Stormy Mondays son de esas bandas que se hacen de rogar, que siguen piano piano su carrera y que a cuenta gotas se dejar ver y oír. Por eso estas dos fechas, 17 y 23 de mayo, son dos citas ineludibles para los amantes del rock and roll, soul y folk rock. Jorge Otero nos habla de estos dos conciertos y en qué momento se encuentra la banda asturiana.
Hablamos hace cinco años, previo al concierto que disteis justo antes de la pandemia, ¿cómo ha pasado este lustro para Stormy Mondays?
Para nosotros ha sido una especie de parada en el tiempo. Teníamos discos en preparación, en los que estamos trabajando ahora de nuevo. Todos los planes se pararon, pero a la vez los retomamos sin prisa, como si hubiéramos parado ayer mismo.
Me decías que procurabas no fijarte en los cambios del sector, ¿pero ha sido inevitable no hacerlo durante estos cinco años?
Veo mucha polarización en la música en vivo. Hay un interés desmesurado por conciertos multitudinarios con precios elevadísimos, y muy poco interés por vivir la verdadera experiencia de la música en directo, en una sala pequeña o mediana, disfrutando de la conexión con el artista.
Nebraska, vuestro último trabajo, pero estáis ya manos a la obra para otros, ¿qué nos vamos a encontrar en ellos?
En su momento hicimos “Nebraska” para tomarnos un respiro en el proceso de creación y grabación de nuestros próximos dos discos. Ahora estamos avanzando de nuevo en ellos y estrenaremos alguna canción nueva en esta gira. ¿Qué nos vamos a encontrar en esos discos? De momento, todavía estamos trabajando para poder dar esa respuesta…

Os hacéis mucho de rogar para los conciertos, ¿cuál es la razón?
Stormy Mondays existe desde hace varias décadas ya. Hace años que nos dimos cuenta de que para nosotros, por circunstancias tanto musicales como personales, no tiene ya sentido coger la furgoneta y hacer una gira como las que hacíamos cuando éramos aún más jóvenes de lo que todavía somos. Preferimos tocar en momentos y lugares escogidos y asegurarnos de que podemos dar el mejor concierto posible, con el mejor sonido, en una sala que nos gusta, donde la gente va a poder disfrutar plenamente.
No tenemos un enorme poder de convocatoria, pero a nuestros conciertos acude siempre gente de todas partes de España e incluso desde el extranjero. Nos gusta poder mantenerlo así.
Solo dos conciertos, Madrid y Oviedo, como hace cinco años, ¿qué nos depararán estos directos?
Como siempre, esperamos que el público pueda volar subido a nuestras canciones y, cuando acabe el concierto, tenga esa misma sensación que se tiene después de haber visto una gran película en el cine.
Penúltima pregunta, que se podría llamar la última: ¿último disco escuchado, último concierto asistido, último álbum comprado?
Hace mucho que no voy a conciertos como público, pero creo que fue Santiago Auserón en solitario. El último escuchado, el nuevo de The Cure, es muy oscuro, pero que está muy bien para escuchar una vez de principio a fin. El último comprado “Ella and Basie!»
¿Un sueño por cumplir?
Tener siempre muchos sueños por cumplir.
