Los días 11 y 18 de diciembre, Surca Teatro estará en Sala Estudio 2-Manuel Galiana (Calle Moratines, 11), con su último trabajo, Cualquier lugar, cualquier día, adaptación libre de la obra homónima de Ignacio Pajón Leyra, publicada en 2008. Sus tres protagonistas nos hablan de lo que podremos disfrutar en el teatro con su versión libre de la obra.
A través de un collage de escenas que recorren distintas guerras, épocas y países, este espectáculo retrata la absurda repetición del conflicto humano. Soldados, políticos, madres, influencers, refugiados y personas anónimas se entremezclan en un torbellino de situaciones donde lo trágico y lo cómico conviven sin fronteras. Cada escena tiene su propio tono y estética -del realismo más crudo a la parodia más disparatada- para mostrar que, aunque cambien los uniformes y las banderas, el horror de la guerra sigue siendo el mismo y para recordarnos que la verdadera victoria está en elegir la paz, esa que solo existe cuando la hacemos entre todos.



¿Cómo nace la idea de realizar una versión libre de la obra de Ignacio Pajón Leyra?
OLGA.- Hicimos una versión de esta obra en 2008 que funcionó muy bien y que tiene poco que ver con la versión actual. Volver a este texto ha sido una respuesta natural a lo que pasa en la actualidad.
MARÍA.- Honestamente, en una comida con Olga, de la necesidad de volver a trabajar juntas y contar algo que nos moviera.
No sé si el collage se basa en las 15 partes de la obra, o habéis escogido algunas en particular y versionado libremente.
OLGA.- Hemos escogido nueve escenas de la obra que se intercalan con otras nueve “cápsulas” que han surgido del proceso creativo.
MARÍA.- Opción B, algunas estaban claras y otras se han elegido durante el proceso.
¿Qué es más complicado, adaptar o versionar libremente?
TODAS.- Igual de complicado
Género: Posdrama peribélico propacifista; es algo que va mucho más allá de una definición a la que estemos acostumbrados a la hora de etiquetar un trabajo, ¿cómo surge?
DAVID.- Lo sencillo era poner Género: Teatro; pero nos gusta complicarnos un poco y también que el público se cuestione qué recórcholis significa todo eso.
Me gustaría que nos contarais cómo ha sido el trabajo creativo y de ensayos, en qué ha consistido hasta llegar al día del estreno, ¿cómo habéis vivido cada proceso?
DAVID.- En general, ha sido un proceso muy satisfactorio, por supuesto con sus frustraciones entremedias, porque un texto no quiere entrar en la cabeza o no terminamos de encontrarnos en determinado personaje, etc.
OLGA.- Ha sido un proceso maravilloso en el que hemos compartido nuestra historia, nuestros miedos y nuestros deseos. Nos hemos podido mostrar vulnerables gracias a la fortaleza de las compañeras. De esa unión surge el espectáculo.
MARÍA.- Ha sido intenso, bonito, a ratos frustrante y sobre todo divertido.
Es un tema muy candente en estos momentos, el del fondo de la obra, y lo vais a tratar tanto con drama como humor. ¿Es importante que los extremos de la propia vida sean protagonistas en una obra de teatro?
DAVID.- La vida es extrema en sí, aunque a veces (o nunca) seamos conscientes; por tanto, es necesario recorrerla de un extremo a otro para poder tener una mejor comprensión de ella.
OLGA.- Los extremos sobre un escenario adquieren gran poder de comunicación. Y al final se trata de conectar con el público.
MARÍA.- Ojalá consigamos hacer sentir al público estos extremos que son la base de la vida: la risa y el llanto.
Al final, cuando uno lee de qué va el trabajo, lo intuye como un proyecto didáctico y de concienciación, y la cultura es un gran altavoz. ¿Creéis en la necesidad de que el teatro/cultura esté en aspecto de concienciación social por encima del entretenimiento, como muchos describen a la cultura?
DAVID.- En la necesidad y en la obligatoriedad, creemos que la cultura siempre debe enseñar algo, invitar a reflexionar, fomentar el espíritu crítico.
OLGA.- Aunque siempre busco proyectos que buscan reflexionar, pienso que el ámbito de la cultura es lo suficientemente amplio para que quepa todo.
MARÍA.- Creemos que el teatro debería cumplir las dos vertientes: entretener a la vez que se promueve el pensamiento crítico.
A la hora de llevar a cabo la obra, ¿qué ha sido lo más fácil y qué lo más complicado?
DAVID.- Lo más fácil: trabajar con el equipo que somos y con los amig@s que han colaborado altruistamente con el proyecto. Lo más complicado: los tiempos de encontrarnos, porque somos cuatro personas con vidas diferentes y ocupaciones variadas.
OLGA.- Lo más fácil: trabajar con este equipazo que tenemos. Lo más complicado para mí ha sido el trato constante con el horror de la guerra para documentarnos…
MARÍA.- Lo más fácil: hacer un trabajo de investigación desde la libertad. Lo más difícil: no quedarnos en lo panfletario o naif.
Si tuvierais que definir este trabajo ¿cómo sería?
DAVID.- ¿Escuchas ese eco? Es la paz, paz, paz y si creemos cada vez será más grande.
OLGA.- La paz es una elección. Trabajemos por ella.
MARÍA.- Un trabajo que aún está en evolución, y que nos hace sentir alineados con nuestros valores como artistas y como personas.

FICHA TÉCNICA
- Título: Cualquier lugar, cualquier día
- Duración: 90 min.
- Género: Posdrama peribélico propacifista
- Texto: Ignacio Pajón Leyra y Creación colectiva de la Cía
- Dirección Dramaturgia: Yahaira Cofiño
- Interpretación: Olga Goded, María Ladera y David López
- Fotografía y vídeo: Carlos Goded y Samuel Martínez Manzano
- Iluminación y sonido: Yahaira Cofiño
- Vestuario: Surca Teatro
- Composición musical: Yahaira Cofiño, Diego Moreno Peire, Samuel Martínez Manzano y Belén Chanes
- Producción y distribución: Surca Teatro
