Eduard Millán Pradas encara su primera novela, El castillo de los pobres, con una buena soltura literaria para que el lector jamás pierda el interés en el libro al que se enfrenta. No es una obra autobiográfica, pero sí posee aportaciones personales desde lo íntimo a lo profesional, al final el día a día influye en lo artístico y aquí lo podemos vislumbrar al saber que su trabajo diario se centra en ser técnico en integración social, junto a jóvenes migrantes y personas drogodependientes, en su mayoría.
Un joven, que sigue viviendo con su madre, se ve abocado a un trabajo que no le llena pero aporta un sueldo mensual. En la plena vorágine del paso de una adolescencia a la madurez, y tras la separación, algo traumática, de sus padres, pasa por diferentes etapas donde el mismo se boicotea en sus ideas hasta tocar casi fondo, para después intentar salir a flote queriendo aportar algo más que un número a la sociedad.
Pudiéramos pensar que a Eduard le ha sido fácil realizar esta novela, ya que conoce la temática, pero sin saberlo diría que fácil no, más bien enriquecedora, y su experiencia ha aportado una forma de narrar una etapa a la par que una sociedad que convive la realidad con la ficción, porque ante dichos hechos contados muchos pensarán que no existen, pero siempre superará lo imaginario. Posiblemente también habrá tenido que quitar del medio la emocionalidad de todo lo vivido para centrarse en ser más veraz que sentimental y dar una perspectiva general con una visión más amplia de todo lo que trata en la novela.
De fácil lectura, y que te contagia de querer conocer la vida de ese joven, de sus cambios, de sus situaciones y de cómo evoluciona ante ellas. Entre los capítulos hay saltos en el tiempo y podríamos pensar que el lector se va a quedar en el limbo, y perder detalles de lo acontecido en ese espacio de tiempo no escrito, pero no, el escritor ha utilizado la habilidad de avanzar, pero en ese contexto contarnos cómo ha llegado hasta allí, a esa nueva etapa, a ese nuevo renacer, porque realmente cada capítulo es un avance en su madurez, aunque a priori no lo parezca, una evolución de su mente a cumplir con sus ideales, que en un momento dado se quedaron por el camino.

No confundir el hecho de que el libro se de fácil lectura, puesto que Eduard Millán ha sabido combinar tramos donde la profundidad cede el paso a la naturalidad, y viceversa, ha conseguido un conjunto narrativo donde todo cobra sentido, y cada personaje aporta algo de la sociedad al protagonista, y este al resto, aunque por momentos parece que lo haga con muchos silencios reflexivos. Porque sí, la reflexión está en constante movimiento, al igual que la duda existencial. El castillo de los pobres no deja de ser una bandeja donde exponen muchos problemas sociales latentes y de los que muchos reniegan o quieren echar la vista hacia otro lado.
Muchas temáticas están insertadas, y con buen hilo conductor, en El castillo de los pobres. La adolescencia, el trabajo, las aficiones, las amistades, los ideales, la política, lo social, los traumas, las secuelas, la lectura, los prejuicios… todo esto y mucho más para llegar a conjugar todo en una persona que ha pasado por distintos estados en cada una de las temáticas y se han fundido en la llegada de la cordura y la búsqueda de lo que se quiere en la vida sin perder perspectiva de ninguna de ellas.

Editorial: Tu voz en mi pluma
Publicado: 2024
ISBN 10: 8412898524
ISBN 13: 978-8412898521
Asunto: RETRATO SOCIAL
Género: NOVELA CONTEMPORÁNEA
Idioma: CASTELLANO
