Hoy se ha presentado la edición número XXIII del Festival de Cans, que tendrá lugar del 19 al 23 de mayo en la localidad de O Porriño . El festival gallego, que apuesta por los cortometrajes como fondo de su programación, cada año rinde homenaje a distintos artistas que han aportado a la cinematografía gallega, en esta ocasión uno de los premios recae en Jaione Camborda, Premio de Honor Pedigree. Janet Novas, protagonista de su último trabajo, también tendrá su reconocimiento en el festival.
El Festival de Cans sabe aunar mucho contenido interesante, como charlas y proyecciones, con elementos más populares y acercarlo también al pueblo, es decir, llevar la cultura a un rincón pequeño.
La directora gallega nos cuenta que es asidua del festival, y que parte de sus cortometrajes han pasado por allí. Sus últimos trabajos como directora y guionista han sido O Corno y Arima, donde ha construido un relato y retrato de espacio, tiempo y mujer dentro de su tierra. Sus primeros trabajos fueron documentales y en estas dos películas, así como en Ons, donde está como directora, la mujer y el territorio gallego son personajes importantes, y están narrados desde la búsqueda y exploración del espacio y el propio ser humano.
Cans es un lugar al que llevo yendo muchísimos años; ha visto mis primeras piezas; además, la primera vez que hablé de Arima en público, antes de que se hiciera, fue allí. Los cortometrajes han estado ahí, así que para mí es como un lugar también de encuentro, con el público y con otros cineastas. Lo siento muy casa y me parece un reconocimiento precioso. Además, será algo muy celebrado, ya que es para mí un honor y un placer celebrarlo junto a Janet, y que ambas recibamos ese reconocimiento.

El día que reciba el premio, se realizará una retrospectiva de sus cortometrajes, y admite que para ella será un momento muy emotivo, y que le hace mucho ilusión que se pueden ver allí sus primeros trabajos.
Actualmente se encuentra en proceso de escritura de lo que será su tercer largometraje, y espera que pueda esperar pronto el rodaje. Prefiere no hablar mucho de los proyectos cuando está empezando, sobre todo porque nos comenta que está con cambios. Así que seguramente próximamente nos enteraremos de lo que será su próxima película, que seguro profundizará en la personalidad y raíz de su zona y de la mujer, por supuesto.
Jaione tiene productora propia, Esnatu Zinema, donde produjo sus cortometrajes y Arima; en O Corno coprodujo junto con otras empresas. En estos momentos está produciendo la ópera prima de Joana Carro. Me animo cuando es un proyecto que me gusta y me cautiva, pero no abarcamos muchos porque es una pequeña empresa.
Hablamos un poco de cine, de la mujer como protagonista del mismo. Hasta ahora me ha interesado explorar la mujer. Creo que aparte, justamente, son personajes que no se han explorado tanto en la pantalla. Normalmente han sido más secundarias y me parecía como interesante, pues mirarlo, indagarlo y también un poco por observarnos también las mujeres en un personaje que habitualmente ha sido escrito por hombres.
¿Qué balance haces de tu última película y de su recorrido, O Corno?
Me ha regalado mucho y, además, ha sido un viaje creativo que me ha aportado también mucho conocimiento. Ha hecho que entienda muchas cosas y en cierta forma fue un salto evolutivo, madurativo a nivel fílmico y todo lo que ha sido el reconocimiento posterior ha sido como te digo, un regalo y también todo el contacto con el público me ha hecho reflexionar mucho sobre la mirada, el lenguaje cinematográfico y quizás entender los próximos pasos.
En cierta forma Jaione Camborda se ha tomado su tiempo para volver a ponerse manos a la obra con su tercer largometraje. Nos comenta que durante la promoción de O Corno acababa de ser madre de su segundo hijo, y la crianza de dos pequeños fue una etapa intensa. En esta época de mi vida, ir más lenta también es incluso político, es un posicionamiento; parece que estamos en una productividad constante, de que no podemos equilibrar otras cosas de nuestra vida para volver a recuperar esa energía. Digamos que ha sido una etapa también de reequilibrar para estar ya a tope de nuevo con la creación. No he tenido tanta prisa en esta ocasión, creo que necesitaba también estar más presente en otros ámbitos de la vida. Además, lo que vivo me aporta a esa necesidad creativa que surge, y no sé vivirlo de otra manera que buscando el equilibrio.
Su último cortometraje data del 2017, y dice que no descarta volver a él. La verdad es que es un formato que me gusta compaginar porque, al final, los proyectos largos son, pues eso, largos en el tiempo, titánicos a nivel de volumen, y me parece como muy saludable e interesante indagar desde el cortometraje, que es algo más pequeño, más veloz, más directo. Trabajo mucho con Super 8, con infraestructura mínima que me permite también explorar la propia mirada, explorar elementos que me apetece como buscar, así que no descarto compaginarlo. Hay veces que el cortometraje se entiende como una fase previa, ya que no te permite muchas veces poder vivir de la creación y, por lo tanto, se acaba volviendo casi como un elemento menor cuando es una duración en sí, y hay creaciones que deben ser hechas en esa duración. Entonces, de alguna manera, me parece que el cine encasilla más a veces estos elementos y creo que deben convivir mucho más naturalmente.
La directora comenzó con cortometrajes que estaban escritos y rodados desde lo documental, y personalmente creo que sus películas han buscado esa misma fórmula aunque sean ficciones. En los cortometrajes parto de la no ficción, pero sí que en mis largometrajes quizás es más bien donde está la mayor de las inspiraciones. La inspiración la extraigo del contacto con la gente, de hablar, de los recuerdos. De donde más material extraigo es de esa observación de lo real, pero al final son puramente ficción y todo está totalmente armado y construido para la película.
Fue guionista en ONS, y al igual que con el cortometraje, no descarta volver a ser coguionista de un proyecto que no sea propio. Admite que, aunque esa faceta le gusta, no encuentra el tiempo de colaborar con proyectos ajenos y se centra en su propio guion y dirección.
En pocos días, Jaione Camborda volverá a Cans, O Porriño, a recibir el Pemio de Honor Pedigree, junto a Janet Novas, y otros compañeros de profesión, a celebrar el cine, y sobre todo el cine gallego.











Galería de imágenes de Festival de Cans de 2025 de @JinchoLopezBarahona
