María Toro llega a su cuarto disco, Mestura, con cambios, con una evolución creativa que va dando forma a su carrera musical. Sus tres discos anteriores eran una trilogía, y entre ellos estaban relacionados. El primero lo grabé en Nueva York, A contraluz; el segundo, en Río de Janeiro, Araras; y el tercero, Fume, lo grabé al volver a Madrid, con músicos de aquí, de mi entorno. Mestura, que significa mezcla en gallego no puede ser más representativo de esas diez canciones que María Toro ha elegido para este trabajo, donde hay un vuelco importante en su carrera, pero por supuesto con su identidad musical ante todo.
En Fume ya tenías influencias de tu niñez, me decías en otra entrevista, los recuerdos de la cocina de leña, por ejemplo, y en este más todavía por lo que me estás diciendo. No sé si te ha sido, no más complicado, pero sí como entrar en un mundo con más respeto hacia esa música y su raíz. Bueno, no es más respeto; respeto lo he tenido siempre, pero es, digamos que en Fume puse un pequeño pie en el folclore y en Mestura me lanzo de cabeza al folclore y hago folclore. Cojo letras populares e instrumentos de la percusión tradicional como puede ser el sacho, que es la azada para arar la tierra, el charrasco, que es un instrumento de percusión de Galicia tradicional, la sartén, la lata de pimentón y luego llevo cantareiras, zanfona, acordeón. Entonces es como, no solamente hago letras o canciones populares, sino que la sonoridad me lleva directamente al folclore, que es algo que nunca había hecho. Porque yo hasta ahora, aunque tuviese como algunos guiños hacia ciertas canciones, el sonido, la sonoridad, el formato era un formato de jazz, con batería, contrabajo, piano y flauta, y ahora ese campo sonoro se abre muchísimo, introduciéndome totalmente del folclore.

Este cuarto, Mestura, rompe un poco con todo lo anterior; es como una nueva etapa en mi carrera, porque hago una reconexión a mis orígenes, que es el folclore de Galicia, que es lo que aprendí cuando era pequeña en el entorno familiar. Es un reencuentro con mis raíces y con la música que aprendí de pequeña. Antes de flautista, soy pandeireteira; empecé tocando la pandeireta y cantando el folclore propio de la zona, en una pequeña aldea de la Mariña Lucense que se llama Xerdiz, y bueno, ahí en el entorno familiar aprendíamos las canciones y había, como nos juntábamos en la taberna, como un lugar de encuentro donde todo el mundo iba a cantar y a bailar y olvidarse un poco de las miserias del campo. Entonces ahí empecé, y tras haber estado viviendo en muchos lugares y tener intercambios musicales con artistas de muy diversas escuelas, pues parece que vuelvo a los orígenes y retomo ese folclore, pero claro, manifestándolo desde mi visión actual de la música.
El disco se compone de diez canciones. Arranca con Túa nai e maila niña y termina con Raíz. Mestura tiene esas partes muy definidas de comienzo, evolución y desenlace, con ocho canciones que evolucionan y que nos dejan el poso de la sonoridad gallega desde la mirada y adaptación de las canciones populares. Para mí, hacer canciones cortas ha sido nuevo, porque hasta ahora siempre hacía canciones muy largas, también quizás por mi influencia con la música clásica y el rock progresivo, que son como composiciones extensas con muchos cambios de muchas partes, y que siempre he llevado eso a mi música. Entonces, en esta ocasión he querido también colocar la letra y el desarrollo de otra manera: letra y música central y estribillo, una evolución a priori más sencilla, y que he querido utilizar para plasmar y concentrar mejor esas referencias musicales que he buscado.
Las canciones las fui eligiendo de manera inconsciente. Primero compuse los temas propiamente dichos y luego esos temas me evocaron a algunas letras que tenía de alguna manera en el subconsciente, letras populares de mi entorno familiar, de la infancia y las fui colocando de manera intuitiva en las composiciones que ya había hecho.



Cuando realizamos la anterior entrevista por Fume, en octubre del 2020, nos hablaba de cómo sus vivencias y sus raíces influían en su música, y aunque sus discos anteriores estuvieran grabados fuera, su procedencia estaba implícita. Cuatro años de creación para Mestura, cuatro años de vivir la música galega como algo propio y que ha llevado a este cuarto disco, mientras giraba con el anterior —siempre se está creando—, mientras compartía música con el equipo que la acompaña y con todos esos lugares donde ha viajado, y volviendo a ser un disco autoproducido con la complejidad que ello conlleva en los tiempos que corren en la música. Lamentablemente, el mundo de la música depende de qué sector, qué estilo y demás, más todavía, así que hay que crear de esta forma y luchar por lo que crees.
Lo más fácil había sido para mí trabajar con el equipo que he trabajado, tanto con los artistas, con mi banda habitual, como los artistas colaboradoras, como con los técnicos de grabación, la persona que ha mezclado, el productor que es Diego Galaz, hacer la portada, el cuadernillo, la foto, los vídeos, todo el conjunto. Ha sido un equipo espectacular. Y lo más difícil, pues sacar el proyecto adelante, porque al final es un proyecto hecho a pulmón y autogestionado y requiere un esfuerzo diario considerable.
En este disco, como en los anteriores, para ella lo más fácil al final es la composición y los arreglos, como nos ha dicho antes, y su trabajo en equipo, por su pasión por la música, y lo más complicado en sí es la burocracia al ser independiente y también por el estilo musical en el que se centra, y para ella un sueño sería, como para muchos más compañeros de profesión, el poder tener una persona encargada de llevar su carrera/agenda, pero como bien dice: piano a piano. Puede que con este disco, Mestura, tenga algo más de cabida en otros espacios por abarcar una música diferente a la que ha hecho, pero siempre sin perder su esencia, esa de llevar a un trabajo todo lo que ha influido en su vida y en sus vivencias musicales. Para María Toro, lo importante en una creación es compartir y crear en equipo.
La presentación oficial del disco será el próximo día 22 de junio en la Sala Villanos, donde habrá sorpresas mucho más allá del cuarteto con el que suele ir en giras, y donde Mestura será protagonista con la esencia de su tierra natal, Galicia, y sus recuerdos con letras elegidas desde los anhelos, además de tener insertados y enclavados todo lo que puede haber aprendido durante quince años con la flauta travesera en los distintos países donde se ha formado y ha llevado su música. La diversidad es una de sus señas de identidad.

* David Sancho: piano, teclados, Op1
* Toño Miguel: contrabajo y coros
* Andrés Litwin: batería y coros
* Diego Galaz: violín, violín de agua, zanfona, serrucho, programaciones, silbido, mandola, mandolina
* Jorge Arribas: acordeón
* Verónica Ferreiro: voz
* Xosé Lois Romero: percusión tradicional galega: bendir, pandeiro, pandeira, tambor, sacho, lata de pimentón, cazo de auga, charrasco, tixola
* Lilaina (Andrea Montero, Alejandra Montero, Mariana Montero, María Montero): voces, pandeiretas, aturuxos
* María Toro: flauta, voz, pandeireta, pandeiro, cunchas, composiciones, arreglos, dirección musical
* Letras populares de Galicia
* Producción artística: Diego Galaz
* Mezcla: Lucas Piedra Cueva
* Mastering: Jacobo Naya
* Foto y portada: Lola García Garrido
* Artwork: Antón Lezcano
* Grabación: Pablo Ortega, Rubén Montes, Diego Galaz
* Video: Noah Shaye
