«Me gustó más el libro» es el tercer LP del sexteto jienense Los Mejillones Tigre, tras Tropical y Salvaje (2020), El Fuego (2023) y su EP LSD (2024). Su trabajo es muy variado y, cómo no, bailable y con toques de humor e ironía; esta última parte es también protagonista en esta entrevista que nos han concedido. No esperábamos menos de ellos, ya que es marca de la casa del grupo.
Si os pregunto por el primer recuerdo de la banda, ¿cuál sería?
Un chiringuito en Cádiz, y en la resaca siguiente un ¿y por qué no? Fue una casualidad, una fiesta en la Tetería de Úbeda que no tenía banda, y montamos un montón de versiones en un par de días. Luego pensamos, ¿por qué no hacer esto, pero bien?
Siete años de música y de carretera, ¿qué balance hacéis de la banda?
Hemos hecho muchos kilómetros, Josete los cuenta, y los cuenta como vueltas al mundo (llevamos una vuelta, una y media… así). Cada viaje es una aventurilla, aunque también es duro. La industria de la música no es nada complaciente con los músicos. Por ahora seguimos en pie, que ya es bastante.
Vuestra música es original, alegría total, una fiesta, y lo mostráis también en el colorido de vuestro vestuario, ¿buscáis un hilo conductor en todo a la hora de salir al escenario?
Sí, normalmente buscamos algo para engancharlo todo; ahora, con el nuevo disco vamos a cambiar de todo: vestuario, puesta en escena, etc. Aunque nos mola también lo seco, la música es alegre, pero muchas de las letras son bastante oscuras y malrolleras.
Los mejillones tigre tiene una característica esencial y es partir de lo más puro y clásico en sonoridad y mezclar con lo más bailable, desde el rock, pop de los 60 a la cumbia, y con un sonido especial, donde las etiquetas quedan fuera totalmente, ¿creéis que es importante quitar los encasillamientos en la música?
Totalmente, cuando dicen que el rock está muerto (que ni idea de si es verdad), es un poco por eso hay gente que está anquilosada y le cuesta mirar a otras cosas. Cuando al rock and roll le quitas el roll, le quitas la parte lúdica, la juerga y el desenfreno de cualquier tipo se hace predecible, aburrido y es complicado que pueda enganchar a alguien ajeno al rollo. Cuando empezó el rocanrol era en sí una mezcolanza y debería de ser así. La música peruana o brasileña se influenció de la música anglosajona de los cincuenta y sesenta; no tiene sentido que no haya un viaje de vuelta.

Vuestro tercer disco, Me gusta más el libro, ¿cómo ha sido su creación?
Han ido saliendo canciones de manera bastante natural, pero las hemos tenido que trabajar mucho, y en poco tiempo. Los tiempos de creación ahora te los marcan unos algoritmos a los que tienes que dar de comer como a una locomotora a vapor; no puedes parar de echar carbón o se para. Todo son prisas. Hemos rescatado algunas canciones que teníamos casi olvidadas y la verdad es que nos hemos ilusionado con cada una de ellas.
Habéis logrado una amalgama de sonidos que no desentona en ningún momento, incluso parece tener un hilo conductor musical, con vaivenes que nos llevan por distintos colores vitales, ¿cómo es vuestra forma de configurar un disco y la elección del orden de las canciones?
Le damos muchas vueltas a eso, la verdad, porque nunca sabes cómo acertar o si hacerlo pensando en el LP, en las plataformas… Escuchamos los temas y los ordenamos para que tenga todo una coherencia, musicalmente más que conceptualmente. Las ordenamos y las escuchamos en ese orden y ya decidimos si cambiar algo más.
Varios singles antes de que saliera el disco completo, ¿cómo es la elección de los singles?
Normalmente, cada uno decimos nuestros tres favoritos, intentamos llegar a un consenso y, si no lo resolvemos con una pelea de todos contra todos donde puedes elegir como arma: una lubina entera, un botellín de cerveza o polvos de talco.
Me gustó más el libro no es el título de ninguna de las canciones, ¿de dónde surge el nombre del nuevo trabajo?
Va un poco con Mejor que tú, es una expresión que puede ser un poco pedante y también nos hacía gracia que alguien lo dijese de nuestro disco: “El disco está bien, pero me gustó más el libro”. La elección de un título de algo tan complejo y variado como un disco es bastante complicada.
En vuestras carátulas la animación es muy protagonista, ¿cuál es la razón?
Es bastante guay encontrarte un disco con una portada chula, que la veas y, sin conocer el grupo te diga algo. Los tres álbumes han sido diseños, pero podrían haber sido también fotografías.
¿Os podremos ver en gira con Me gusta más el libro?
Siiiii tenemos un montón de fechas que esperamos que las pongáis por algún lado, y suponemos que aún quedan otro puñado.
¿Cómo se preparan Los mejillones tigre un directo?
Nos vamos a echar un par de cañas y picar algo, preferiblemente a algún sitio típico del lugar. En el camerino hay quien se queda medio dormido y quien se pone a estirar. Brindamos con un chupito y derechos al escenario.
¿Influencias?
Los Destellos, Los Mirlos, Traffic Sound… prácticamente todo Perú de los sesenta hasta la mitad de los setenta. Pero también todo lo que tenga que ver con el Soul, el Rock and Roll, la Psicodelia de cualquier parte del mundo. En este disco nos hemos metido a hacer Doo wop, los caminos tropicales son fértiles y frondosos.
¿Un sueño por cumplir?
El de llegar desnudo a clase.

