Del 2 al 4 de julio tendrá lugar una nueva edición de UrbanEñe de la mano de la Fundación SGAE, un ciclo de muestra de música urbana dirigida a programadores internacionales, con actuaciones incluidas, dentro del Granca Live Fest 2026. El certamen, que solo lleva cuatro años, ha conseguido ser un referente en música urbana en las Islas Canarias. Es la tercera ocasión que estará UrbanEñe y tendrá cuatro artistas: Admire y Paulina del Carmen (2 de julio), MELANIA (3 de julio) y Pablo Batista (4 de julio).

A lo largo de los días, los artistas, además de actuar en conciertos, tendrán la oportunidad de interactuar con programadores seleccionados por la Fundación SGAE, generando de esta manera un tejido cultural global, en el que se comparten las vivencias y saberes tanto dentro como fuera de los escenarios, con el objetivo de una expansión más allá de España.

Nos centramos en la propuesta de Paulina del Carmen, cantante y compositora granadina, que estará actuando el día 2 de julio. Después de haber estado en Las Dianas, en 2024 se presentó en solitario, fusionando el soul, R&B, flamenco, pop romántico y ritmos urbanos, una mezcla musical desde un tono personal y profundamente emocional. ¿Queréis conocer a esta artista que despunta en solitario y en otras formaciones, con otras tonalidades musicales? Aquí podéis conocer más sobre ella, desde dónde proviene y hacia dónde se dirige. 

Si te digo la palabra música, ¿qué es lo primero que me dirías, y cuál es tu primer recuerdo musical?

Ella me ha dado tantas cosas, es mi princesa, yo soy solo una chica y daría la vida por ella, como dirían Prefab Sprout. Mi primer recuerdo musical somos mi mamá y yo, bailando en círculos y cantando la escena de las cabrillas en Sonrisas y Lágrimas sobre la alfombra roja del salón. Ahí, en ese preciso momento, nació este pequeño monstruo cantarín.

¿Cómo fue esa decisión de lanzarte en solitario?

Una necesidad de poder cantar mis canciones de amor, mis alegrías y penas con total libertad. Una cuando está en un grupo a veces queda supeditada a los deseos de otros, como es lógico. Además, siento que tengo ese egoísmo interno de protagonista que no puede acallarse. Estoy muy contenta, la verdad.

¿Qué ha sido lo más fácil y lo más complicado hasta llegar a realizar tu primer trabajo sola?

Lo más fácil ha sido dejarme querer por todas las personas que me acompañan y me quieren y me ayudan. Una artista en solitario necesita un equipo fuerte que crea en ella, y lo tengo y por eso hago tantas cosas. No soy nada sin mis chicas y chicos.

Lo más complicado para mí creo que es surfear las olas de la industria musical y las presiones sociales que se derivan de ser artista, intentando ser fiel a mí misma, sin pasar por ciertos aros, mientras que creo este nuevo universo que es mi música y mi estética. Todo un reto.

EP con rosas y estrellas, ¿cómo fue su creación?

En verano de 2024, tras acabar mi carrera de psicología y llorar durante días porque no quería seguir ese camino, me encerré en el sótano de mi casa de cuando era pequeña, donde bailaba en ese salón con mi madre. Y estuve todo junio, julio y agosto sin salir, centrada en componer y entender qué me estaba pasando, dejando que saliera todo lo que había dentro de mí. Recuerdo hacer muchas, eran como 20. Muy malas algunas. Otras bastante buenas, qué pena. Pero, como en la vida, no toda la gente que te gusta termina siendo tu pareja. No sé si tiene sentido esto, pero eso, jajaja. De todas ellas elegí 5. El resto ya sabéis, es el título de la pregunta.

¿Qué te ha aportado tu experiencia previa en la música para grabar este EP?

Mil cosas. Desde cómo funciona un festival hasta un contrato discográfico. Cómo pedir lo que quiero. La diferencia entre derechos musicales… you know, toda la movida. A gestionar mejor mis emociones también. Cuando era más pequeña y tenía como 17 años, después de un concierto tenía pesadillas donde revivía lo mismo una y otra vez, e incluso me inventaba gente con la que hablaba, con otras caras y todo. Un agobio. Pensé que eso sería para siempre. Pero una al final se acostumbra, y ahora duermo genial.

A la hora de componer, ¿qué te es más complicado, la forma o el fondo?

Me gusta siempre tener un buen concepto de fondo en lo que compongo. Me ayuda a situarme y a imaginarme ese imaginario visual que todo lo rodea. Soy propensa a contar historias con detalles concretos. Por ejemplo, las estrellas o las rosas, que fueron mi referencia para entender que había dos tipos de personas recurrentes en mi historial amoroso. Creo que además la gente lo entiende mejor. Sin embargo, no siempre es fácil encontrar ese fondo concreto, ese concepto que todo lo une, es decir, lo que llamo yo personalmente “una buena idea”. Es para mí lo más difícil. De hecho, tengo en mi grabadora miles de audios solo con frases y melodías cortas, esas formas. Me gustan las divertidas, y no pretenden nada más que agradar. El fondo es más serio.

Hay múltiples capas sonoras en tus canciones, ¿es complicado para ti decantarte por un estilo musical, o prefieres que todo fluya a la hora de componer?

Gracias por esta pregunta. Como artista cuya voz nace del blues, jazz y soul, pero que ha vivido una trayectoria indie pop desde pequeña con Las Dianas, y que en la actualidad busca una personalidad musical propia nacida de la unión de todo lo que es y ha sido, es, en resumen, complicado. Estoy ahí aún. Pero siento que cuanto más lo pienso, más me encasillaré y me limitaré. Si me sale un día una canción country, la cantaré. Si me sale una balada triste, la lloraré, y si me sale un himno pop de discoteca, allí lo bailaré. De hecho, en esas 20 canciones que hice, compuse una que se llamaba Fluye. Así que sí, era yo intentando decirme a mí misma que dejara de pensar tanto.

¿Cómo es tu forma compositiva?

Como un pantano. A veces lleno, a veces seco. Me baño disfrutona o huele raro y lo observo. Me sorprendo a mí misma cuando al tiempo escucho mis canciones; creo que algo raro me posee o disocio. Luego vuelvo a la realidad y no compongo. Eso sí, siento que necesito reposar mucho las cosas para después crear algo de ello. Si no, creo que empezaría a decir barbaridades.

UrbanEñe, estarás en la programación del día 2 de julio. ¿Qué significa para ti estar programada?

Es algo que aún no proceso. La gente de mi alrededor lo está viviendo con una intensidad que yo aún no he terminado de entender. Siento que es un mecanismo para no morir en el intento. Solo siento agradecimiento, y es algo que estaba esperando a que me llegara. Como artista, siempre me he imaginado en escenarios como ese. Tenía el potencial y esa proyección, y se está cumpliendo. ¿Sabes cuando sientes que era algo que te tenía que pasar y ya? Pues eso me está ocurriendo. Como cuando esperas a que llegue el día de tu cumple para soplar y comerte un trozo de tarta con tus amigos. Pues eso.

¿Cómo conociste el evento y cuál fue el detonante para presentarte?

No lo conocía. Al estar fuera de la península, se me escapan más cosas, aunque en el pasado estuve en las islas, aunque con ganas de ver Gran Canaria.

Honestamente, me llegó un correo con la oportunidad. Lo eché, como otras cientos de cosas que echo. Y un día, en mitad de un ensayo, me llamaron. Tenía miedo de no poder ir, porque el día 4 estoy cantando en el festival de blues de Cazorla, pero todo ha salido tan bien, que voy a tener que decirle a mi madre que empiezo a tener fe.

¿Qué se podrá ver en ese concierto?

Es poco tiempo, pero prometo que será un despliegue de todo lo que tengo y todo lo que soy. Intenso, romántico, y veréis a mis dos niños guapos tocar. Eso no tiene parangón. Mil veces mejor que cualquier otra cosa, en serio.

La Fundación SGAE realiza eventos como el que estás, o JazzEñe… ¿Qué importancia crees que tiene para vosotros?

La importancia es total. Si no hubieran ellos apostado ahora por mí, que llevo apenas un año y me conocen en mi ciudad, nadie lo hará en un futuro. Así que gracias por colaborar a que una nueva artista explote en el mercado musical nacional e internacional.

También vas a estar en Blues Cazorla, con D´Latorre Blues Band, otro festival diferente al que hemos hablado anteriormente. ¿Qué representa para ti?

Para mí cantar en el Blues Cazorla, es coronar todos aquellos buenos momentos que he pasado durante muchos años y que para siempre serán mis recuerdos más preciados. Me subí hace cinco años a la plaza de Santa María para cantar el Aint no Sunshine cuando apenas había cumplido los 18, y poder subirme ahora es un sueño. Es sentir que me he ganado ese espacio con esfuerzo y sentirme plena por que estoy a la altura de estar ahí, junto a la gente que admiro y quiero.

¿Influencias y referencias?

Obsesionada con Raye. Ella representa todo lo bueno de este mundo. Mi disco favorito, Dawn de Yebba. Second coming de Stone Roses, también. Referente mayor, Sade. Y en España, a Rocío Dúrcal últimamente y a Nina de Juan, siempre.

¿Un sueño por cumplir?

Poder seguir tocando en muchos más Granca Live Fest o similares, de España y del mundo entero, y hacer muchas canciones lindas que curen a gente. Ah, y tener un grupo de jazz. No pido mucho, creo.

Recibe nuestra Bienvenida a La Estrategia Del Caracol. Puedes dejarnos un comentario si quieres.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.