El próximo 16 de junio a las 21 horas en el Teatro Gayarre se celebrará la ceremonia de entrega de los 28º Premios Max de las Artes Escénicas Pamplona – Iruña. Esta gala será retransmitida en directo por RTVE Play, el Canal Internacional y por La 2 de RTVE en diferido (23.30h).
En esta ocasión la gala está escrita y dirigida por la creadora Ana Maestrojuán con quien hemos podido tener una entrevista para conocer como ha sido su planteamiento a la hora de su trabajo como escritora y directora de la misma.
Esta edición tiene 20 categorías a concurso y tres premios especiales y el premio del público: Premio Max de honor, que distingue la trayectoria profesional del recién fallecido creador Juan Margallo y su viuda Petra Martínez (ex aequo); el Premio Max aficionado o de carácter social, otorgado a Ignacio Aranguren y Vicente Galbete por toda su trayectoria como docentes del Taller de Teatro Escolar del Instituto Navarro Villoslada de Pamplona (TTNV); y el Premio Max aplauso del público, concediéndose a aquel espectáculo que haya cosechado un mayor respaldo del público.
Los Premios Max están organizados por la Sociedad General de Autores y Editores, por medio de la Fundación SGAE y con la colaboración del Ayuntamiento de Pamplona. Los 28º Premios Max de las Artes Escénicas Pamplona – Iruña cuentan con el apoyo del Gobierno de Navarra, el Ministerio de Cultura y Deporte, a través del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música (INAEM), y el grupo Eulen.
¿Cómo nace tu pasión por el teatro?
No tengo muy nítido ese recuerdo; lo que sí sé es que siempre me ha gustado y he sentido mucho interés por todo lo que está relacionado con las Artes Escénicas. En mi casa no ha habido tradición ni un interés especial por el teatro, así que, en mi caso, es algo natural y, en cierta manera, incomprensible.
Ahora mismo escribes y diriges la gala de los Premios Max, y antes de entrar en lo que ha sido tu trabajo, me gustaría que nos contaras qué significan para ti los premios que recibís con vuestras obras y en qué ayudan en vuestra carrera.
Siempre un premio lleva implícito un reconocimiento, una visibilización del trabajo y un posicionamiento dentro de la profesión. Cualquier mención que haga más conocido tu trabajo dentro de este gremio siempre viene bien.
Premios Max, en su 28º edición, ¿qué importancia crees que tiene este certamen en el sector teatral?
Tiene la importancia de unir, visibilizar y premiar diferentes formas de ver y entender la profesión. Muestra la diversidad artística y territorial de este país, descentralizando los focos de creación. Sirve para evidenciar que las Artes Escénicas tienen muchas caras y lugares de procedencia y desarrollo, y muchos acentos.

¿Qué significa para ti estar como guionista y directora de la gala?
Un privilegio y una responsabilidad. Privilegio porque soy muy consciente que esto ocurre una vez yen la vida y responsabilidad en la medida de querer hacer un trabajo bueno e interesante.
¿Qué es más complicado a la hora de llevar a cabo este trabajo, la forma o el fondo para no caer en los tópicos de los premios?
En mi caso ha sido encontrar el fondo. Una vez que he encontrado el eje vertebrador de la gala lo he trabajado como lo hago habitualmente. Primero, rodeándome de buenos equipos y segundo, investigando y profundizando en las posibilidades que se van generando. También con la intención de no caer en los tópicos de gala que no funcionan.
Sin desvelarnos demasiado, ¿cuál ha sido tu planteamiento?
He trabajado con la premisa de dotar a cada sección de premios de una identidad relacionada con su tiempo. Esta gala se titula Tiempos vivos, porque en el teatro conviven los diferentes tiempos de sus distintas áreas. También he intentado que todo fluya, que cada acción derive en otra de forma casi natural, generando un continuo.
¿Qué te ha sido lo más complicado y lo más fácil de este trabajo?
Lo más complicado… adaptarme a los diferentes tiempos y ritmos de los equipos. Es tan grande el proyecto y tiene tanto volumen de trabajo que a veces he tenido la sensación de no abarcarlo todo.
Lo más fácil ha sido decidir quiénes iban a acompañarme en este viaje. No puedo concebir este trabajo sin mis compañeros y compañeras de travesía.
Hay barreras que estamos rompiendo en lo que podríamos decir encorsetado de las artes en sí, al entrar en los Premios Max tanto los musicales como la danza, ¿crees en la importancia de combinar diferentes estilos en el teatro, que unos beban de los otros?
En el mestizaje está nuestro trabajo. Los artistas nos nutrimos de lo que la vida nos da y de todo aquello que nos rodea. Las diferentes disciplinas artísticas nos alimentan y nosotros a ellas. Las barreras cada vez son más difusas y se van diluyendo, en muchos casos, los límites entre los diferentes estilos o géneros.
Si te preguntara por el estado de salud del teatro en estos momentos en nuestro país, ¿cuál sería?
No se yo si tengo la respuesta. El teatro sigue interesando, nosotros seguimos creando, pero siempre con la sensación de incertidumbre. Creo que debemos estar atentos a los cambios y no perder de vista que hay una tendencia a programar menos y eso es algo que nos hace mucho daño.
¿Próximos proyectos?
Primero sobrevivir al día 16 de junio y disfrutarlo. Estamos empezando la gira de Una mera curiosidad, nuestro último montaje, que toma la figura de la pintora Artemisia Gentileschi para “pintarnos” un presente con muchos matices.
¿Un sueño por cumplir?
Que uno de los proyectos de Producciones Maestras se lleve una manzana de los Max.

