Marcelo Champanier estará en concierto el próximo día 25 de noviembre en la mítica sala Honky Tonk de Madrid. Desde un rock de autor hasta el folk argentino, eso es lo que nos da Marcelo con su música. Lleva en el sector musical desde 1991 y ahora, desde hace 2004, vuela en solitario, con banda. Aquí nos habla de lo que podremos ver el 25 de noviembre y de su música.
¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de la música?
Escuchando tocar el piano a mi padre en el salón de casa siendo yo un niño pequeño. Él era pianista de jazz y por él me viene el amor a la músicamúsica.
¿Cómo nace la pasión por la música de Marcelo Champanier y cuál es el punto de inflexión para que te dediques a ello profesionalmente?
Mirá, empecé estudiando piano de chico, con 8 años;música. ya en la escuela me hacían tocar el piano en las fiestas.
Con 17 años entré a la banda de unos amigos como teclista y cantante y grabamos una demo. Con 19 formé mi propia banda de rock; rock, Perros de Burdel, rock, Burdel, con la que grabamos demos y tocamos 5 años en Argentina.
Cuando me vine a vivir a España,España, quería vivir de la música, pero no me fue fácil. Tuve que currar de muchísimas cosas: camarero, socorrista, fontanero, empleado en una mensajería…
Hasta que por fin encontré mi sitio y pude dedicarme a mi gran pasión de forma profesional:
Compongo música incidental para programas de televisión y música para publicidad, pongo mi voz en jingles de publicidad en TV; también me dedico a la docencia, tengo alumnos de piano y guitarra. He tocado como músico para otra gente, como Rubí y los Casinos y Andy Chango, y como cantante en la banda de blues de Claudio Gabis. También grabé coros en el disco La Huesuda de Ariel Rot y puse mi voz en un tema nuevo en la reedición del disco Convocatoria de Claudio Gabis.
En el año 2021 creé los eventos «Gourmet Wine Rock Experience», que son conciertos acústicos privados en enotecas y bodegas, con degustación de vinos y tapas gourmet (y con este concepto estaré tocando en Buenos Aires en el Piano Rojo, un salón de vinos en Palermo Soho, el sábado 6 de diciembre).
¿Un rockero nace o se hace?
Rockero se nace. Vos te podés comprar una guitarra eléctrica, una chaqueta de cuero y unas botas de cowboy, pero si no tenés verdad, esencia, autenticidad, una voz, un relato, una forma de pararte ante la vida y una necesidad urgente de contar cosas a través de canciones, no vas a ser nunca rockero.

Llevas cuatro lanzamientos de directos, ¿cómo es la elección de cada uno de ellos?
Mirá, grabamos el concierto que dimos el 25 de febrero en la sala Honky Tonk con la banda y con Ariel Rot de invitado especial. Luego del bolo, Chilo (el batería) se llevó el pendrive con las pistas y una semana después me llamó y me dijo que teníamos material muy potente como para sacar el disco en vivo.
Lo escuchamos en su estudio y decidimos qué canciones íbamos a dejar en el disco.
Ariel Rot también nos ayudó a decidir qué canciones dejar dentro del disco y cuáles fuera. Es genial contar con la experiencia de Ariel a la hora de decidir, ya que él conoce mi repertorio por haber grabado en todos mis discos.
La banda está formada por Chilo en batería y coros, Javi Quintana en guitarra eléctrica y coros, Federico Lechner en los teclados y Rafa Martín en bajo.
La verdad es que todos tocamos muy compenetrados y al servicio de las canciones.
En estos momentos parece que has hecho una vuelta al sol musical; la última canción editada en en directo es la primera que lanzaste que nos encontramos en plataformas, ¿casualidad o causalidad?
No es exactamente correcto. La última canción editada en directo es Cayó un rayo, el 14 de noviembre. Pero ya hemos editado tres singles desde el 15 de agosto. (Buenas intenciones, con Ariel Rot de invitado especial, Piedra de toque y Fantasmas de la noche). Previo a estos lanzamientos, el 30 de enero edité un single de estudio, el tango compuesto junto a Ariel Rot «Lo que tarda en morir este amor», del que yo hice la letra y Ariel la música, y lo grabé a piano y voz, con Federico Lechner al piano en Black Betty con José Nortes a los mandos.
Vas a estar en concierto en la sala Honky Tonk de Madrid, ¿qué nos encontraremos esa noche?
Este concierto será una noche épica, con la banda tocando rock and roll elegante, electrizante y emocional. Presentaremos el disco en vivo. En este show tendremos a Luca Frasca en los teclados, quien fue pianista y organista de Pappo’s Blues en Argentina y ha tocado con Mick Taylor (guitarrista de Rolling Stones) y Buddy Miles (batería de Band of Gypsys de Jimi Hendrix) en giras por Europa.
Tendremos también un invitado especial, pionero del blues y el rock argentino, que no voy a desvelar antes del show.
Si tuvieras que describirte en un directo, ¿cómo sería?
Te diría que brutal y emocional.
El show tiene mucho rock and roll, pero también tiene momentos para algún medio tiempo, un tango, algún tema más folclórico argentino o alguna concesión a alguno de mis ídolos.

¿Cómo es tu forma de componer?
Por lo general, suelo empezar por la música y luego escribo la letra.
Me puedo sentar al piano e improvisar sobre una idea que me vino en el momento hasta darle forma.
Otras veces pongo un loop de batería y cojo la guitarra eléctrica y me pongo a tocar encima.
Es cierto que hay letras, o frases de letras, que salen del tirón y luego se les busca una melodía, una métrica. Ese es el caso del tango que escribimos con Ariel. Yo empecé haciendo la letra y cuando la tuve, Ariel empezó con la música.
No hay una fórmula. Todo vale a la hora de crear.
¿A qué le dedicas más tiempo, a la letra o a la música?
Buena pregunta. Soy bastante exigente con ambas, pero creo que hay un momento en el que ya has alcanzado lo que querías decir con la música y la letra, y seguir retocando es cagarla. Es querer rizar el rizo y eso hace que la música y la letra pierdan frescura.
Hay letras que salen del tirón y otras que cuestan más, igual que la música.
Cuando empiezas a componer y a escribir, no sabes si vendrá del tirón o si tendrás que perseguir a la inspiración con un palo para que aparezcan las musas y te permitan llevar la canción a buen puerto, a terminarla.
Alegría o tristeza, ¿qué te inspira más?
Tristeza. Aunque algunos momentos de euforia también me han dado inspiración de la buena.
¿Influencias?
Mis grandes referentes son los Stones, Bob Dylan, Frank Sinatra, Lou Reed, Roberto Goyeneche, Johnny Cash, Sly Stone, Pappo, Manal, Charly García…
Último disco comprado: Wonder Works de Elliott Murphy
Última canción escuchada: Sports (Viagra Boys)
Último concierto: No hace mucho. Fui a ver el espectáculo Emociones con el guitarrista flamenco Antonio Andrade en el Teatro Flamenco de Madrid. ¡Una pasada!
¿Un sueño por cumplir?
Que este nuevo disco llegue a los amantes del rock y que podamos hacer una gira de presentación a la altura del disco.
