Confundimos en muchas ocasiones el humor con lo intrascendental, y no nos paramos a pensar que detrás de unas risas y de un entretenimiento de un espectáculo hay un gran océano de ideas de la propia realidad vital de la sociedad y del ser humano. El próximo día 25 de octubre, como apertura del FIT Chipi La Canalla dará buena cuenta de ello con El bar nuestro de cada día.
Hemos charlado con Antonio Romera, «Chipi», para conocer un poco más esa obra que ha sido elegida como apertura del Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, y que además ha recibido distintos galardones como en los Premios Lorca: Mejor espectáculo de teatro, Intérprete masculino y Autoría Musical.
No tengo un proceso creativo al uso; para mí es un proceso vital, ya que hablo de lo que me importa. Voy muchas veces de lo macro a lo micro, buscando que la gente tome conciencia del tiempo y, para ello, me tengo que ir a cosas cotidianas y pequeñas. En este espectáculo tenía claras dos o tres cosas que me importaban y de buenas a primeras confluyeron las tres. Me preocupa la falta de conciliación laboral y familiar; veo a pocos padres recogiendo a sus hijos del colegio y el poco tiempo que los padres les dedican. Observo también una falta de empatía y una desconexión con la felicidad colectiva, similar al concepto griego de ‘idiote’, siendo gente egoísta. Con este espectáculo quiero que la gente sea consciente de que todos vamos a morir, para que valoren más el presente, y con ese punto de partida todas las reflexiones toman otro cariz. Pero, por otro lado, ¿cómo materializar estas inquietudes? entonces me acordé del bar. Y dije: «Pues voy a montar un entierro en un bar».
Chipi la Canalla nos cuenta que para él lo más complicado de cualquier decisión artística es plasmar las ideas y los pensamientos, y materializarlos en una conversación, en un cuadro o en una canción. Es decir, en una obra, tiene claro que lo importante es lo que va dentro, no el envoltorio. El artista está, en cierta forma, obligado a vestirlo de una forma atractiva como las flores y que tenga polen, pero no nos damos cuenta de que lo importante es el polen, porque si no lo tengo, esto no va para adelante. Y los artistas estamos siempre pintando flores. Para que se colore, para que los instrumentos polinicen. Dije: «La comedia es un buen color, para que la gente se acerque». Y el lirismo también, entonces, pues intento utilizar esas dos formas, el lirismo y el humor dentro de la obra para que la gente se acerque, durante y después, y que el mensaje le llegue. Mi obra busca ser atractiva y responsable, con un mensaje central y utilizando elementos llamativos.
El espectáculo tiene música en directo, con su banda La Canalla, con Javier Galiana de la Rosa (pianista), Bernardo Parrilla (vientos) y David León (percusión), siendo la música de Chipi y Galiana, melodías y arreglos, respectivamente. Nos dice que la letra con música entra y que para él es otra de las herramientas de los colores que necesita: el lirismo, humor y música.

¿Cómo mantienes el ritmo durante esos 90 minutos? No sé si el ritmo es un poco lineal, alocado o tiene altibajos. La obra no tiene una curva narrativa, tiene una curva emocional. Es la misma curva que se obtiene cuando vamos a un entierro. Primero, estamos descontentos con la pérdida; llegas y te encuentro un atajo, y se está hablando de alguien fallecido, y es lastimoso. Hay un momento donde toca a fondo, porque ya era mucha pena la contra que estaba contando, pero después terminan en una fiesta. Y es que, al fin y al cabo, la muerte es un punto de partida para celebrar la vida. Sobre todo la ajena. En muchas culturas está muy insertada la aceptación de las pérdidas.
Tenía esa premisa de que alguien contando algo tiene mucha más fuerza que cualquier cáscara que tú le pongas. Cuando me pongo a bailar en el escenario, nadie echa en falta un cuerpo de baile.
¿Cómo ha sido la aceptación? Pues la verdad que en distribuidoras estamos sorprendidos porque sí, a mí me gustó, pero no pensábamos que iba a tener tan buena acogida. Los premios nos han dado un poco de reconocimiento porque muchos de los festivales no dan premios, pero nos han tratado como la mejor obra. Al final, qué bien, alguien contando algo, sin mucha cáscara, es tranquilo con lo que cuenta, no solamente con la cáscara. En Palma del Río nos dieron el premio al mejor espectáculo y después a la Academia de Artes Escénicas de Andalucía nos dieron los premios al mejor espectáculo, actor y a la mejor composición musical. Es verdad que los premios son muy subjetivos, pero sí es verdad que te da tu visibilidad y te da un bagaje. Es la primera obra que hago y no sé cómo será lo normal. Pero que no es normal que te den cuatro premios con la primera cosa que haces, que tenga tanta aceptación.
Sinopsis: ¿Qué te parecería si tu velatorio fuera una fiesta donde tus amigos celebraran tu vida en el bar de siempre? A este acontecimiento nos lleva Antonio Romera, conocido como ‘Chipi’, en esta propuesta: un camarero cumple la última voluntad de ‘Malandro’, un cliente habitual, cuya memoria despierta insólitas reflexiones en un bar donde estarás presente como uno más.
Malandro es un vocablo que a mí me agrada mucho porque no tiene una connotación muy negativa, teniendo en cuenta que es alguien que a priori no es bueno, pero tampoco es malo; podemos decir que es una especie de vividor. Se puede ser malandro siendo una persona; es un disfrutón, un buscavidas, que quiere disfrutar de la vida y que ha venido a este mundo para estar todo el tiempo correspondiendo a lo bueno. Porque el concepto de ser bueno es muy relativo. Parece que ser bueno es el que no molesta, y probablemente el que no moleste esté haciendo un daño. Y el malandro sí molesta. Cuando es irreverente, viene del mundo de la canalla, es irrespetuoso con las cosas que no le merecen respeto. Es un personaje bastante tolerante con la filosofía de la vida de la gente, más que con el poder establecido.

Chipi la Canalla nos comenta que lo más difícil ha sido escribirla, que le ha llevado pocos días, y lo más difícil es llegar a conectar a toda la gente que puedes tener en mente, concluir la idea, llegar a la idea; me ha llevado más tiempo que escribir. Porque le costaba trabajo darle forma al fondo. ¿Cómo se materializan estos pensamientos? La conciliación, la gestión del tiempo, la convivencia con los demás; en qué punto está el personaje para que haga su propia revolución de un mundo mejor, desde un bar. Llegar hasta ahí me ha costado más trabajo, en definitiva, definir el personaje con todos sus matices.
¿Qué qué significa para ti abrir el FIT en el FALLA?. El FALLA tiene un peso considerable no es como otros teatros; es el escaparate de la élite. Ahí es donde se representa el carnaval, y a mí me va a venir a verme gente, que es a quienes me importa a mí hablarles. Tengo mucha más responsabilidad que cuando le he estado hablando a otro tipo de público en un teatro. El teatro suele ser bastante elitista. Aunque nosotros pertenecemos al mundo de otras disciplinas, que vayamos al teatro y no seamos elitistas, pero sí que es verdad que al teatro suele venir gente que tiene mucho leído, mucho visto y mucho escuchado, esa gente ya tiene un bagaje.
La gente tiene ganas de escuchar desde su lenguaje, y cuando presentas una obra que va desde su perspectiva, con su código, lo agradece.
En estos momentos se encuentra, aparte de con la gira de esta obra, con un disco nuevo y escribiendo un guion por encargo. Admite que tiene la suerte de que le llamen por sus inquietudes, las cuales tiene claras y que las trabaja todos los días, y por ese hecho no le lleva mucho tiempo. Porque vivo en mi inquietud, y lo único que tengo que hacer después es tomarla. Pero escribir sobre lo que me importa me supone menos esfuerzo que tener que informarme y enterarme de lo que les importa a otros.
Estamos hablando de tu obra que se desarrolla en un bar. ¿Qué vamos a aprender de tu obra? Espero que la gente sea consciente de la relevancia y de la importancia que tienen los bares en la sociedad. No puede ser única y exclusivamente un comercio, porque cumplen una labor social. Los bares hacen un servicio a la comunidad que no se les reconoce. Mucha gente tiene que ser única y exclusivamente en comercio, pero no, es un lugar donde se produce una cohesión social, se provocan compañías y soledades no deseadas. Imagínate, por ejemplo, la revolución de redes de trabajadores vivieran, que es posible que no existieran las tabernas y los bares donde congregarse y manifestar, y por lo que no hay inquietudes. Y mucho más ahora en este tiempo de individualismo, donde la gente prácticamente vive detrás de la pantalla. Los bares son esos sitios donde poner en común esas verdades. Y detrás de una pantalla te puedes crear un avatar alto y decidir tonterías, y todo el mundo que lo vea puede tener una visión distorsionada de la realidad. Pero en un bar, y no puedes mentir porque se te está viendo. Si tú eres el mentiroso del bar, dentro de dos meses se ve que eres el mentiroso del lugar. En las redes sociales puedes poner un perfil falso; decir que te gusta la naturaleza o un libro cuando en verdad eres todo lo contrario y estás todo el día bebiendo cerveza, tirado en el sofá. Pero en el bar, lo máximo que puedes hacer es meter candela con unas cervezas, y ser tú, y si no eres auténtico, se sabrá.
Nada, que ya creo que tengo la última pregunta y a ver si coincide con la… siempre termino con ella y es un sueño por cumplir. Ojo, a ver si me dice la misma que la otra. No sé, yo creo que yo estoy bien. Pero usted ya suena. A lo mejor no tengo una cabeza por su pico y no puedo. Yo, perdón, ¿qué, no te he ido bien ahora? A lo mejor no tengo demasiado, pero una cabeza por su pico que tenga. Vale. La otra vez. Un poquito. Sí, bueno.

FICHA TÉCNICA
ELENCO: Antonio Romera «Chipi» (actor); Javier Galiana de la Rosa (pianista),
Bernardo Parrilla (vientos) y David León (percusión)
MÚSICA: Javier Galiana de la Rosa y Antonio Romera «Chipi»
TÉCNICO DE SONIDO: Javier Morillo
TÉCNICO DE ILUMINACIÓN: Rafa Gómez
DISEÑO DE SONIDO: Curro Ureba «Trafalgar Estudios»
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Rafa Gómez
DISEÑO GRÁFICO: La Fábrica Gráfica
ESCENOGRAFÍA: Libibirloque
VESTUARIO: Telita Confecciones
Producción: La Mar Sonora Producciones
Distribución: Elena Carrascal ‘Impulso Distribución’
