Solsticio representa un evento que marca el inicio del verano en la Peña de la Mora, el 20 de junio, en Navatalgordo, Ávila. Esa tarde se llevarán a cabo dos actividades, una musical protagonizada por el dúo Bucle (Trinidad Jiménez + Fernando Leria) y otra de danza a cargo de la reconocida coreógrafa Cristiane Boullosa; ambos actos buscan integrar el patrimonio arqueológico, la naturaleza y el arte, con la espiritualidad como hilo conductor del entorno.
El festival, en su primera edición, está organizado por el Ayuntamiento de Navatalgordo, contando con la colaboración de la Diputación de Ávila y la dirección artística a cargo de Concha Hernández. El evento Solsticio, que cuenta con el lema «Música y danza para el atardecer», se celebrará en Navatalgordo, una localidad de Ávila con más de 4.000 años de historia vinculada a cultos antiguos. Nace con la ilusión de celebrar la cultura y la naturaleza mientras se da la bienvenida al verano.
La Peña de la Mora es un lugar mágico, un paisaje sagrado, repleto de leyendas relacionadas con este evento solar, cuyos recientes descubrimientos arqueológicos (del Bronce Antiguo y del período tardorromano, segunda mitad del SIV-V) indican que no hubo un asentamiento habitual, sino que se realizaron allí liturgias y rituales hace miles de años. Este evento permite conocer estos importantes hallazgos, realizados por el arqueólogo Jesús Caballero.
Mora puede venir de Maurus, en latín, tanto de moro como de un término celta indoeuropeo que significa espíritu”, lo que refuerza las investigaciones sobre las creencias ancestrales en el interior de la Península Ibérica y cómo la cosmovisión animista concebía el mundo, la naturaleza y la divinidad. La intervención arqueológica ha sacado a la luz elementos materiales del Bronce Antiguo y de finales del siglo IV-siglo V. Para Jesús Caballero, “estos materiales demuestran que no fue un lugar de habitación, sino un santuario al que se acudía en fechas señaladas para celebrar rituales y establecer contacto con la divinidad que habitaría el lugar. Jesús Caballero
La versátil flautista Trinidad Jiménez y el contrabajista Fernando Leria forman Bucle, que presentarán la composición electroacústica Axis Votum, creada específicamente para el festival y el entorno. En el ámbito de la danza, la coreógrafa Cristiane Boullosa ofrecerá su obra Anima Saxa, también inspirada en la Peña de la Mora. Las bailarinas Diana Bonilla, Carmen Varela, Lucía Navarro, junto con la música de Antonio Dueñas, serán protagonistas en esta presentación. No se trata solo del estreno del festival; estas obras son estrenos concebidos ad hoc para proporcionar una experiencia sensorial única en un espacio que evoca la relajación.
Axis Votum -del latín axis (eje) y votum (ofrenda, invocación)- alude a un centro simbólico de encuentro entre cuerpo, territorio y memoria; está creado y centrado en la exploración de las relaciones más estrechas entre instrumento acústico, voz, electrónica y espacio. Por su parte, Anima Saxa desea poner al cuerpo, gesto y movimiento al servicio del espacio, representando el recuerdo ancestral que habla bajito y que sombrea la presencia de bocas abriéndose y cerrándose: escúchame, escúchame, escúchame, así que quienes asistan, que escuchen atentamente todo lo que allí esté presente para todos los sentidos.
Las representaciones se llevarán a cabo en las horas mágicas que anticipan la caída del sol en el día más largo del año, a las 20 horas del 20 de junio. La entrada será gratuita, aunque el aforo estará limitado para cuidar el ecosistema local, y se requiere inscripción previa en www.vivenavatalgordo.com.
Solsticio sigue la misma línea artística y naturalista que el festival vecino, Lo Sagrado de Navarrevisca, que en 2026 celebrará su quinta edición en el mes de julio. Ambos lugares geográficos de la provincia de Ávila, donde se han realizado hallazgos arqueológicos relacionados con peñas sagradas, leyendas compartidas por la Hispania céltica y rituales ancestrales, conforman un paisaje sagrado rodeado de una naturaleza poco explorada, como el Cerro de la Mesa en Navarrevisca y la Peña de la Mora en Navatalgordo. No desean crear un evento masivo, sino dar a conocer el lugar con un aforo limitado, combinando cultura, arqueología y espiritualidad en entornos paisajísticos singulares, sostenibles con el medio ambiente.