Si algo queda cada vez más claro en el sector cultural es que el tesón tiene que ir de la mano de la valía, para mantenerse. Vega es bien sabedora de ello; 24 años en el sector avalan una carrera que ha pulido a su gusto, donde ha tomado las decisiones y riendas necesarias para encauzar su música por el camino que quería llevar. En estos momentos está terminando la gira de su último trabajo, Ignis, que lanzó en 2024, un disco que salió al mercado al completo sin ningún single previo, algo nada habitual en la música en estos momentos.
Hablamos de los dos conciertos que le quedan con Ignis y dice sentirse en cierta forma más libre porque el disco ya ha rodado en directo mucho, y puede que vengan más conciertos pero no de gira en sí. Dice que está disfrutando de los directos y del público de cada sitio.
Están siendo unos últimos conciertos con los que estoy muy satisfecha y nos quedan dos fechas, Barcelona y Madrid. Tengo ganas de celebrar el recorrido que ha tenido un disco con el que estoy muy satisfecha y que no fue fácil, pero que ha llegado a buen puerto, y donde la gente ha acabado entendiendo un disco que salió de una manera, contexto y forma muy determinada. Es bonito el ver que el público finalmente consiguió acercarse al disco, que lo escuchó, y otra que va llegando por primera vez y al final es como que se prolonga. Los mensajes que se concentran al principio cuando sacas un disco; como que a mí me han venido durante este año y medio como un goteo constante y eso me da una sensación de continuidad, de que no todo es como se antoja o parece, que lo sacas y parece que ya está muerto el día siguiente, pero el disco al salir, estaba en urgencias y ya pasó por cuidados intensivos y ahora está fuera.
Vega tiene claro que el hecho de la forma de lanzamientos de single a single por parte de los artistas no es algo que venga impuesto por el público: No, no son ellos, es la industria. Se ha acostumbrado al público a consumir de esta forma. Yo creo que hay una gran responsabilidad total por todos los que formamos la industria; unos más y otros menos, pero hablo como colectivo, sobre cómo han cambiado los consumos, la forma de consumir música.
¿Tú crees que eso en algún momento se puede revertir o no? Creo que se va a revertir, pero no por la industria, que es un sistema muy cómodo, sobre todo para los que explotan la música, que son bastantes más que los que tienen que trabajar desde una postura independiente, donde ese ritmo frenético es incuestionable que no lo puede llevar nadie que no tenga un bolsillo de soporte, pues dar continuidad a un proyecto en medio de la vorágine de cosas que se presentan para un artista independiente es muy, muy complicado. Entonces, no creo que se produzca tanto por la industria; creo que se va a producir un poco más en algún momento y no por todo el público, sino por una parte del público, por el hastío de estar cansado, de no saber, de pensar que no se está enterando de nada, de cuál es el artista que le gusta, de cuál es su canción favorita porque no se le da tiempo a que termine de saber cuál es, la del año, o de estos meses, porque salen 27 y te gustan un poquito todas, pero ninguna es determinante y eso al final acaba siendo muy revolucionista para la amplitud de proyectos que se presentan. Entonces creo que es una forma de consumo muy destructiva que favorece al que puede estar fabricando, creando cada 3 minutos, y esto lo pongo entre comillas porque creo que las calidades, en general, no… porque no hay artistas que no sean capaces, sino por esa exigencia de tener que satisfacer una inmediatez que, en lo referente al arte, es incuestionable que no es tan fácil y no es fácil hacerlo con los mismos niveles de exigencia y de autenticidad, y creo que no da tiempo a vivir y a sentir para que luego haya esa parte empática con el público.
Ahora mismo la cultura tiene las cunetas repletas de gente que se ha ahogado por el camino y creo que, honestamente, por los tiros en los que va, incluso los que podríamos tener una carrera más asentada o más dentro de unas líneas más seguras, estamos caminando en una cuerda floja de la cuneta en cualquier momento. Si mantenerse siempre fue lo más complicado, ahora es mucho más complicado. La cultura dejó de ser cultura para ser un negocio y normalmente es un negocio que se convierte en ocio, y además parece que no hay ni tiempo de disfrutar de la música, que sólo la ponemos de fondo. Hoy en día, una canción de tres minutos y medio es larga y, si no hay espacio para ello, no puedes disfrutar de la música y entender lo que hay detrás de esa canción.

Vega estará actuando el 25 de abril en Barcelona en Guitar Bcn y el 29 de mayo en Madrid en La Riviera. Admite que para ella es todo un reto, aunque parezca fácil, porque para muchos llenar un Wizink (Movistar Arena) es lo habitual; salas pequeñas y medias no son la medida normal o lo que vende.
He tardado 23 años en estar en un espacio como La Riviera, y no sé si ha sido un acierto o un error, y me pregunto por qué he hecho este movimiento. Creo que hay tanta oferta al mismo tiempo que ya no es una cuestión de tus capacidades, sino de la del público adquisitivo: demasiados conciertos al mismo tiempo, con grandes eventos concertados con mucha antelación, y eso en algún momento cambiará, porque en cierta forma la gente está viviendo hipotecada a futuro todo el rato. Los de mi generación creo que ya estamos en el punto de ser mucho más selectivos, por la vida en sí, por las responsabilidades del día a día, familiares y económicas. En mi caso, soy de salas pequeñas y de disfrutar de la cercanía del artista.
En estos momentos ya está grabando lo que será su próximo trabajo, y nos comenta que es la primera vez que le sucede que sin haber terminado una gira estar ya con otro proyecto: «Lo grabo y no sé si lo voy a sacar». Lo hago porque está dentro de mi ser, tengo unas canciones, quiero dejarlo grabado porque no sé qué va a pasar el día de mañana, pero lo que tengo claro es que dentro o fuera de la foto lo haré como un disco. Lo grabo ya y ya veré qué hago con él, no tengo ninguna prisa. La gente desconoce un poco lo que son los procesos previos a un disco cuando dicen que se lanza un disco nuevo, que suelen ser procesos largos. Para mí, uno fundamental es el de la composición, que suele llevar mucho tiempo. Esta vez no he necesitado tanto tiempo como con Ignis; como que venía del rechazo de no querer hacer música, estaba saturada de la industria, muy enfadada, muy dolida, pero decidí hacerlo porque tenía muchas canciones. Pero ahora estoy en un proceso de calma, y decidí que lo grababa y ya se vería más adelante.
Ahora dices que estás en calma, pero, ¿normalmente desde dónde nacen tus canciones? Son canciones que nacen desde la calma, pero para mí la calma tiene que ver con el dolor y la alegría. La calma precisamente es la capacidad de que lloran esas cosas, porque si fuera calma solamente con felicidad, estaría feliz y punto; yo la tengo asociada, a pesar de todas las cosas, a tanto buenas como malas, mantener la calma. Están escritas desde la calma y con mucha tranquilidad y sosiego, y es algo tan extraño en mí que no quería dejarlo ir, porque siempre escribo desde pasajes más intensos y truculentos dentro de mi vida. De repente, que hayan nacido tantas canciones de una situación así, tan bien, para mí es algo nuevo.

Si por algo destaca Vega, es por ser natural en todo, en sus letras, en sus declaraciones, tanto en la parte musical como de cualquier situación. Creo que voy con una seguridad de ser inocua, e intento no hacer daño. Hablo desde lo personal o de cosas que me parecen injustas y doy mi visión particular de la vida, así que lo hago con serenidad porque duermo muy tranquila, por encontrarme en calma y con madurez. Nunca quiero impostar, eso lo tengo claro; no lo hacía con 23, no lo voy a hacer ahora.
Para mí un disco es una experiencia donde pongo al público en un lugar diferente al disco anterior. Me gusta entregar un disco que sea una obra completa, que sea una propuesta artística para entrar en un mundo como el que entra en un libro. Así que en ello estoy, pero sin ninguna prisa ni meta; soy de meterme al estudio feliz de grabar, sin pensar en qué voy a hacer con lo que estoy realizando, y lo que estoy grabando ahora es porque, gracias a lo que trabajo como autora, me lo puedo permitir; luego, ya que salga, tendrá que tener sentido y coherencia el momento. Responderá a la necesidad vital que tenga como proyecto.
Nos comenta que trabaja para otros artistas, que tiene su propio sello, La Madriguera Records, que también es editorial, desde donde hace muchos trabajos, como puede ser una auditoría de disco, que es una ayuda en el proceso de grabación y como valoración de las mismas, o también como autora, que dice que es una oficina que nunca cierra, la de la autoría.
¿Esa parte creativa para otros cómo te ayuda a ti luego para la tuya? Me permite tener una libertad total de trabajar cuando quiero y como quiero, sin depender de nadie. Me da tener los tiempos necesarios para crear como quiera. Llevo así desde 2013, desde que creé La Madriguera Records.
Para otros artistas trabaja por encargo, y para ella misma afirma que simplemente cuando le apetece escribir canciones, y que habitualmente cuando tiene diez o doce entra en el estudio. Nos cuenta que cuando es para otros artistas, se sienta a hablar con ellos y, después de componer, se las da para que las hagan suyas, pero dice que se mete mucho en el pellejo de quien la va a grabar. Sólo en una ocasión se ha quedado con una de esas canciones mientras la componía, y saldrá, si sale, en el próximo disco.
¿Cómo es tu forma de componer? Emociones tanto negativas como positivas, y, como se suele decir, que las musas me pillen escribiendo. Esto es un oficio; si no te pones a ello, no van a salir. Puede ser que te vayas cayendo por la calle y sale una gran idea, y la grabas en unos minutos, que sería una canción de musas, pero eso es lo de menos. Lo guay es cuando te llega una inspiración y encuentras el gancho a base de repetir y repetir, pero para dar con ese clic puede que lleves días intentándolo, en la búsqueda. Es un momento muchas veces mágico porque incluso puede nacer de una equivocación en un instante totalmente involuntario. Esa parte errónea te vislumbra una parte que no veías, pero que estaba ahí todo el tiempo. Honestamente, para mí es la parte más bonita de mi oficio, el componer.
¿Cómo se describiría Vega cuando se sube al escenario? Totalmente feliz y en un estado de verdad por todos los poros, para bien y para mal. Entre otras cosas, porque me subo pensando que puede ser el último y eso te da una vivencia muy visceral de los conciertos, donde el repertorio, dependiendo del público que haya delante, se torna cada vez distinto. Supone un día distinto en mí como persona. Tiene una vivencia distinta. Por lo tanto, yo me he visto en la misma canción muy distinta dependiendo del día, de lo que me pueda haber ocurrido recientemente, o porque esa letra ya no te afecte tanto. Cuando tienes un repertorio amplio, va cambiando con las canciones y lo que tienes es un artista un poco volátil encima del escenario. Al final, soy una artista que está viva, y que no va todo encasillado y milimetrado, aunque sean las mismas canciones. Además, soy una artista que, como me pase algo por la cabeza que no estaba previsto y que me provoque cualquier tipo de sentimiento, soy capaz de parar la canción para explicárselo al público.

Preguntamos por esa canción favorita de su repertorio y prefiere decirnos cuál fue en su momento su preferida de cada disco:
India – Grita
Circular – Clave de sol o Berlín
Metamorfosis – Mágico
La cuenta atrás – La cuenta atrás
Wolverines – Febrero
Non Ho L´età – Dio como te amo
La Reina Pez – Donde estabas tú o La Reina Pez
Diario de una noche en Madrid- El alud con Eva Amaral
Mirlo Blanco – Mortal
Ignis – Cristal Oscuro
Fotografía de Sara Condado
Vega es de cuidar mucho los detalles, lo demuestra en cada una de sus composiciones, y algo que también mima con precisión en sus directos es el sonido. Admite que, para ella, llevar una buena banda y un buen sonido es primordial y algo imprescindible. Ahora sólo nos queda disfrutar de los dos conciertos que tendrá en breve, y que ya adelanta que estarán llenos de sorpresas.
Dejamos la última canción lanzada por Vega:
