La compañía Los Hermosos estrena en El Umbral de Primavera su último trabajo ‘Donde caernos muertos’ con funciones los días 20, 22, 23, 27 y 30 de noviembre. Se trata de un thriller distópico en clave de comedia, abordando con humor negro y mirada crítica uno de los problemas más acuciantes de nuestra generación: la crisis de la vivienda.
Una rodilla rota, un agente inmobiliario secuestrado, la tienda de Ikea por las noches, los requisitos imposibles de un contrato; historias con un denominador común: la violencia a la que incita la crisis de la vivienda. Sus personajes se verán empujados a hacer lo imposible por conseguir un espacio donde caer muertos, perdiendo en el camino todo lo que les queda de vergüenza, moral y dignidad.
La propia compañía Los Hermosos nos hablan de esta obra, pero también de la propia compañía y sus trabajos:
Compañía Los Hermosos, ¿cómo surge?
Lo cierto es que nos costó encontrar un nombre que nos convenciese. “Los Hermosos” tiene la intención de mezclar varios ingredientes: lo clásico/antiguo (un teatro textual) desde una óptica contemporánea y un puntito canalla y gamberro. También nos mola ese matiz cómico y transgresor que Cira, actriz y encargada del diseño gráfico de cartel y redes sociales, le está dando a nuestra estética: en las imágenes promocionales nuestras caras aparecen deformadas “afeándonos”. Porque, en realidad, a los tres nos da un poco de vergüenza autodenominarnos “Los Hermosos”, pero nos apetecía salir de nuestra zona de confort. Es una apuesta, una exposición y una declaración de intenciones.
Sois tres personas en la creación, ¿cómo es vuestra forma de trabajar?
Inicialmente, nos pusimos de acuerdo entre los tres acerca de lo que queríamos tratar, partiendo de las inquietudes y experiencias personales de cada uno. Después, Alberto y Paul se encargaron de pasar a una dramaturgia. Ya en los ensayos ponemos a prueba la vitalidad dramática de esos textos, escapando de lo literario y dando prioridad siempre a la organicidad de la palabra en el cuerpo de los actores, de forma que el texto cambia y se actualiza con cambios consensuados entre los tres.
¿Qué quiere contar Los Hermosos con sus trabajos?
Queremos abordar lo teatral desde algo que, actualmente, es casi vanguardista: la buena narrativa, el teatro textual y la interpretación hiperrealista, todo ello aderezado con ritmo, thriller y humor negro.
En el mes de noviembre vais a estar con DONDE CAERNOS MUERTOS en El Umbral de la Primavera, ¿cómo surge esta obra?
La primera semilla nace con la pieza breve “Coloving”, con la que conseguimos el Segundo Premio en el Certamen de Jóvenes Creadores del Ayuntamiento de Madrid (Premios Madroño), y con la que hemos viajado a distintos certámenes: Vitoria (Festival 150 gramos), Bilbao (Act Festival), Valencia (El Enguerino) y Logroño (Calles Empedradas). De esta pieza surge el tono y el estilo de la pieza, en la que distintas escenas conforman un políptico en torno a la violencia que genera la problemática de la vivienda.
Humor, ficción y sátira como ejes de vuestra narrativa, a priori estilos distintos de contar, ¿cómo es esa forma de fundir todo en una obra?
Nuestra decisión ha venido dada por la magnitud del tema tratado y el contexto en el que se enmarcan los personajes: una distopía que avanza y que los empuja a decisiones y situaciones límite en las que pierden toda su ética y su dignidad. Y en esas situaciones límite, la tragedia y lo ridículo van de la mano.
¿Desde qué perspectiva habéis querido tratar la crisis de vivienda, un tema tan actual como duro en nuestra sociedad?
Desde la ficción. Intentando no caer en sermones, en la hipocresía o en la superioridad intelectual y moral. Sufrimos en carnes propias la crisis de la vivienda, pero no pretendemos dar soluciones porque no somos quiénes para hacerlo. Preferimos reírnos y así criticar la violencia que genera esa crisis. Nos servimos de la distopía para estirar la actualidad y distanciarnos porque nos permite encontrar en esa situación tan dura escenas de ficción llenas de drama.

Al mismo tiempo, habéis realizado una disección de todo lo que rodea a esta problemática, la vida en general. ¿Qué parte ha sido más complicado de insertar?
Realmente, lo difícil ha sido no irnos por las ramas. La crisis de la vivienda afecta a todos los otros órdenes de la vida, como la salud, el dinero, el trabajo, la familia, el amor… Y viceversa. En cada una de las escenas se trata uno de estos temas en paralelo al de la vivienda, poniendo en relación las dificultades de nuestra generación en contraste con las que tuvieron nuestros padres y abuelos. Y como cada escena va progresando en el tiempo, la sombra de la distopía también aumenta según transcurre la obra, lo que nos obliga a llevar aquellos temas hasta un punto cada vez más sofocante.
¿Qué puede más o qué es más fácil de llevar a escena: la realidad o la ficción?
Realidad y ficción siempre van de la mano y delimitarlas es difícil. Aunque a nosotros nos gusta la ficción porque encontramos un reto en conquistar la credibilidad desde un ejercicio extra de imaginación, rigor y técnica. Estamos un poco agotados del teatro presentacional de autoficción que habla exclusivamente desde lo personal. Nos hace más gracia creernos el engaño del oficio de la representación.
No sé si ya habéis tenido representaciones; si es así, ¿cómo así la aceptación?
Solo hemos podido representar “Coloving”, que pensamos que ha tenido muy buena aceptación. A partir del 20 de noviembre… ¡Veremos!
La cultura es un bien de necesidad, no solo de entretenimiento. ¿Creéis en la necesidad de utilizar los escenarios como denuncia y, entre comillas, levantar conciencia social?
Siempre pensamos que el teatro es ya de por sí político, pero nuestra forma de atacar y denunciar la actualidad es desde la ficción y no desde los datos. Hay que recordar que Brecht, el dramaturgo político con mayúsculas, incidía también en la importancia del teatro como entretenimiento. Ese, sin duda, es uno de nuestros faros.
‘Calumnia, que algo queda’, uno de los cuatro proyectos seleccionados para el programa ROAD de Dirección, de la Academia de las Artes Escénicas, ¿qué significa para vosotros?
Es un proyecto que aún está naciendo y está en potencia. Ese primer acercamiento realizado fue muy especial porque nos permitió conocernos a los tres y trabajar juntos por primera vez. Es un proyecto muy ambicioso que seguramente acabe siendo el siguiente paso si se dan las circunstancias. También habla de la actualidad: de las fake news, del poder del mito para difamar y cambiar la realidad, pero partiendo de una obra del Siglo de Oro de Vélez de Guevara con la que hacemos una especie de remix.
¿Influencias?
El texto indaga mucho en Brecht, especialmente en la escena de “El chivato” contenida en “Terror y miseria del Tercer Reich”, en la película “Relatos salvajes”, en la “Trilogía de la indignación” de Esteve Soler y en series como “Black Mirror” y “El colapso”.
¿Un sueño por cumplir?
Ser propietarios.

Elenco: Alberto Fonseca y Cira Ascanio
Autoría: Paul Alcaide y Alberto Fonseca
Dirección: Paul Alcaide
Escenografía: Marcos Olivares
Iluminación: Miguel Agramonte
Espacio sonoro: Paul Alcaide
Música: Nicolás Quincke
Vestuario: Julieta Scatena y Luciana Romano
Fotografía: Sofía García
Producción: Los Hermosos
Prensa: Amanda HC (Proyecto Dúas)
Agradecimientos: FESTIVAL LEB
