decidí inscribirme en la escuela de teatro, era algo que siempre quise hacer, mi tío me llevó y ahí empezó todo.

Eres multidisciplinar, ¿qué te aporta cada una de las facetas en las que actúas y con cuál te encuentras más cómoda?

Es que yo me considero como creadora, es la palabra con la que más cómoda me siento, crear. No me gustan las cajas cerradas, las fronteras delimitadas, las etiquetas, a mí me gusta crear. Todas las expresiones para mí son válidas mientras sean manifestadas con honestidad.

Entiendo que además de todo lo que tocas en el arte, la danza, el cine, comisaria de artes escénicas, se complementan y te aportarán entre ellas, ¿Cómo conjugan una con las otras en tu carrera profesional?

Sí, todo suma, y todo es uno. Para mí, por ejemplo, el trabajo de edición audiovisual es pura coreografía. Por ejemplo, mi trabajo de comisaria parte de mi necesidad de aportar lo que sé con firmeza que falta en el terreno donde estoy dibujando un proyecto. Todo es uno.

Dentro de la danza, te centraste en tu formación en la contemporánea y africana, ¿cuál es la razón por la que te centras en ellas a la hora de formarte?

Bueno, eso es muy amplio y casi que podría decir que no hay una danza africana como no hay una danza europea. Puede haber rasgos comunes en un continente, pero la danza contemporánea de España es diferente a la danza contemporánea de Austria, por ejemplo, o la danza contemporánea de Kenya es diferente a la danza contemporánea de Egipto.

Digamos para ser precisos, que sí, me formé en la rama de contemporáneo del Conservatorio Profesional Mariemma (donde en contemporáneo pude aprender Técnica de Graham, pero el resto era más bien estilo libre) y además en danza me formé en la Técnica de danza contemporánea Germaine Acogny. Pero estudié muchas otras cosas en “danza”. Me he formado en la vida también mucho, he observado, escuchado, palpado y vivido, del gesto, del latir del sur, del flamenco, de la capoeira, de las danzas tradicionales de Galicia, danzas tradicionales del País Vasco, de las danzas tradicionales del Sur Global. Esto es lo que más me interesa. La razón es que me considero del sur global, y por eso estoy interesada en la tierra, patrimonio, memoria e identidad del sur global.

Este mes estarás dentro del cartel de Ellas Crean, ¿qué significa para ti estar dentro del festival?

Para mí es un honor estar siempre al lado de otras creadoras. Las mujeres creadoras tenemos muy poco espacio en las programaciones nacionales… El festival es rico por la diversidad de lenguajes, expresiones, hacen un gran trabajo.

Además, me hace especial ilusión presentar en Madrid, pues siempre estoy en el extranjero trabajando y presentando mi trabajo.

A fecha de hoy, y tras tu trayectoria, ¿qué relevancia tienen estos festivales para vosotras y para la cultura en general?

Necesarios los espacios para todas, todos, todo tipo de cuerpos, expresiones, que reflejen la sociedad diversa que somos.

Además, lo maravilloso de este festival es que se programan las obras en diversos espacios y hace “más viva” la ciudad. Es maravilloso ocupar los espacios madrileños con arte vivo. En especial los Museos.

¿Qué quieres transmitir con ella y cómo fue la creación?

Esta obra surge a raíz de mi vuelta a mi terra galega, mi interés de poder ahondar más en la energía específica y memoria de mis ancestros/as galegos/as.

Quería ahondar en el patrimonio inmaterial y material gallego, pero sobre todo en el inmaterial, realizar un recorrido de memoria del cuerpo colectivo, conectado con la historia ancestral.

Me acompaño de cantos populares gallegos, de la comarca de mis tatarabuelas, y conjuro y rezo con aquello que no se ve, lo invisible.

Conxurando o invisible habla de la Galicia imaginada, construida en el imaginario colectivo de millones de emigrantes que viajaron en búsqueda de una vida mejor, y por aquellos/as que se quedaron, y construyeron con los desaparecidos. A través del lamento, el canto y la morriña, conjuro para construir colectivamente una Galicia que está repartida en todo el mundo y que dejó a muchos desaparecidos.

¿Para crear esta obra qué ha sido lo más difícil o lo más complicado?

Bueno, es que para mí crear es un juego, es un regalo, es una bendición, no veo nada complicado en la creación porque es algo que amo, que adoro…

Quizás lo complicado venga después… Cuando la creación entra en el “mercado”.

Vas a actuar en el Museo del traje, siendo además su aniversario, ¿qué significa para ti estar en este espacio donde la memoria juega un papel importante?

Es un regalo, estoy emocionada por el espacio. Es un acierto, pues mi obra está relacionada con la memoria.

La mujer, la memoria y las raíces están presentes en tus trabajos, ¿puntos importantes para crear y narrar para ti?

Sí, definitivamente he trabajado durante 10 años en mi proyecto ELLA POEMA, para ahondar en la unidad psíquica femenina creativa y es inmensamente enriquecedor, he aprendido mucho. Me interesa la memoria, pero para traerla en el ahora, en la vida cotidiana, para ver cómo imaginar un presente -futuro desde un pasado. No podemos obviar lo que hemos vivido, para imaginar nuevos futuros hemos de saber de donde venimos.

Ellas Crean tiene un hilo conductor este año con la memoria y la contemporaneidad, ¿Qué importancia crees que tiene hoy en día destacar ambos términos en las creaciones culturales?

Muy importante como te decía, crucial saber de donde venimos, pero no para quedarnos ahí, sino para proyectarnos en algo mejor, para buscar una nueva versión y mejorada de nosotros, el pasado hay que aceptarlo, hablarlo, asumirlo.

En una ciudad como Madrid es esencial este trabajo, no se puede estar tapando el pasado, no se puede pretender que no “somos” lo que somos o que no hemos hecho lo que hemos hecho. Hemos de ser lo suficientemente sabios  y sabias para poder hablar de lo que somos, asumiendo, porque de todas maneras por mucho que uno quiera tapar la historia en el discurso, los cuerpos no mienten, la historia vive en nosotros, nuestros cuerpos no mienten, nuestros cuerpos suenan, hablan, se mueven lo que somos y ellos no mienten.

¿Después del tiempo que llevas dentro del sector nos puedes contar como ves hoy en día la cultura en nuestro país?

Bueno, es una pregunta difícil de contestar brevemente y difícil al mismo tiempo, muy compleja.

Casi que prefiero referirme a lo que he hecho a nivel personal. Llevo como comisaria intentando aportar al sector, trabajando muy duro durante diez años para conseguir que las programaciones fueran diversas, intentando traer a creadores del sur para poder aportar nuevas maneras de pensar y crear. Intentando además ponerme en el lugar del estudiante de artes escénicas para poder aportarle lo que yo nunca tuve cuando era estudiante. Hemos conseguido cosas importantes, la verdad, mi equipo y yo.

También a nivel personal como creadora, llevo presentando fuera mi trabajo y llegando a lugares increíbles e inverosímiles, pero curiosamente en España no he presentado tanto como a mí me gustaría.

A nivel más general podría decir, uno de los problemas base desde mi punto de vista es que el verdadero trabajo real de los creadores no se conoce y no se considera como una profesión; además de no haber políticas de apoyo.

¿De dónde nacen las ideas de Aïda Colmenero Dïaz para crear?

De la vida cotidiana, de la vida de barrio, de pueblo, de la vida en la ciudad, me inspiro de la vida, de las profundidades del ser humano.

¿Qué te es más complicado, la forma o el fondo?

Bueno, en mi manera de trabajar lo difícil es llegar al fondo, desvelar el corazón de todo, el latir, las semillas… una vez que encuentras lo profundo lo demás viene solo…. Hasta la forma. Para mí todo ha de nacer desde lo profundo.

¿Cuáles son tus influencias tanto en danza como en cine?

La vida está llena de grandes creadores y creadoras que me inspiran, que me tocan, sin límites… Muchos… muchas …

¡Podría decir que me inspira por ejemplo la maestría poética de Paula Ortiz es sus películas, como por ejemplo en La Novia,  como me inspira la pieza escénica  de Antonio Tavares Kmêdeus obra maestra para mí!,  o la profundidad de La vida sin mí, de Isabel Coixet o la grandeza, tripas y honestidad de Angélica Liddell… En fin, muchos/as creadores/as…

¿Un sueño por cumplir?

Muchos, muchos, me declaro una soñadora.

Ficha artística

Dirección, autoría e interpretación: Aïda Colmenero Dïaz
Música: Teresa Colmenero, Grupo Abertal de la Rua, Entroido Viana do Bolo, Aïda Colmenero Dïaz
Vestuario: D’aquela
Producción: Cía Aïda Colmenero Dïaz y Grupo Ciudades Patrimonio de la Humanidad UNESCO España.

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