Noa Lur presentará su nuevo trabajo, Multipolar, el próximo día 6 de marzo en la Sala Villanos, será su puesta de largo, ya que hasta el momento solo han salido dos singles, Mask y Bonzer. Multipolar es un disco lleno de matices musicales con la potencia y el desgarro como forma y fondo, un disco muy dispar a lo que conocíamos de Noa Lur, pero que no desentona, todo lo contrario, aporta una nueva faceta suya que hace ver la diversidad de colores sonoros que puede aportar. Aunque la base del disco es de jazz, esperad un concierto con garra, donde aparecerá el rock progresivo -quien dijo miedo a los cambios- fusionándose de una manera muy natural, ya que la voz de Noa Lur es pura versatilidad y posee una amalgama de registros. Pasen y lean, porque Noa nos habla de su último trabajo, y anoten fecha para deleitarse con un trabajo muy completo.
Un disco esperado, el último es de 2021, ¿cómo nace Multipolar?
Nace de la necesidad de contar muchas cosas sucedidas en estos años, la madurez, las nuevas experiencias… Nuevas ganas de hacer crítica social, de hablar de la maternidad, de la salud mental, de la importancia de rodearse de amigos…
Las letras son tuyas, ¿cómo ha sido ese proceso creativo, y que quieres transmitir con estas canciones?
Las letras y las composiciones son mías. También hay trabajo de composición de Tony Pereyra y Ander García. El disco se llama “Multipolar” y he querido transmitir que el ser humano somos una amalgama de emociones y facetas, un complejo mundo de colores y polos que en mi caso se ha traducido en un colorido y ecléctico disco.
Para estas composiciones tan variadas, y donde lo social y la crítica forma parte en letra, ¿qué te ha sido más complicado, la forma o el fondo?
La forma siempre es más difícil. Para mí el fondo es esa idea inicial, ese detonante que hace que emerja el concepto. Ese concepto luego hay que desarrollarlo y darle una forma y eso es lo más difícil. Tangibilizar las emociones.


En Multipolar estás junto a Tony Pereyra en la creación, ¿cómo nace este tándem?
Tony es como mi hermano. Lo conozco desde hace doce años y desde entonces siempre nos entendimos muy bien. Estamos muy conectados emocional y creativamente y componer juntos nos resulta muy fácil, es como conversar.
Dentro de la creación del disco, ¿qué ha sido lo más fácil y lo más complicado?
Lo más fácil fue tomar la decisión de que iba a crear un disco nuevo porque sentí fervientemente que era el momento, que necesitaba contar nuevas historias. Lo más complicado es siempre todo el proceso de producción, poner de acuerdo en fecha y horarios a los músicos, cuadrar con los estudios, cuadrar agendas con todos los creativos… eso es siempre lo más complicado en la música, ¡las agendas!
Multipolar, es vital, ecléctico y transita por una gran variedad de sonoridades musicales, pero con gran potencia, el arranque con Axón es pura adrenalina, para después transitar por otras canciones más íntimas, ¿cómo habéis conjugado tantos géneros en un solo trabajo?
Ha sido natural. Toda esa música estaba dentro de nosotros, y siendo yo originalmente cantante de jazz, tengo dentro de mí mucha música que habita y que me hace ser la artista que soy. En esta ocasión hemos tenido más influencia de rock. Yo me sentí especialmente inspirada por el disco “Black Star” de Bowie. Disco de rock grabado con músicos de jazz. Una maravilla. Y ahí se empezó a fraguar la idea de que yo también quería sacar en mis composiciones influencias de otros estilos como el rock o la música contemporánea.
¿Por qué comenzar con Axón, una declaración de intenciones de lo que viene después?
Sí, es fuerza, es una oda a la amistad que es como yo entiendo y concibo este disco. Un disco hecho con mis amigos desde el amor y el talento. Axón habla de eso, de como ellos me sostienen y me fagotizan.
¿Nos puedes contar quiénes han participado en esta grabación, y quienes van a estar en los directos?
El 6 de marzo en la sala Villanos va a estar toda la banda al completo, ¡va a ser inolvidable y único! Viene Laurent Coulondre de Francia, que es quien grabó el disco al piano y teclados y que no iba a perderse este momento. Están mis queridos, Ander García al bajo y contra, David Fernández a la batería, Tony Pereya a la guitarra, Ariel Brínguez al saxo tenor, Chris Kase a la trompeta, Jorge Moreno al trombón, Alejandro Pérez al saxo barítono y como coristas tenemos a: Jorge Fontecha, Isabel Fonseca, Yoio Cuesta y Juan Moreno. Un elenco de primera división del jazz nacional e internacional.
Es un disco donde en la grabación llevas cuatro voces de coro, ¿quieres potenciar la parte vocal en este trabajo?
El coro le aporta otras texturas y colores y ayuda a dar esa sensación de multipolaridad que pretendo en el disco.
Después de unos años en la música, y la vorágine en la que vivimos, ¿cómo ves el sector en estos momentos?
Estamos en un momento creativo y de talento excelso. Mejor que nunca. Tenemos un nivel de proyectos en este país fuera de serie. Sin embargo, el apoyo institucional deja mucho que desear y es muy complicado desarrollar los proyectos y abrir ventanas al exterior. Aunque algunos lo consigamos.

Presentación en la Sala Villanos el próximo día 6 de marzo, ¿qué nos vamos a encontrar en ese concierto?
¡Os vais a sorprender! No os esperáis esto de Noa Lur, aviso. Y vais a salir con un chute de energía muy potente. 14 músicos en escena y muchas ganas de compartir.
¡Ah! Y la oportunidad de llevaros el disco físico firmado… y un abrazo
¿Un sueño por cumplir?
Ver a mis hijas cuando sean adultas como dos mujeres felices y plenas en un mundo feminista motivado por el cuidado a las personas, no al capitalismo.
