El Maleficio de Micaela será el próximo trabajo de la banda Contrabandeando, un EP, del que poco a poco han ido dando a conocer singles, y que mañana día 27 de abril presentarán en exclusiva en el Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares. Un trabajo que ha sido posible a través de una campaña de crowdfunding.
Contrabandeando es una banda de 10 músicos de distintas generaciones, estilos y procedencias, mezclando registros típicos del folclore latinoamericano con sonidos actuales, han ido evolucionando y cambiado con el tiempo, de componentes y de musicalidad, y eso es toda una riqueza para su música, que no se queda estancada y haciendo que cada uno aporte toques distintos. En este 4º trabajo discográfico, cuentan con Juan Mondéjar al bajo, Carlos Sánchez a la batería y Félix García a las teclas, que hacen que se conjuguen los sonidos de los años 50 y la música de mestizaje contemporánea.
Hablamos con César sobre este nuevo trabajo, que, como ya hemos comentado, se presenta el 27 de abril, y sobre la banda que comenzó en el 2009. Nace en el contexto de un grupo de amigos en el que nos gustaba todo lo que es el folclore y la música latinoamericana. Empezamos a coger canciones de todo el continente y empezar a tocarlas, con instrumentos más típicamente castellanos, laúd, bandurria, y con algún instrumento de viento. A partir de ahí empezamos a desarrollar un proyecto en el cual, pues, de ahí viene el nombre contrabandeando de traer, pues, unas pequeñas joyas, parece que una manera de nuestro continente, para poderlas tocar por aquí. A raíz de eso, somos un grupo que ha tenido muchísimos cambios y muchísimo movimiento, ahora mismo somos 10 componentes; han pasado más de 25 personas por la banda y ha surgido una evolución tirando al final a temas propios y a tener un estilo bastante más particular desde ese inicio, intentando copiar folclore de continente a hacer temas propios que tienen un fondo de folclore latinoamericano, pero que ya tienen un carácter que no tiene nada que ver con lo que es la música original.
Nos cuenta que los cambios han sido progresivos, de pasar por muchos sonidos de cuerda, a hacer folclores latinos, charangos… y que en estos momentos tiran más por un sonido mucho más percusivo, con sonidos de vientos.

Ahora mismo tiramos más hacia un sonido más de orquesta antigua y bugalú que es a lo que suena este último disco que estamos sacando. Este nuevo disco es bastante particular, también conceptualmente creo que es el trabajo que está mejor hilado. Siempre hemos sido muy desastres en la parte estética, por ejemplo, y era algo que no queríamos dejar de lado ahora. Entonces lo que sí que hicimos que la ilustración, la parte gráfica tuviera importancia y contamos con Zaida Escobar una artista, que es increíble, con la cual hemos creado un relato de la historia de Micaela y su relación con una deidad de la santería que es Babalú, en la cual tenemos que contar una historia que se basa en hablar de la santería, de los males de la humanidad. y lo que hemos hecho es ilustrar todas las canciones de este disco, que cuentan una historia que tiene una base social también bastante importante. Quizás el disco más completo, más variado, es complicado, salvo quizás la cumbia de mentiras que es una cumbia más encasillada el resto de las canciones es muy difícil ponerle género bien porque pasamos por muchísimos palos como puede ser la canción de Babalú, que tiene hasta siete rítmicas en el mismo tema, y te vas del bolero, al lírico, al ska a canciones como Imagina o Amor, y es difícil de decir exactamente en qué rítmica estás, Sí que es muy concreto, muy personal, y el sonido que le hemos dado creemos que también tiene una parte ahí de recuperar el sonido de exotic, de las orquestas de 40, de 50, de soprano como Yma Súmac, de hace muchísimos años, a tocar con rítmicas actuales.
Comentamos que es verdad que las canciones, son particulares como él dice, pero también muy festivas, y admite que sus directos siempre buscan una fiesta. Dentro de todo su repertorio en un concierto solo tocan una o dos lentas, el resto intentan que el público se lo pase bien y que sea muy bailable, y creen que El Maleficio de Micaela tiene ese espíritu. Alternamos canciones de distintos discos, y con distintas temáticas de fondo, para ir variando.
En ese hilo conductor que quieren contar en sus canciones, y dentro de la festividad que muestran en sonido, las letras esconden y muestran, a la vez, la realidad actual, contando muchos males de la humanidad, las desigualdades y lo diferentes que realmente somos cada uno ante un mundo que es injusto. Hay canciones con crítica política y social, otras mostrando cómo se convive con enfermedades raras. Son muchas formas de contar al final aspectos muy sociales.
El domingo 27 estaremos en el Teatro Sano Cervantes, en el teatro de nuestra ciudad. Vamos a hacer un show muy completo. Nos acompañará Zaida Escobar, que estará pintando en directo. Tendremos también alguna colaboración especial, alguna sorpresita con algún músico invitado, reputado. Va a ser una fiesta compartida también con el montón de gente que nos ha apoyado en el crowdfunding que nos ha permitido realizar este trabajo y a quienes estamos muy agradecidos; así que va a ser un concierto muy especial para nosotros y para nosotras. Como siempre, aunque los ambientes sentados parecieran que no son muy apropiados para nuestro show, creemos que esta ocasión sí nos va a acompañar y creemos que va a estar muy mimada también la parte visual, etc. Será la primera vez que vamos a presentar todas las canciones ante el público, ya que el EP saldrá al día siguiente, hasta el día 28.
¿Un sueño por cumplir? Al final, conseguir que nuestras canciones lleguen lo más lejos posible, que se escuchen y que tengan la máxima visibilidad. Yo creo que al final es el sueño que tenemos todas las bandas emergentes. Y si nos hablaban de tocar, creo que sería el poder mostrarnos y poder tocar en Latinoamerica, de donde nacen las rítmicas que hacemos, y nos gustaría poder hacer una muy buena gira por allí.
