Tension and Release es el nuevo trabajo de Juan Zelada, que ya se encuentra disponible y con el que además ha comenzado la gira. Su carrera está impregnada de soul, blues, reggae, cumbia o el pop, entre otros estilos, tanto cuando está en solitario como en esta ocasión, como cuando va en otras formaciones.

No es extraño en su carrera encontrar canciones en inglés; todo lo contrario, el madrileño se ha curtido en la música tanto dentro como fuera de nuestro país, y para él el inglés es un medio de expresión muy natural. Hablamos con Juan sobre este nuevo trabajo.

El disco se titula, al final, como una de las canciones del mismo, Tension and Release, que viene a ser como, obviamente, tensión y liberación, entre otros matices, pero para mí ejemplifica mi mudanza al campo, un poco a la sierra; que si bien es una tendencia que nos ha pasado a muchos, no es solo el salir de la ciudad en sí y de los problemas de la vida moderna en ella, sino que es un cambio vital mío y una necesidad por bajar el ritmo, por cambiar vitalmente, de ponderar otro tipo de cuestiones, y en este caso la pausa y el ritmo, la distancia que te da el estar aquí ya cambia la forma en que haces las canciones. En ese sentido, muchas de las que he ido sacando reflexionan sobre los tiempos que corren, sobre el mirar más allá del camino, cómo se va disfrutando de la carretera y de contemplar la vida desde otra perspectiva y como un cambio vital. Eso a mí me ha dado la calma de poder grabar aquí cerca, en unos estudios en Collado Villalba, Cool Mood Estudios, y rodearme de amigos músicos que podían cambiar del trajín de Madrid y de toda la vida apurada y ajetreada que tienen, por una cosa que queríamos mimar de una forma diferente.

Nos comenta que todo este proceso ha durado algo más de un año, y que cuando ya por fin ha visto el disco fuera, dice haber sentido una verdadera liberación. Tension and Release, tema que da nombre al disco, como ya nos ha comentado, es una canción que aborda esa sonoridad que Juan da a sus composiciones, un comienzo con unos punteos que nos lleva por ritmos brasileños.

Tiene esa tensión de intro y armonías un poco oscuras que te generan un poco de tensión precisamente y luego la intención es que el estribillo nos abrace y nos dé esa sensación de liberación. Porque como dice el estribillo, quizás no hay que tomárselo tan a pecho o tomárselo tan a lo tremendo todo, y si se está llevando una vida más o menos agradable o más o menos sana, ya de por sí, ya con eso eres un privilegiado, y entonces el estribillo dice: «Mira, igual no es para tanto, chaval, no te lo tomes todo a lo tremendo y disfruta del proceso y disfruta del momento».

Sé que en todos los discos anteriores ha habido un poquito de todo, pero ¿cómo decides que al final el disco vaya casi todo en inglés? Hay una excepción para este disco, que es una colaboración que hice con Litus, que ese tema lo sacamos en castellano, Parabrisas. La verdad es que cuando empecé a grabar había más temas en castellano. Un poco de primicia es que más adelante de este disco saldrán algunas sorpresitas en castellano. Pero, por un tema de la coherencia y el hilo musical, digamos, narrativo, me quería mantener a estas diez juntas y dejarme la posible bala futura de sacar temas más adelante, así que sí que hubo descartes. Al final no elijo por un tema ni comercial ni de lengua, sino que por coherencia musical y que para mí las canciones se agrupen de manera coherente. Si de repente, aunque yo siempre he sido muy ecléctico y muy variopinto en estilos, te están lanzando siete estilos diferentes, pues es verdad que despista un poco, así que la intención con esto es que haya un poco de coherencia y a la vez que se intuyan los distintos palos que yo voy experimentando.

Le estoy pidiendo a la gente aquí que lo escuche principalmente en inglés, algo que tristemente no debería ser un tema primordial. A mí me parece que el mundo de globalización que nos rodea y en el que vivimos ya está con anglicismos constantemente. Estamos hablando prácticamente, empezando frases en español, acabándolas en inglés y luego en portugués. Luego te vas a Portugal y tienen un manejo del inglés maravilloso; se ven las películas en versión original, o a Escandinavia y se trata algo por la obra de arte que sea, sea el lenguaje que sea. Me gustaría que tuviéramos más apertura de mente a la hora de analizar algo simplemente por la obra de arte que es, en vez de lo que conlleva que sea en español o que sea en inglés. No es que sea una lucha, pero es un tema que me acompaña a menudo. Yo he sido bilingüe desde los nueve años y siempre escuché los discos y músicos de toda la vida, de los años 70, 80, 90. Finalmente lo que me entraban eran buenas y bonitas canciones, no las pensaba tanto por el idioma, y sí que es verdad que mamé mucho más de lo anglosajón y por eso me sale de esta manera un poco más natural.

Recuerdo que en la otra entrevista me dijiste que en cada propuesta te dejabas sorprender y querías sorprenderte a ti mismo. ¿Cuándo has terminado el disco con qué te has sorprendido de él, que a lo mejor no hubieras pensado que hubiera salido? La mejor sorpresa que te da una grabación, que es un poco como un parto, el es hecho de que puedas haber hecho mucho de preparación, haber hecho maquetas, haber preparado a los músicos y luego te pones a grabarlo y lo que te sorprende es el proceso en sí, que te lleva por callejuelas y por rutinas diferentes que no vislumbrabas, que a priori no pensabas y de repente como que cobran otro sentido. Obviamente, una cosa es lo que concibes si has compuesto la canción, la letra y demás, y otra cosa es el proceso creativo musical de un esfuerzo en común en un grupo de gente que incluye los ingenieros, incluye el que mezcla, incluye que todos estamos coproduciendo, y ahí la canción como que toma otro sentido y se va a otro lugar porque está la expresividad de los músicos, están las limitaciones del estudio en ese momento, las prisas del instante o la idea loca de no sé quién, y ahí va creciendo. Como siempre cuento con muy buenos músicos y amigos que me acompañan, me dejo sorprender por ellos y me dejo sorprender porque lo que pensábamos que iba a ir por aquí acaba por allá, eso es parte siempre del proceso. La tensión la puedo vivir en cuanto a la organización de todo, sobre todo haciéndolo como un proyecto muy independiente, desde lo mínimo y de repente cobra una magnitud diferente y ves cuando ya te lo mandan mezclado, masterizado, que te sientes ahí literalmente en la liberación de: oye, pues esto suena atemporal y suena como de toda la vida, es lo que más sorprende.

Admite que este disco está realizado con grandes amigos a quienes quisiera ver más, pero las responsabilidades con otros proyectos, por ambas partes, lo impiden: Alex Moreno Corz a la batería, Adrián Bartol al bajo, Miguel Sempere a la guitarra, en los vientos Marcos Ortega a la trompeta y Dani Niño al saxo y Nata Estévez al saxo tenor; es un triplete de vientos que a mí me da la energía al soul, y luego me gustaba arreglar vientos que sorprendan. De repente, en Tensión y Release, van por el rollo más latín o de repente por una más rockera; se lo abren de una manera más orquestal, como que suene más épico, que está en el tema final, Sleepless Nights, que lo concebí como si fuese una orquesta, y en realidad son tres músicos soplando vientos. Le añadía una epicidad muy diferente a los souleros que asociamos habitualmente, da otras capas.

¿Estos son los artistas con los que has grabado, pero luego los directos son otro mundo, cómo vives esos cambios? Una de las bonitas conclusiones que saco es que a veces de las limitaciones es cuando más creativos podemos estar y podemos sacar cosas. De hecho, arreglar estas canciones en acústico, yo solo a la guitarra o a dúo con un guitarrista y al teclado, ya de por sí eso es una buena vara de medir si la canción se sostiene. Tú tocas algo en sus elementos más básicos y, si la canción se sostiene, es que has hecho algo bien. Como que no te hacían falta las filigranas o edulcorar con mucho más. Luego, cuando me toca hacer conciertos en salas más pequeñas, y vas a dúo o a trío, me supone tocar, por ejemplo, los bajos con el teclado, entre otros instrumentos, y estás ahí un poco hombre orquesta y de repente te das cuenta de que la canción es otra. En lo espontáneo del directo, me gusta de repente improvisar, que se vaya a otros lugares. Todo esto te lo da la limitación de que no puedes contar con la banda al completo, por agenda y calendarios que tienen estos grandes artistas, pero me gusta el reto; es algo por lo que ya he dejado de frustrarme y lo veo como algo hasta positivo. Sacar el jugo a esa limitación.

Este fin de semana en Santander y luego se presentará en la Sala Babylon. Nos admite que estuvo en el mes de diciembre y le sorprendió el espacio que le llevó desde los años 30, por su elegancia, a lo más contemporáneo, por sus luces de neón. Impone bastante, porque están programando grandes artistas y nosotros no somos tan jazzeros, somos más bailongos, pero iremos con todas nuestras ganas para que la gente disfrute. Es un lujazo estar allí, en una sala en pleno centro de Madrid.

Juan Zelada ha sacado tres videoclips, cada uno en un formato muy distinto. WHAT IF TIME ha sido un collage desde su infancia, sus sueños en la música, partiendo de fotos y con la IA, aunque dice que no era algo que le atrajera a priori, pero quería probar qué realizaba esta nueva tecnología, y desde luego el video es totalmente un recorrido por su carrera desde la infancia y muy interactivo. SUGARCOAT es un recorrido por sus directos en imágenes con su banda; quería destacar la esencia de los directos y de quienes le acompañan, y DOWN THE LINE refleja a la perfección ese cambio que quería mostrar con su cambio de la ciudad al campo, con una pantalla partida que invita a seguir esos pasos que da el cantante y buscar más su música y plasmando todo el contenido el disco y de los cambios que el nos ha contado. La pantalla partida es una metáfora de la vida misma.

¿Un sueño por cumplir? De por sí, eso es un sueño cumplido, el poder vivir de esto, poder compartir las canciones. Pero es que creo que los hay más ambiciosos, los sueños, y los hay más rebuscados. En los tiempos que corren requieren de algo más simple: seguir haciendo la misma música estando bien acompañado.

2 respuestas a ««Tension and Release» de Juan Zelada: «Me gustaría que tuviéramos más apertura de mente a la hora de analizar algo simplemente por la obra de arte que es»»

    1. Efectivamente un gran disco y siempre es un placer hablar con Juan, que vive la música con gran pasión. Gracias por tu comentario y habrá que ir a ver a Juan este sábado 11 a la Sala Babylon. Saludos!!

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