Hace seis años que Stormy Mondays grabó Nebraska, disco que homenajeaba a Bruce Springsteen, dejando de lado otros discos que tenían pendientes y poder descansar de grabaciones intensivas, incluso de las canciones que ahora mismo están terminando. Llegó la pandemia, pasó y se dieron cuenta de que tenían algo a medias que ahora están retomando.

El 30 de mayo la banda presentará su último trabajo, que saldrá ese mismo día en principio, en el Café Berlín y se titulará “The Thrill Is Not Gone”, como uno de los temas que ya han lanzado. Desde 2017 no lanzaban un disco con canciones originales. Para ese día ya habrán salido tres singles, el día 29 de mayo sale otro. Canciones con nuevos matices musicales, instrumentos de viento y cuerdas, algo nuevo en su sonido. Hablamos de este nuevo trabajo con Jorge Otero, fundador de la banda, y Juanjo, que lleva desde el 2014.

Las canciones que ahora están lanzando y que compondrán lo que será su próximo LP se comenzaron a grabar en 2018, y Jorge Otero nos comenta que están aplicando lo que aprendieron grabando Nebraska. Creo que han quedado distintas; son más años también los que acumulas de trabajo en el estudio, de experiencia, de cambios. (Jorge)

Ponerte a trabajar con canciones que tienen ocho años, bueno, Jorge, como es el que las escribe, sí, pero yo algunas de las que ni siquiera me acordaba, entonces es como de repente una canción de la que no te acordabas con la que te tienes que poner a trabajar como si fuera nueva. Lo que te hace, a nivel de arreglos y de ideas de estudio, afrontarla de una manera que no lo hubieras hecho hace seis años. Probablemente hubieran salido diferentes. (Juanjo)

Los videoclips que han salido del disco son de sus grabaciones en directo. Anosotros no nos gusta hacer playback, entonces a la hora de hacer videoclips, ya el anterior, cuando hicimos el de Atlantic City para Nebraska, ya ese grupo tocando eso; además, eso es una marcianada, que la gente no lo entiende. Tocamos la canción 15 veces, para hacer 15 planos de cámara distintos. Pero la tocamos de verdad cada vez, y cada vez que cambia la cámara, el sonido es real de ese momento; no hay playback en ningún momento. Esta vez, en vez de hacer eso, lo que hicimos fue irnos al estudio de nuestro trompetista, que tiene un estudio más grande que el nuestro, en el que caben las cámaras. Allí grabamos, siendo además versiones distintas a las del disco, con menos arreglos, incluso tienen una duración distinta; hay algún cambio en la letra, porque no queríamos hacer videoclips en playback, yo caminando por la calle con una funda de la guitarra; eso no nos aporta nada. Sin embargo, sí nos pareció que podía aportar, pues saber que lo que estás viendo es real, y luego los que sean muy fans pueden comparar las nuevas versiones del estudio y decir: Ah, pues mira, ésta tiene otra instrumentación, ésta tiene un solo de guitarra, ésta no lo tiene… De hecho, igual hasta acabamos publicando esas versiones de directo en alguna edición especial en algún momento. (Jorge)

Después de escuchar las canciones, destacar que cada instrumento, por ejemplo el piano, parece más protagonista en este disco. Jorge nos comenta que no es que Pablo, su teclista, sea más protagonista en sí, sino que lo que han hecho es dejar solos de cada instrumento, y que de esta forma sí se aprecia lo de menos es más; es algo que han querido aportar en este disco, además de otras sonoridades.

Lo más novedoso en realidad es que hay algunos sonidos de sintetizador, que se inventaron a finales de los 60, que no son modernidades, pero que los compramos para el estudio y no los habíamos usado. Son pequeños detalles así sonoros y después hay canciones con chelo, que ya teníamos antes, pero con una chelista distinta. Además, está la sección de viento en Sweet Devotion, muy distinta, con cinco componentes en vez de dos, que es lo que solíamos hacer, pero al final todo está dentro del sonido nuestro. No queremos tampoco sorprender mucho, sino gustar y decir: «Ah, mira, pues eso es como el sonido de siempre, pero a la vez es distinto». Los de este grupo no sé quiénes son, porque son otros. Eso nunca lo hemos buscado, ni lo vamos a hacer. (Jorge)

Sí, ni ponerte a pegar cosas encima de las canciones por el simple hecho de que digan… han dado un giro hacia X o hacia Y; no, simplemente es lo que fluye naturalmente, lo que te piden un poco las canciones que hagas con ellas. En esta ocasión, al menos en uno de los temas, hemos metido instrumentos electrónicos, en este caso un sintetizador, pero electrónicos como los que usaban los Beatles, que no cambian sustancialmente la esencia de las canciones ni dejan de sonar al grupo como ha sido siempre. Si se innova, que sea porque la canción lo pide o porque a nosotros nos apetece, pero no por obligación; es decir, bueno, hay que renovarse; en realidad, siempre te renuevas porque tú vas evolucionando y el sonido va cambiando. Stormy Mondays no suena igual ahora que al principio; todos cambiamos y nosotros también. (Juanjo)

¿Si os preguntara desde dónde nacen las canciones?

Ahora mismo, desde trabajar, lo mismo que un artesano o un escultor tiene que hacerlo desde cero porque cuando ya llevas cierto tiempo escribiendo canciones, y cierto tiempo es casi un eufemismo. Cuando pasas de ese momento en el que, antes de tu primer disco todos los músicos lo han vivido, las canciones se te ocurren por la calle, las haces para no tener que estudiar, tienes problemas de que quieres contar y lanzas ese disco y tienes que hacer otro y dices: «Y ahora tengo que sentarme a trabajar, a escribir las canciones». Entonces hablan de bloqueos de escritorios; es mentira que hay que trabajar. En los últimos años, me están saliendo más músicas que letras. Siempre hay una frase, siempre hay un título, entonces primero tengo que sentarme a pelear con la música o con lo que salga, después con la letra, y se trata de perseverar. Yo ya sé que tengo que ir un día, estar como mínimo dos horas, saber que no me va a salir nada, no agobiarme, saber que al día siguiente me va a coger igual la única palabra que escribí el día anterior, y seguir. Si lograse encadenar dos semanas de dos o tres horas al día, hago todos los discos que me hagan falta, pero normalmente no soy capaz, porque la vida tiene otras prioridades. (Jorge)

Después de la composición, ambos, Jorge y Juanjo, nos dicen que el ponerse a trabajar en el estudio con todos los instrumentos es mucho más instintivo, y el hecho de haber escuchado mucha música ayuda, y que cuando está la melodía, cada uno sabe lo que tiene que hacer. (Jorge)

La letra, como es una cosa que es más íntima, que la escribe una persona, en este caso es Jorge, sé lo que es escribir letras; ahí es él quien no tiene ayuda en un principio. Luego la puedes consultar, lo que has escrito, pero la letra es propia y tiene que salir de uno mismo. Afortunadamente, con la edad que tenemos, pues ya hemos tenido muchas experiencias, o si no algún amigo las ha tenido; siempre hay temas sobre los que escribir de joven también, pero creo que hay mejores temas ahora sobre los que escribir. (Juanjo)

¿A la hora de retomar el disco, qué os ha resultado más fácil y más complicado?

Lo más complicado, como siempre, es terminar esa letra y ver que era como deseábamos; lo que quería contar está ahí, y después ya el trabajo de estudio, como realmente es lo que más hemos hecho con otros artistas, y Juanjo con sus proyectos propios también. Yo creo que en eso tenemos más soltura de la que hemos tenido; además, por fin hemos podido utilizar todos los instrumentos que habíamos comprado desde Nebraska. Eso sí, tenemos que ser capaces de decir: «Hemos sacado los singles y ya no se puede cambiar» Saber que las canciones tienen su proceso y saber aceptarlo. En cuanto a lo más fácil, pudiera ser tocar la guitarra, pero es verdad que en ese proceso me cuesta llegar a lo que quiero hacer, pero cuando lo hago, luego sale rodado. También es verdad que en los directos es distinto, porque tienes el calor del público y eso ayuda; en el estudio siempre hay más indecisión. (Jorge)

En la letra es muy complejo saber cuándo tienes que dejar de corregir una letra y decir: «Esto ya está, creo que ya no lo puedo mejorar», y luego, a la hora de mezclar las canciones, pues lo mismo: «Está bien, ésto hay que presentarlo el miércoles y lo tenemos terminado». No todo tiene por qué ser sublime; cuando tiene que salir, lo hace, y lo más sencillo a veces es lo mejor. Y lo más fácil, cantar, porque es lo que más me gusta. En directo resuelves muchísimas cosas que tú mismo crees que no podrías resolver; salen, y es por la adrenalina. (Juanjo)

Volvemos a hablar con Stormy Mondays de la industria musical y de su balance después de 30 años en la profesión y lo tienen muy claro:

Estaría encantado de que lo que hacemos encajara en la industria; deberían haber miles de personas escuchando nuestra música. No me opongo, pero como ya sé que no es así, prefiero evitarme la frustración que veo en algunos otros colegas músicos. Decir es que hice ésto y está muy bien y no lo escucha nadie; hay que buscar la manera de que funcione o que te dé igual. Nosotros disfrutamos de eso, tenemos nuestro propio estudio de grabación, que lo cerramos al público cuando estamos nosotros, y ese trabajo lo disfrutamos mucho. Tenemos la suerte de que, por haber empezado ya a finales de los 90 y haber vivido todo el auge inicial de internet, seguimos con una comunicación directa por correo electrónico con muchos seguidores cada vez que tenemos algo nuevo que contar, sin ser tan esclavos de las redes como tiene que ser hoy en día todo el mundo. Por lo tanto, mi balance es positivo: grabamos a nuestro gusto, nos mantenemos, así que todo juega a nuestro favor. (Jorge)

Juanjo lleva menos tiempo en la banda, pero admite que su experiencia es buena, y que a sus 51 años se encuentra en el mejor momento: nunca he dedicado tanto tiempo, casi a full como dirían ahora, a la música. No me lo he podido permitir hasta ahora, porque me dedico al estudio con Jorge y a tocar con la Stormy Mondays y en proyectos míos, así que hoy en día no tengo necesidad de otro trabajo. Tengo la misma ilusión que a los 18 años, pero con los pies en la tierra; sé que no voy a llenar un estadio, pero que me puedo dedicar a ello totalmente.

Stormy Mondays más allá de las grabaciones en sí, sólo ensayan cuando saben que tienen que dar un concierto. Quieren tener frescas las canciones, no repetir por repetir, porque dicen que pueden caer en el riesgo de cierta monotonía diaria; por eso apuestan por ensayar poco antes e ir al directo con todo reciente. Juanjo nos cuenta que también algo importantísimo para cada actuación es el orden de las canciones y que de eso se encarga Jorge, y él nos dice que el éxito o fracaso depende mucho de esa parte.

Nuestro concierto consiste en, durante más de hora y media, convencer a la gente de que estas canciones que están oyendo por primera vez son buenísimas, que les están encantando, y es un trabajo duro; nosotros estamos muy acostumbrados a hacerlo, pero no es nada fácil. (Jorge)

Es fundamental que el flujo de energía de la dinámica del concierto no aburra, no saturar con muchísima caña, saber cuando vas a meter una canción un poco más de respiro; si hay sección de viento, pues cuando entra, cuando toca, cuando descansa; si hay una sección acústica. Está todo muy pensado. (Juanjo)

¿Un sueño por cumplir?

Hacer esto mismo, pero que tengamos más público, no tener que estar mirando las entradas que se han vendido y que los discos se vendan un poco más. Y siempre lo dicho: preferiría tocar diez días seguidos en un mismo teatro con 500 personas que en una sala con 5.000. Porque desear que nos vamos a dedicar a la música el resto de la vida, eso ya lo decidimos nosotros. (Jorge)

No tener que retirarme de lo que estoy haciendo, ni tener que buscar otro trabajo. (Juanjo)

Recibe nuestra Bienvenida a La Estrategia Del Caracol. Puedes dejarnos un comentario si quieres.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.