Hace poco más de tres semanas, Dura Calá lanzó su disco ¡AY!, que tiene 11 canciones. Este álbum nos lleva a un mundo de libertad y exhibición musical, con un sonido rockero y quinqui, además de toques flamencos. Son originarios de Madrid, no obstante, su musicalidad está influenciada por todo lo que han escuchado y les transmite una alegría profunda, incitando a una celebración en cada uno de sus directos, así como por la realidad que les afecta a ellos y a la sociedad en su conjunto.
Arrancan gira el próximo día 13 de febrero en Sevilla y nos dan esta pequeña entrevista:
Dura Calá, ¿cómo surge la banda?
La banda surge de la necesidad de hacer algo nuestro, después de años tocando música de otros. Algo con lo que sentirnos representados y que sea honesto al lugar del que venimos.
¡AY! Es un himno a la fiesta, muchas musicalidades, ¿cómo ha sido la realización de este disco?
Bastante divertido, no ha habido tiempo para aburrirse, la verdad. Una fiesta, como dices. Ángel (Anhell Studios) es un bendito y nos aguanta todo; tiene el cielo ganado.
La música está llena de etiquetas, pero vosotros sois un poco indescriptibles, ¿cómo os definís musicalmente?
Macarreo madrileño.

Madrileños con influencias muy andaluzas, ¿cómo es esa conjunción?
Madrid es un cruce de caminos. En nuestro caso nos hemos criado con Elvis y Camarón. Si nos gusta, lo tocamos; tampoco le damos más vueltas.
Dicen que siempre se aprende de las derrotas; en vuestro caso decís que el cambio y el rumbo correcto de Dura Calá nace de una crisis, ¿cómo fue ese vuelco musical?
Revelador. Esa crisis desembocó en una reflexión que nos llevó a encontrarnos, así que ole por las crisis si de ellas sale algo bueno.
Letras que os representan por situaciones vividas o cercanas, ¿cómo es plasmarse en letras?
Más o menos fácil, según el caso. A veces divertido, a veces necesario. Escribir algo, como verbalizarlo, ayuda a entender ciertas cosas, a aceptarlas, a cerrar capítulos… O a veces una historia nos hace tanta gracia que nos apetece sacar un tema de ahí.
¿Cómo es vuestra forma de componer, y desde dónde se compone mejor, desde la alegría, la tristeza o la santa realidad?
Cuando salen los temas, salen. La clave (al menos para nosotros) es no forzarlo. Tanto la alegría como la tristeza o la realidad traen consigo inspiración; lo que cambia es el foco. Con el tiempo hemos aprendido a utilizar todos esos momentos a nuestro favor. Con cada uno te sale un tema diferente.

Cuatro fechas en breve, ¿cómo se presentan estos conciertos?
Pues tenemos muchas ganas, la verdad. Este año nos lanzamos a la carretera por primera vez con nuestra música y, pase lo que pase, es algo que recordaremos siempre. El 13 de febrero pasamos por Sevilla (Sala Holländer), el 14 de febrero vamos a Granada (Rocknrolla Underground Club), el 27 de febrero en Madrid (Independance Club) y el 6 de marzo en Salamanca (La Chica de Ayer). Después seguiremos; iremos anunciando fechas conforme se acerquen un poco más. Si estáis al loro de nuestras redes sociales, os enteraréis seguro.
¿Qué significa para vosotros un directo?
Es la razón principal por la que hacemos ésto. Cuando decidimos vivir de la música, donde nos veíamos era en el escenario. Nos lo tomamos como una fiesta y la recompensa por todo el trabajo que hay por detrás.
¿Gira para más adelante?
Claro, este año no queremos parar. Atentos a las redes que vamos actualizando constantemente.
Ya he leído vuestros referentes, pero fuera ya de ellos, ¿con quién os gustaría tocar o grabar una canción?
Con Rocío Jurado, la más grande.
¿Un sueño por cumplir?
Telonear a los Derby Motoreta’s Burrito Kachimba.
