Regresamos en 2025 para nuestra tercera edición de Etnosur, siendo la edición número veintiocho del festival. Cuatro días en los que la celebración musical y la cultura se entrelazan, con la ciudad y sus espacios comprometidos en las distintas actividades programadas, adecuadas para diversos públicos, abarcando música, literatura, conferencias, cine, circo y actividades infantiles… Jornadas tan intensas como enriquecedoras.

Ganna abrió la edición, una multiinstrumentista ofreciendo una atmósfera de relajación con música étnica, racial y vocal que abarcaba desde lo clásico hasta lo electrónico y folk. La noche continuó con Muyayo Rif en la plaza del ayuntamiento, donde los ocho miembros del grupo desbordaron adrenalina; tres vientos, bajo, guitarra, batería, teclado y cantante crearon una música que se integraba perfectamente al ambiente del festival, donde la identidad y la libertad eran la base de su musicalidad. La sección de vientos y la coreografía hicieron que el público disfrutara del cierre de la primera noche.

El viernes por la mañana regresamos a la plaza del ayuntamiento para conocer y disfrutar a Noriko Martín y su flamenco, una propuesta que era a la vez sutil y tradicional, ya que desde su origen nos llevó a explorar el flamenco con su voz en su idioma. Por la tarde, Carmen Xia nos ofreció un concierto desenfadado, lleno de vida y reivindicación, repleto de energía que nos hizo bailar y elevó el ambiente en la plaza.

Esa noche fue la primera en el recinto ferial, donde se entregó un premio a Kiko Veneno, quien, posteriormente, nos deleitó con su energía habitual, interpretando sus canciones más clásicas y siendo un excelente anfitrión en un escenario lleno de colores e imágenes que representaban la alegría de sus letras, además de esa positividad que siempre busca transmitir, sin dejar de lado su esencia reivindicativa. Cerró la noche con un encuentro especial junto a Carmen Xia, donde la veteranía se unió a la nueva generación en la ya mítica canción del cantante Volando voy.

Proseguimos con El Nido, quien arrancó con jotas, ya que siendo de Burgos tenían que tocarla, según palabras. Una explosión de ritmo, fusionando canciones entre folk y música contemporánea sin detenerse entre cada tema. Tres de sus integrantes animaron aún más la noche al interactuar con el público, usando una lata de pimentón, pandereta y cucharas, bajando del escenario. Una noche donde lo tradicional se dió la mano con la actualidad musical, aportando cada parte su granito de arena en lo que es El Nido en sí.

Throes + The Sound, el trío luso-angoleño, también fue más una fiesta que un concierto. No hubo un momento de calma entre los tres integrantes, desbordando energía, presentando una combinación de rock, electrónica, hip hop y cumbias que nos llevaban a bailar sin pausa.

Anna Milman fue la protagonista de la mañana del sábado, liderando un proyecto junto a Diego Catena y El Hijo de la Fátima, donde el violonchelista, el guitarrista y el mezclador electrónico se conjugaron a la perfección. A pesar del calor, nadie se rindió, y comenzaron la jornada dando toda una fiesta musical diversa en la plaza del ayuntamiento. Su música abarcó desde bulerías hasta Paganini y Tchaikovsky, junto a composiciones propias que casi nos hicieron cantar sus canciones, aunque no las conocíamos. Por la tarde, Puuluup deslumbró con su vitalidad, energía y originalidad: sus dos integrantes de Estonia, con sus talharpas y voces, lograron poner a la plaza a danzar. Ese escenario, el de Radio3Rne, siempre es una apuesta segura.

La noche, en la última jornada, empezó con Novalima, que contó con siete miembros sobre el escenario, tocando guitarra, bajo, batería, percusión, mezclas, teclados y voz. Su música fusionó electrónica con ritmos peruanos, entrelazando tradición y contemporaneidad, atravesando Colombia, Puerto Rico, Perú y ritmos africanos. Es importante destacar el conjunto instrumental que crea una atmósfera rica y compleja. Para cambiar de estilo y colorido musical, desde la R.D. Congo llegó la formación Jupiter & Okwess, que enlazó todas las canciones con ritmos africanos y letras reivindicativas, acompañadas de proyecciones audiovisuales que contaban historias profundas como la igualdad y la libertad de fronteras. No omitieron su apoyo a Palestina, invitando al público a subir al escenario.

Para finalizar la noche lo hicimos con la vitalidad y la energía del artista keniano, que tiene gran repercusión tanto dentro como fuera de su país, Kabeaushe, quien comenzó con Pulp Fiction de fondo al teclado, y al aparecer en escena surgió la revolución. Es evidente que Etnosur quería que todos siguiéramos bailando en todo momento, presentándonos su trap, funk, psycho-soul, electrónica, disco y mezclas contundentes, acompañados de grandes coreografías que evocaban los años 80. Fue un gran cierre para nosotros, aunque la fiesta no paró, continuó con un DJ.

En esta 29.ª edición de Etnosur, donde las músicas del mundo son protagonistas, habrá un total de 12 y provendrán de 9 países distintos. Se presentarán Los Van Van, Dhoad Gypsies of Rajasthan, Fillas de Cassandra, The Zawose Queens, Afrosideral, Asian Dub Foundation, Kanazoé Orkestra, DelaMeseta, Ácido Pantera, D´Chipen y Lucky Salvadori. Además estará la parte de Dj cada noche y el Etnochill

Los Van Van, mítica formación cubana, se encuentran de gira, y una de sus paradas será Etnosur, así que podremos disfrutar de una música legendaria que sigue al pie del cañón con muchos años de experiencia. Rahis Bharti y DHOAD Gypsies of Rajasthan, con más de 26 años a sus espaldas llevando la cultura de Rajastán por el mundo, desde la música, danza y acrobacia desde tres generaciones, muestran un patrimonio cultural cada vez más vivo y latente. Desde la raíz española podremos disfrutar de la juventud y el folk de Fillas de Cassandra y DelaMeseta, Galicia y Castilla respectivamente, y D’CHIPEN desde Jerez de la Frontera, con su propuesta de flamenco tradicional y electrónica. El proyecto de electrónica desde Bogotá con Ácido Pantera, con su irreverencia por bandera en los directos.

Ben Zabo desde Mali, fusionando tradiciones Bwa y afrobeat con rock y funk, en un directo enérgico combinando balafón, tambores y guitarras eléctricas. Kanazoe Orkestra, liderado por el percusionista burkinés Seydou «Kanazoe», es un colectivo musical que fusiona ritmos africanos, funk y sonidos contemporáneos. Asian Dub Foundation, banda británica que mezcla dub, drum and bass, rap y rock con influencias asiáticas, y donde las letras reivindicativas son seña de identidad. Lucky Salvadori desde Argentina, aunando cumbia, electrónica y ritmos tropicales con su personalidad. Del downtempo al afrohouse con Afrosideral, entrelazando cantos afrocubanos yoruba con electrónica. Las Zawose Queens se inspiran en su legado familiar de Tanzania, y sus sonidos, mezclando lo más contemporáneo electrónico, utilizan instrumentos ancestrales, que dan sonido propio a su música y voz al pueblo Gogo.

Pero nunca hay que olvidar que la música es un hilo conductor del festival en sus calles, plazas y espacios, donde el circo, la literatura, el cine, talleres -tanto infantiles como de adultos- mercadillo y las conferencias se dan la mano para poder hablar, aportar, compartir y entretener durante cuatro días en Alcalá la Real.

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