Nessa May presentó en 2025 “I Want It All” y en estos momentos está lanzando singles; el último ha sido Shake, con un ritmo totalmente ochentero, pero sin dejar de lado sus raíces y sus influencias. Shake habla desde la emoción y lo personal, una canción para sanar. Un conjunto de sonidos que enganchan para invitarnos a seguir su carrera musical.
¿Cómo nace tu pasión por la música?
Empecé bailando a los 12, primero en casa, después en teatros y por último en festivales y salas con artistas.
El hip hop fue el que me hizo empezar a bailar y el artista Jay Z; recuerdo subir vídeos a YouTube, que ahora tengo privados, intentando llamar su atención mientras cambiaba algunos versos, transcribiéndolos a español.
En algún momento mientras bailaba, me di cuenta de que no quería estar detrás del artista, quería estar delante. La música siempre ha sido parte de mi vida; me veo y recuerdo bailando desde muy pequeña en mi país natal, Guinea Ecuatorial, y sigo sintiendo ese amor a la danza cada vez que bailo o canto afrobeats.
Cuando empecé a bailar en Reus, no sabía dónde me metía, pero cualquier estilo que hiciera: heels, hip hop, contempo, dancehall, etc., todos me hacían sentir segura y me hacían ver que tenía algo dentro que quería sacar.
Años después, gracias a un comentario en mi primer videoclip de IG, me apunté a clases de canto.
Aunque la danza siempre será mi primer amor, el canto será mi verdadero amor.
¿Qué pros y contras tiene estar dentro del sector musical independiente?
Leyendo esta pregunta, me doy cuenta de que lo primero que pienso es en los contras, y no debería ser así.
Los pros son el poder de decisión final; es tu proyecto y decides cómo, cuándo y todo lo necesario de principio a fin. Como contra, el coste físico, emocional y económico que conlleva todo lo mencionado anteriormente por una sola persona. Poder decidir significa tener que renunciar a muchas cosas y una de ellas es tu tiempo; renuncias a no poder desconectar porque te pones una presión para estar siempre haciendo algo, siempre trabajando.
Hay muchos más días malos que buenos y poder acordarte del porqué lo haces es lo que ayuda a continuar.
Hoy en día hay miles de cantantes y cada vez es más difícil destacar, pero también hay miles de oportunidades y saber encontrarlas es la clave.

Nuevo single, Shake, ¿qué ha querido soltar y transmitir Nessa Mey desde lo más personal a lo más universal?
Shake se creó para un concurso, y la idea principal era salir de mi zona de confort y llamar la atención de los que están acostumbrados a mi música. Después de meses fuera del estudio, quería una vuelta que girara la cabeza.
La letra habla de una relación tóxica y realmente lo que quería transmitir es exactamente eso, soltar el lastre. Hay cosas que no deben ser y no funcionan, y es mejor salir que esperar a que el otro cambie; es cierto que me hizo más fuerte, pero también es verdad que debería haber salido antes.
Shake es fuerza y liberación, es un poco de esperanza y ganas de avanzar.
¿En qué proceso creativo te encuentras en estos momentos?
Sigo experimentando, redescubriéndome. No quiero quedarme estancada en lo que sé que me gusta y gusta a la gente. Estoy trabajando con otro productor y quiero saber qué más tengo dentro y qué otros sonidos puedo sacar.
Quiero poder sacar más singles diferentes unos de otros y poder preparar una gira para el próximo año.
Desde el pop, al afrobeat, rap y ritmos urbanos, ¿cómo ha sido esa incorporación de los estilos en tu música?
Ha sido y está siendo muy natural. Todos esos sonidos son Nessa, forman parte de mí, escucho todos estos géneros y los bailo cada día. Como todos, tenemos días buenos y malos y sentimos cosas diferentes; lo que quiero con mi música es que tengas una canción para cada uno de esos momentos. En mi EP sucede lo mismo: “I Want It All” quiere que puedas ser tú mismo en tus diferentes momentos. Siempre hay un poco de todos en cada uno de los géneros y eso es lo que hace que sea más cohesivo, que tenga sentido.
¿Qué te aporta cada uno de ellos?
Mostrarme como soy en cada uno. Crecí con la música africana, pasé la adolescencia escuchando pop y la danza me enseñó a amar el rap. Son etapas de mi vida y me gusta poder combinarlos.
¿Cómo es tu forma de componer y desde dónde nacen tus canciones?
Al principio necesitaba escuchar el beat antes de componer, amarlo y de esa manera la letra salía sola en 15 minutos o como mucho 1 hora. Ahora, en el momento en el que estoy, intentando probar cosas diferentes, estoy probando crear el beat en mi cabeza a partir de una letra que quiera escribir.
Es diferente, más difícil, pero me funciona por ahora. Quiero poder ser capaz de seguir creando beats, una faceta que tengo olvidada. Me parece importante poder crear la canción desde cero.
Supongo que esa evolución musical y de incorporación de sonoridades te da otra versatilidad en los directos. ¿Cómo han cambiado en tu recorrido musical los conciertos?
Ahora me interesa proyectar más, que la canción cobre vida, no solo con la voz, también con las luces, el vestuario, todo. Tocar diferentes teclas significa poder saber transmitirlas en persona y quiero que en esta nueva etapa todo sea más visual.
¿Qué significa para ti un directo, y cómo lo preparas?
Amo los directos. Son la expresión final de lo que es una canción y poder compartirlo es maravilloso. Es una manera de conectar con el público y poder dar sentido y significado a esa canción que escribiste en tu habitación.
¿Cómo se presenta este 2026 en la hora de fechas de conciertos?
Este año me estoy centrando más en crear música y menos en conciertos; profundizar en otros géneros y volver a producir música necesita tiempo. Aun así, tengo algunas fechas por confirmar en el Reino Unido, pero solo durante el verano. Pronto las anunciaré en mis redes.
¿Influencias?
Beyoncé o Rihanna, poco a poco me fui abriendo al mundo del rap y Jay-Z y Nicki Minaj han sido mis referentes. Me identifico con artistas fuertes, que se expresan y no tienen miedo a arriesgar. Para mí es importante decir lo que pienso o siento en mis canciones y expresarme de una manera directa cuando es necesario.
Lo que más admiro de cada uno de ellos es su versatilidad, trabajo constante y como han sabido crear un estilo personal.
Es cierto que desde pequeña mis referentes han sido estadounidenses, pero hoy en día también admiro a artistas españoles y latinos, Shakira, Rosalía, Lola Índigo o Karol G; ellas me hacen apostar por seguir cantando en español, aunque sea bilingüe hablado y escrito. El español es un idioma precioso y la música es universal, llega a todos de alguna manera.
¿Un sueño por cumplir?
Hacer una gira España-Reino Unido.
