Recientemente, Juanfe Pérez presentó su segundo disco, Eléctrica Jondura, un LP donde avanza en ese interés de indagar, mezclar tradición y avance, con el bajo, instrumento que ha elegido para su profesión y del que tanto está sacando para que sus raíces, el flamenco, se crucen con otras musicales y sacarle otras sonoridades. El próximo 30 de mayo será la presentación en la Sala Babylon de Madrid.
Su primer álbum, Prohibido el Toque, fue nominado a los Latin Grammy Awards 2023 en la categoría de Mejor Álbum de Música Flamenca y en 2025 recibió el Primer Premio al Mejor Instrumentista Flamenco en el XXIV Concurso Nacional de Arte Flamenco (CNAF).
¿Cómo ha sido el crear este segundo disco, cómo te lo has planteado? Gracias a las personas de las que me he rodeado y me lo he planteado como el otro; en fin, no hay un concepto detrás ni hay una revelación, sino que simplemente es un trabajo de avanzar en la investigación, en cómo darle lenguaje flamenco a un instrumento y cómo buscar nuevas maneras, nuevos palos y conclusiones sobre la música y sobre todo pasándomelo bien y buscando e investigando y retándome. De manera muy natural, realmente, porque no compongo ni creo música porque alguien me lo pida, ni porque tenga que satisfacer a nadie; todo sale de una necesidad interior y de ganas de encerrarte aquí y jugar e intentar buscar cosas que suenen bonitas o por lo menos que a uno sí le suenen bien. A lo mejor a otra persona le suena horroroso. Pero la búsqueda y la filosofía son las mismas. Desde el amor a la música y de la forma de componer, y a pasártelo bien.
La música es toda suya, pero las letras son de su abuelo, Ernesto Feria, Miguel Ángel Feria, poeta de Huelva, Ana Rossi y Rosario la Tremendita.
Me cuesta aventurarme a esto de escribir. Como hay gente que lo hace mucho mejor y que sí tiene ganas de aportar, tampoco quiero caer en un «yo lo hago todo», sino que me gusta que la música esté abierta a colaboraciones y a gente que lo sabe hacer mejor que tú, pues siempre dejo esa puertecita abierta. Quizás la que más dejo abierta es ésta, porque en el disco anterior tampoco hay ninguna letra mía.
De alguna manera, es una forma de hacer un trabajo coral, y Juanfe nos admite que así es, porque además le gusta que otros también le sorprendan, y admite que uno mismo es más difícil que lo haga. Es algo que también se nota en sus directos; el bajista da espacio a todos los que están con él en un escenario. Hay momentos para que cada uno de ellos se explaye, y que el resto, junto con el público, disfruten de cada momento, de cada instrumento y de su parte individual en cada tema.
Se siente muy privilegiado por poder utilizar las letras de su abuelo en sus trabajos. Cada vez que necesito buscar letras, agarro sus escritos y sus cosas y me pongo ahí a ver qué le pega. Ya en el anterior había varias canciones con sus letras (alegrías y trilla). Siempre me gusta contar con él, como homenaje, y también porque en el flamenco muchas veces se tiende a cantar lo mismo otra vez, y hay letras que tienen 100 años y que se siguen cantando. Algunas quizás se actualicen con el tiempo, otras se desactualicen, otras directamente son barbaridades que no se deben cantar, ni se debió hacer en ningún momento, pero creo que está bonito seguir creando literatura para el flamenco.
En Eléctrica Jondura, Juanfe Pérez no ha repetido ningún palo. Todos son palos distintos y nuevos, porque primero lo que trato es de seguir ampliando el vocabulario del instrumento y de enfrentarlo a situaciones nuevas, por lo menos para mí. Pero yo parto de ahí, de intentar sacarlo de nuevo y ponerlo otra vez en entredicho e intentar llegar a conclusiones nuevas en forma de palo, en forma de toque. ¿Hay palos más difíciles que otros? En principio, todos son complicados en el sentido de que hay que hacer un traspaso de información a otro instrumento que no está concebido para ser solista, aunque pueda serlo, ni para tocar flamenco. Creo que no hay ninguno que sea imposible; el instrumento no tiene culpa de nada; si no te sale, es culpa tuya.

No te puedo decir que tocar por rumba sea más difícil que tocar por cualquier otro palo; puede que por rumba el bajo se haya usado más y haya más recursos hechos. Pero si nunca has tocado por granaína, te lo puedes trabajar, hacer una muy bonita y que tenga todo ese lenguaje. Cada palo y cada manera de meterte en ésto requiere un trabajo detrás de sentarte primero y de decir: ¿cómo lo traduzco? ¿En qué tono? ¿En qué posición? ¿Cuál es el orden de las notas que se usa en la guitarra para que tenga este carácter? Aquí tengo menos cuerdas, y tengo que hacerlo en este registro para que suene bonito. Hasta llegar a la música hay un trabajo fuerte de pensar y darle vuelta a todo. Un proceso que es muy enriquecedor y que establece un poco tu estética e incluso muchas veces nos define más lo que dejamos de hacer que lo que hacemos.
Admite que no es artista de dejar de investigar si algo no sale a la primera; sigue y sigue si encuentra de dónde escarbar, tirando del hilo, y por ese motivo es por lo que tiene temas tan largos. De hecho, en esos temas que son tan largos, hay una combinación sonora de altibajos, que, por ejemplo, en este disco se demuestra en «Me llevan mis pasos», la zambra ibérica, que dura casi siete minutos.
¿Cómo eliges cada tipo de bajo? ¿Qué te aporta cada uno de ellos en cada musicalidad? Cada tipo de bajo es como una tímbrica y es un sonido muy distinto. Mi bajo principal, con el que grabé todo el anterior y el que está en la mayoría de este disco, menos en dos temas, es un bajo normal y corriente, cinco cuerdas. En el tema que se llama «Carina», el bajo fretless es un bajo que no tiene traste, que es más cantarín y que tiene una sonoridad muchísimo más expresiva. Es un bajo que no sé tocar todavía, y provocó la creación de esa canción tema; tiene improvisación sobre tres acordes, una manera distinta de pensarlo con respecto a los otros temas, y que lo que busco es cantar y ser melódico y no buscar ni fuegos artificiales ni cosas virtuosas, y este bajo en concreto a mí me provoca esa sensación. E innegablemente te recuerda al sonido de Jaco Pastorius, que fue el primero que empezó a tocar el bajo sin traste así. Lo bonito de los instrumentos es no elegirlos por defecto, sino que los uses para llevarte a sitios diferentes. Y el otro bajo, el piccolo, realmente es mi mismo bajo, pero con unas cuerdas que tienen una afinación muchísimo más aguda, casi en tesitura de guitarra eléctrica. Y lo que suena primero es ese bajo piccolo.

Además de recomendar la escucha del disco y ver a Juanfe Pérez en directo, admito que también me gustaría que el público pudiera disfrutar de todo el trabajo y el mimo que hay detrás del disco. Por ejemplo, la carátula y el libreto, donde las letras van acompañadas de fotografías que reflejan cien por cien la canción, de dónde vienen y a dónde van. Juanfe realiza un homenaje a su tierra, a sus orígenes, pero sin perder la originalidad de incorporar lo contemporáneo, sonidos actuales que empastan en cada nota, y así está también reflejado en el disco al completo. La estética interior define la música, así como el prólogo inicial. Nada está hecho al azar; dice que buscaba mezclar lo electrónico con lo tradicional, en el título, en las letras, en lo estético, y lo ha conseguido. Tal y como nos dice, lo hace desde la libertad narrativa y creativa; desde la independencia de no tener que marcarse tiempo por una discográfica, sólo su necesidad por investigar y aprender.
En cierta forma, Juanfe abre un canal creativo en el flamenco, pero él no se ve un referente, para nada, sólo un creador, que avanza, y que lo hace gracias a sus compañeros de escenario y también a la gente que va a cada concierto, a ver sus fricadas, como él dice, agradeciendo que cada persona se desplace a un concierto suyo, nada convencional, pero hecho con el mayor de los cariños e ilusión. Por eso en el disco hay muchos agradecimientos, y dice que le faltan aún más.
Estás abriendo un camino diferente en la música, ¿te sientes un referente del bajo flamenco? En este juego de la música hago lo que me apetece, y que yo me convierta en referente significa porque me refieren, y de momento nadie me refiere. Quiero decirte que es algo que no depende de uno realmente. Para mí, Carles Benavent es un referente y yo me refiero a él. Y creo que todo el mundo que toca el bajo y se pone a tocar flamenco refiere al maestro Carles porque por eso hablamos de él.
Me preocupa más hacer música, sacar otro disco, disfrutarlo y seguir en eso, más que si soy un referente o si no.
12 canciones en Eléctrica Jondura, y admite que todas y ninguna son complicadas al mismo tiempo; para él simplemente es tiempo y que salgan. En ese proceso de grabación también se topa con el problema de la disponibilidad de quienes le acompañan en la grabación, pero para Juanfe los tiempos no son importantes comparados con el resultado, ya que tiene claro quién quiere para cada tema. Otra cosa muy distinta es luego llevarlo al directo, que ya aprendió con Prohibido el Toque que llevarlo a cuarteto para hacer conciertos cuadraba y daba buen resultado.
Ya me gustaría poder ir con nueve músicos en un concierto, pero el no poder hacerlo no le quita ni mérito ni calidad al concierto. Hay una energía que hay en el directo que suple, y si la música está bien y el arreglo para la formación en directo está currado. Nadie ha venido a decirme que en este tema que tú tocabas había una batería y aquí no; lo que hay es un cajón. Yo espero que el cajón te haya gustado tanto que se te haya olvidado la batería del disco. Todo lo que no sean bandas, que sean formaciones o proyectos más solistas, estamos acostumbrados a que hace tres años iba con el otro bajista o iba con el otro cantante o iba con ésta, y al final cada uno aporta, da un toque distinto, y como líder, aprender a potenciar y sacar partido de esos cambios. De todos se aprende y hay que traer a tu música a cada músico, porque poner en valor el potencial de cada uno de esos músicos es un arma musical.

Por supuesto, sigue con otros proyectos, con Jesús Carmona en Superviviente, con Raúl Rodríguez (RAÚL RODRÍGUEZ 3F POWER TRIO), con Rosario la Tremendita y con 7xMEDIO (podéis verlos una vez al mes en el Café Berlín, sorprendentes, cada semana con un invitado), entre otros, porque del resto que tiene entre manos no puede hablar de momento, pero en breve se podrán saber. Pero de momento el día 30 de mayo estará presentando en Madrid, en la Sala Babylon, Eléctrica Jondura. De momento puedo elegir proyectos y hacer lo que me gusta y aportar con mi música.
