Los próximos días 10 y 11 de octubre llega otro ciclo de Nuevos Territorios de la mano de la Fundación SGAE en la Sala Berlanga. En esta ocasión, la programación ha sido seleccionada por Vega, y una de las artistas es Angie Sánchez, a quien hemos podido hacer llegar unas preguntas para poder conocer mejor lo que tendrá lugar el viernes 10 de octubre encima del escenario.

Angie Sánchez es cantante, compositora, instrumentista y artista multidisciplinar. La artista toledana combina la música, el dibujo, la escritura y la artesanía, es decir, pasión por la creación y la cultura. Después de estar acompañando a artistas del panorama musical español, ha lanzado su primer trabajo, Tiempo al tiempo, y lo hace desde la mirada de compositora, donde el sentimiento y la verdad tienen cabida en cada canción.

Podríamos decir que eres un artista multidisciplinar, así que mi pregunta es: ¿cómo nace tu pasión por la cultura y el arte en general?

Mi inclinación artística siempre ha surgido de manera natural como una necesidad de expresar todo lo que tiene que ver con mi mundo más interno, más sensible. De algún modo, ubico el arte como un lugar seguro donde poder expresarme y darle la vuelta a situaciones o sensaciones que no comprendo. Hay cosas que nunca diría en voz alta y que sí he dicho a través de las canciones.

En la música el piano es tu forma de transmitir, ¿qué hace decantarte por él?

Tuve la suerte de que, a los cinco años, mis padres me apuntaron a clases de piano. Ubiqué en él un lugar donde expresarme de otra manera, donde podía crear mi propio universo. Le tengo especial cariño a este instrumento también porque me ha llevado a admirar estilos de música como el jazz o el blues, donde el piano adquiere un lenguaje muy libre y muy interesante musicalmente.

Del mismo modo, la guitarra me aporta otro tipo de cosas, pero es verdad que cuando encuentro pulsión compositiva, lo primero que hago es sentarme en la banqueta del piano.

Te lanzaste de ser pianista y corista para trabajar en solitario, a sacar tu propio disco, ¿cómo se toma esa decisión?

Al mismo tiempo que fui colaborando y trabajando con distintos artistas, de manera natural fui buscando mi voz compositiva. Tras años buscando y escribiendo canciones (fui muy autoexigente, por lo que el proceso de búsqueda no fue precisamente amable para mi cabeza), me encontré con un número de canciones y la seguridad suficiente como para emprender este nuevo camino.

Añadir que no fue una decisión ni mucho menos premeditada, sino algo natural impulsado por una necesidad creativa que iba más allá de tocar o cantar con gente. Necesitaba contar cosas.

¿Qué te ha aportado todo ese bagaje musical previo hasta llegar a Tiempo al tiempo?

Muchísimo. Me ha permitido ver cómo funciona todo desde «fuera».

Por ejemplo, por nombrar algunas de mis experiencias: con los artistas de blues con los que he tocado, he aprendido a tirar millas con la improvisación o con un concepto musical no tan ensayado; con las sustituciones que he hecho como pianista, a aprenderme un repertorio y dar la talla por otros que la mayoría de las veces eran mejores que yo; con Leiva, por ejemplo, he aprendido muchísimo acerca de composición, de la importancia de cada cosa que escribes, así como de la labor de corista en un estudio de grabación, y con Vega he aprendido a encontrar todo a la vez: trabajo, profesionalidad, compañerismo y disfrute a partes iguales.

¿Cómo ha sido la creación de este, tu primer trabajo?

A nivel compositivo fue un trabajo arduo y que requirió de mucho encierro y mucho tiempo, ya que pasaba por una época un poco áspera a nivel personal. Al principio resultaba complicado emocionalmente, pero fui encontrando mi manera de decir las cosas y comprendí que expresar con canciones todo aquello estaba siendo más curativo que otra cosa.

Después vino el disfrute: llamé a Ricky Falkner, tuve la enorme fortuna de que quisiera hacer este disco y con él fue todo rodado. Me juntó con músicos que adoro y admiro y trabajamos en el mejor lugar del mundo, Casa Murada, lugar al que siempre querré volver para hacer todos los discos que pueda, jaja. Fue un proceso precioso que recuerdo con mucha nostalgia y cariño, y lo mejor: nos tomamos el tiempo necesario. Nada de prisas.

Vas a estar en octubre en Nuevos Territorios, ¿qué significa para ti?

Me considero superafortunada. Es una gran oportunidad para dar a conocer mi trabajo, además de la mano de mi gran admirada Vega y con Arancha, a quien también admiro mucho. Que sean por fin dos mujeres las que lideren un espacio musical es ilusionante, porque aún a día de hoy, por desgracia, no es lo habitual.

En fin, soy consciente de que hay muchísimo talento, y poder contar con esta posibilidad me hace sentir en el buen sentido una gran responsabilidad para preparar un concierto a la altura de las circunstancias.

¿Qué nos vamos a encontrar en ese concierto?

Será un concierto acústico, que es el modo en el que giraré mayoritariamente para presentar Tiempo al tiempo. Me parece una forma cercana para presentar estas canciones. Siempre me ha gustado escuchar a los artistas a los que admiro en este formato. Se escuchan las canciones sin artificios, y siempre es una propuesta diferente al disco.

Tampoco voy a obviar el hecho de que, cuando se empieza un proyecto, económicamente es lo que las circunstancias te permiten. Pero aun así, de manera natural lo hubiera hecho de este modo, ya que es el formato en el que seguiré rodando el disco.

Además, tengo la tremenda suerte de ser acompañada por dos grandísimos músicos: Victor Valiente tocando guitarra acústica y eléctrica y Hernán Grecco tocando el piano. Yo tocaré ambos instrumentos y, además, habrá alguna sorpresa.

Nuevos Territorios es un espacio donde el público puede conocer a artistas que están en auge. ¿Qué importancia crees que tienen estos ciclos para la música y las nuevas generaciones?

Creo que es primordial que las entidades de la industria, como en este caso hace la Fundación SGAE, apoyen a los artistas emergentes, así como a aquellos que no podríamos catalogar como «nuevas generaciones», que también merecen apoyo, ya que con menos fortuna, pero no con menos talento, llevan muchos años sin disfrutar de este tipo de oportunidades.

Un artista emergente para el público a veces lleva toda una vida desviviéndose por este oficio…

Por otro lado, este tipo de eventos musicales se centra en el encuentro público-artista en directo, que es cuando los músicos podemos mostrar lo que hay. Hoy en día creo que nos hemos despistado mucho en este sentido con las redes sociales; la industria también. Así que me parece maravilloso.

Supongo que para ti será algo especial por partida doble, mostrar tu disco y el hecho de ser elegida por Vega. ¿Cómo conociste la noticia y qué sentiste?

Vega es una de las compositoras y músicas que más admiro de este país. Tengo la suerte de formar parte de su banda con la que presentamos su último trabajo, Ignis.

Ella no duda ni un segundo a la hora de apoyar y darle la mano a artistas en los que cree, lo cual ha supuesto un impulso de autoconfianza muy bestia para mí.

El día que me lo dijo me hizo una ilusión tremenda, y me dejó clara la razón: que creía profundamente en mi disco y que me tendería su mano cuando fuera necesario, cosa que, por desgracia, ella no pudo vivir en su día.

¿Cómo es tu forma de componer?

La verdad es que a día de hoy no tengo una fórmula. Unas veces la canción está en la cabeza y sale como por arte de magia. Supongo que porque una tiene la antena puesta de manera obsesiva, de manera casi continua… jaja.

Otras veces, cuando la inspiración se va de vacaciones, es un trabajo más sufrido e insistente, como montar un puzzle de mil piezas. Te sientas un día tras otro al piano, sin dejarte llevar por las ganas de desistir, y al final siempre tienes algo.

Cada vez confío más en que es una labor de insistencia y de no parar de escuchar música diferente para adquirir más herramientas y conocimiento.

¿Desde qué emoción se escribe mejor, desde la alegría o la tristeza?

Tiempo al tiempo lo he escrito desde la tristeza. Como dije, era un momento en el que necesitaba traducir un nudo muy fuerte a nivel emocional, y encontré la manera de hacerlo a través de las canciones.

Ahora estoy en otro punto personal, así que escribo desde un estado más reposado y con otra perspectiva.

A pesar de ello, cuando suelen salir las canciones del tirón es cuando estoy en el hoyo.

¿Influencias?

Ufff… Diré las que no cambian y me acompañan siempre, que son: Fiona Apple, Chet Baker, Alice Phoebe Lou, Rufus Wainwright, Radiohead… Tengo una mezcla un poco extraña con la que supongo que no se me relacionaría, porque también escucho muchos artistas de soul como Al Green, Marvin Gaye, The Dramatics…

A la hora de escribir me inspiran mucho Natalia Lafourcade, Iván Ferreiro, Luis Alberto Spinetta, Vega… así como escritores como Carmelo Iribarren o mi última obsesión: May Sarton. Buen puré de cosas.

¿Un sueño por cumplir?

Ir a por el segundo disco.

Recibe nuestra Bienvenida a La Estrategia Del Caracol. Puedes dejarnos un comentario si quieres.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.