En el mes de julio en La estrategia del caracol ya pudimos disfrutar de Daahoud Salim Quintet dentro de la programación de JazzCádiz, y podemos decir que su actuación fue vital, original y con una gran solidez en el directo. Ahora el quinteto forma parte de la programación del Festival de Ópera de Sevilla con Grooving Carmen, versiones inspiradas en la ópera Carmen de Bizet. Hablamos con Daahoud Salim para conocer más sobre su participación en el festival. Una propuesta distinta partiendo del jazz a lo más clásico de la ópera.
Si me tuvieras que decir cuál es tu primer recuerdo de la música, ¿qué imagen sería?
Yo tocando “Work Song” al piano con cuatro años y equivocándome siempre en la misma parte.
¿Cómo nace tu pasión por la música y en qué momento te decantas porque sea tu profesión?
No recuerdo que naciera esa pasión. Es algo anterior a la pasión. Es inevitable. Supongo que cuando “entrenas” algo desde temprana edad, eso moldea tu mente hasta un punto en que forma parte de tu manera de pensar o de funcionar en la vida. Cuando fui suficientemente consciente como para plantearme si quería o no dedicarme a la música, ya estaba inmerso hasta un punto que sentía de no retorno, sin arrepentimiento ninguno. Me he planteado otras profesiones, pero siempre paralelamente a la música.
¿En qué momento surge DAAHOUD SALIM QUINTET y cómo entra a formar parte cada uno de los integrantes del quinteto?
Todos estudiábamos en el Conservatorio de Ámsterdam. Quise reunir un grupo para un proyecto dentro del centro y llamé a quienes sentí que quería cerca haciendo mi música. Originalmente, la batería era la surcoreana SunMi Hong, pero en 2022, decidió abandonar el grupo para centrarse en sus propios proyectos y Andreu Pitarch ocupó su lugar.

Dentro de la formación eres quien compone, ¿cuál es tu fuente de inspiración?
En un primer estadio, la inspiración suele no ser musical. Suelo tener una idea previa relacionada con algo más concreto que la música (un libro, una situación política, una persona, alguna curiosidad, etc.). Una vez que emprendo la fase musical de la composición, tengo muchas influencias, no solo del jazz (Latin-jazz actual, Coltrane), sino de la música clásica (Messiaen, Scriabin, Mompou) y otros géneros.
El próximo día 30 de septiembre estarás con GROOVING CARMEN en el Festival de Ópera de Sevilla. ¿Qué significa para el quinteto estar en el cartel del festival?
¡Un placer! Aunque yo sí vivo en constante contacto con la música clásica, para el grupo, como formación, es una excursión curiosa, puesto que normalmente estamos rodeados de más agrupaciones de jazz, y no de producciones de ópera enteras, tradicionales y actuales.
Se podría decir que este concierto se sale un poco de lo que trabajáis habitualmente. ¿Cómo ha sido esa adaptación de esas versiones inspiradas en la ópera Carmen, de Bizet?
Por lo general, diría que bastante orgánico. La ópera de Carmen ha sido siempre un éxito por algo. La música es muy natural, directa, ingeniosa, pegadiza, y tiene temas realmente brillantes. He escuchado con atención varias veces la ópera completa para ir seleccionando números o temas susceptibles de ser utilizados en este repertorio. Después he ido jugando un poco con ellos, viendo cuáles serían maneras obvias y maneras menos obvias de utilizarlos… De algunos temas, se podría decir que he hecho una versión jazz muy simple; de otros, he tomado la estructura armónica; de otros, un solo motivo; en otros casos, me he inspirado en el título de un aria para escribir algo totalmente nuevo…
¿Qué ha sido lo más fácil y lo más complicado?
La selección de temas reutilizables ha sido fácil. Ya conocía la música y tenía predilección por algunos de ellos. Algo más complicado ha sido encontrar equilibrio en todos los factores en conjunto: tipos de groove o energía de los distintos temas, duración, balance de espacio para los solistas, determinar el nivel de transparencia con la que tratar el material de la ópera…

¿Qué se va a encontrar el público? ¿Nos podrías lanzar una invitación para no perdernos vuestro concierto?
Creo que será un concierto muy entretenido y fácil de disfrutar. La música de Carmen funciona ya por sí misma y, además, el quinteto le va a insuflar otro tipo de energía que creo que ha combinado bastante bien.
¿En el jazz se está en constante creación?
Creo que no hay nada que no lo esté. Pero si la pregunta apunta más al tema “improvisación”, sí, claro, también. No obstante, creo que suele haber un halo de magia en torno a la improvisación en el jazz (que en absoluto es exclusiva de este género), cuando son procesos que no distan tanto del lenguaje hablado común. Al hablar, improvisamos constantemente. Al comunicarnos, estamos en constante creación.
¿Próximos proyectos?
En relación al quinteto, estoy proyectando un repertorio con orquesta sinfónica. Por otra parte, en 2026 dirijo mi primer largometraje, “Víscera”. Eso va a ser una aventura para mí, desde luego.
¿Un sueño por cumplir?
Encontrar una fórmula en la que, sin sacrificar lo creativo, pueda redirigirlo de manera que tenga un impacto más tangible, ya sea en individuos, en la sociedad, en el medioambiente…

Fotos de Jesús López Barahona en el Festival de JazzCádiz
