El bailaor José Maya (José Rafael Maya Serrano) será el encargado de cerrar la edición del Festival Patrimonio Flamenco 2026. El bailaor madrileño, con orígenes andaluzas, comenzó su andadura artística a los 9, y a lo largo de su carrera ha colaborado con multitud de bailaores y cantaores de nuestro país. El día 9 de agosto estará en el Castillo de Santa Catalina poniendo el broche de oro al festival, y derrochando esa fuerza escénica que destaca en su carrera, partiendo tanto de lo más arraigado a la raíz, a la tierra, como a lo contemporáneo.

Vienes de una familia dentro del mundo del flamenco, pero ¿cómo te decantas para dedicarte a este arte?

Tengo la suerte de haber nacido en una familia de artistas; por la parte paterna, mi padre es escritor, mis tíos son pintores y mi otro tío es director de teatro clásico, es decir, en diferentes campos del arte. Por la materna, soy familia de Rafael Romero «el Gallina», cantaor, y de Fernanda Romero, una grandísima bailaora. También estoy emparentado con Gabriel Moreno, cantaor. Todo eso ha influido mucho en mí, en mi educación; desde muy pequeño, casi siempre he visto pintura y también he escuchado mucho cante, y desde muy jovencito empezó a despertarse en mí la ilusión de bailar en las fiestas familiares, en las celebraciones que tenemos nosotros.

Desde muy pequeñito, con ocho añitos, ya empecé a bailar y mi madre se dio cuenta de que verdaderamente tenía una vocación y decidió apoyarme y llevarme a la Escuela de Amor de Dios, en Madrid, para aprender a bailar con el maestro El Güito y con Manolete.

¿Cuál es tu primer recuerdo en un escenario?

Fue con tan solo nueve años. Recuerdo que en Madrid se le hizo un festival benéfico a un niño de 11 años que necesitaba un trasplante de corazón, donde participaron grandísimas figuras como Enrique Morente, Joaquín Cortés, Antonio Canales, Joaquín Grilo, Juan Ramírez, Tomatito, entre otros.

Y aunque era muy pequeño, me invitaron también para que yo bailara; me cantó Diego Ulcigala, que en ese momento casi siempre cantaba para el baile. La verdad es que fue una experiencia que nunca olvidaré.

¿Nos puedes definir la figura de bailaor para ti dentro y fuera de tu carrera?

Es una disciplina constante, una búsqueda constante de inspiración y, sobre todo, también de disciplina de estudio, de investigación. Tan importante es tener mi espacio para desarrollar mis ideas y poder llevarlas a cabo, como salir a la calle y compartir con artistas, inspirarme y nutrirme de otras figuras, tanto como la pintura como con la música en general.

Destacas por un lenguaje en tu baile donde la transparencia personal y escénica es protagonista, contemporáneo y respetando la esencia del flamenco. ¿Entiendes tu forma de transmitir de otra manera?

Mi inspiración siempre nace del cante, del cante antiguo y de la música. También me inspiro en otras músicas, como la música clásica y en el silencio. Sobre todo, lo más importante para mí es inspirarme en algo que verdaderamente me conmueva y poder transmitir esas imágenes que puedo visualizar dentro de mi imaginación.

Como he dicho antes, soy un apasionado de la pintura antigua, de la luz y siempre me gusta poder dejarme llevar también. La improvisación para mí es muy importante y respetar sobre todo los códigos antiguos del cante flamenco.

¿Cómo describirías el arte gitano tan presente en tu carrera?

Describir el arte gitano en mi carrera es para mí muy sencillo porque personalmente bailo por necesidad, es algo que verdaderamente me nace; siempre busco esa búsqueda constante de inspiración y me dejo llevar. Para mí el baile y el cante son una necesidad; cuando estoy triste, pues escucho cante, cante flamenco; cuando estoy alegre, también escucho cante y para mí es una forma de transmitir el dolor, sobre todo, también el éxtasis y sobre todo esa visión poética de mi imaginación.

Escuela de flamenco, colaboraciones con otros artistas, ¿qué te aportan a la hora de tus propias creaciones?

He tenido muchísima suerte desde muy joven de haber podido colaborar con grandísimos artistas de diferentes ámbitos, como por ejemplo artistas como Tomatito, Vicente Amigo, Manolete, El Huito, Manola Carrasco… Eso me ha forjado de una manera diferente, me ha hecho comprender el flamenco desde una óptica muy sagrada y es una continua evolución; siempre estoy en contacto directo con otros artistas plásticos y de la literatura también, que me despiertan interés por otras cosas y todo ese mundo en el que me rodea está continuamente en mi imaginación para poder desarrollar una idea o mis recreaciones. Actualmente estoy montando un espectáculo que se llama Lejano; digamos que no es distancia, sino que es raíz, es una búsqueda constante de la memoria, del cante antiguo y sobre todo de esa necesidad de recordar esos cantes, y es lo que me es como un cordón umbilical que me conecta con la profundidad de la tierra.

¿En qué estado de salud crees que están en estos momentos el flamenco y el baile, fuera y dentro de España?

Me parece inmejorable. Estamos en un momento de recreación artística fabulosa. Hay muchísimos artistas jóvenes con muchas propuestas diferentes, con mucho conocimiento de la danza en general, de la música, con un atrevimiento que quizás antes no era muy común, pero actualmente gozamos de una salud artística inmejorable. Hay grandísimos artistas haciendo fusiones con otros campos del arte, con mucha investigación, y es una buena noticia.

Estarás en el Festival Patrimonio Flamenco el día 9 de agosto en el Castillo de Santa Catalina, ¿qué significa para ti?

Significa algo muy especial. Aparte de que Cádiz representa para mí una de las ciudades más antiguas de España, con más cultura y con más arte del territorio nacional, pero sobre todo es muy importante para mí el espacio; es una maravilla, y el hecho de poder compartir mi sentimiento con este pueblo, con esta ciudad, con gente maravillosa, grandes conocedores del arte, y para mí es algo que significa muchísimo.

¿Qué podremos disfrutar ese día?

Disfrutaremos de un José Maya totalmente entregado al público, entregado también a lo que es su verdad. Voy a intentar improvisar, abrirme, abrir mi corazón y poder transmitir ese sentimiento que me transmite a mí el flamenco, el cante, el silencio y la guitarra.

Ismael de la Rosa, José El Pechugita y Manuel de la Nina te acompañarán ese día. ¿Cómo entran a formar parte de este evento en concreto, o no sé si trabajas con ellos habitualmente?

Habitualmente trabajo con Ismael de la Rosa, el Bolita, que es un grandísimo cantaor, José el Pechuguita y Manuel de la Nina, de Jerez. Son tres jóvenes, cada uno con un estilo muy particular, con una afición muy grande y además con una alegría que nos contagiamos el uno del otro. Resulta muy especial cada vez que coincidimos y podemos disfrutar del arte en un escenario.

Artista invitada al cante, María Terremoto, ¿qué aportará a tu espectáculo?

María no necesita presentación. Ahora mismo es alguien muy importante dentro del cante flamenco, por su talento, conocimiento y transmisión. Ese día va a ser nuestra inspiración. Escucharla para nosotros es siempre un regalo y es inspirarnos para poder convertirnos en algo especial.

En septiembre estarás en la XXIV Bienal de Flamenco con Liturgia, ¿nos puedes hablar de este trabajo?

El próximo 13 de septiembre estreno en la Bienal de Sevilla mi nuevo montaje, que se titula Lejano. Lejano es un espectáculo muy importante para mí porque es un trayecto personal en el que lo que persigo es la fuente de mi instinto, pero no significa una distancia geográfica, sino todo lo contrario. Lejano no es distancia, sino que es raíz, es un cordón umbilical que me hace arraigarme a la profundidad de la tierra y, sobre todo, siempre guiado e inspirado por el cante.

Digamos que el cante es una brújula hacia lo lejano. Estaré acompañado de grandísimos artistas como el Bola, como el Pechuguita, como el Peli, también con un violonchelo, con un kanun, un instrumento muy interesante, muy antiguo de Babilonia. Porque en este montaje también lo que quiero mostrar es la amalgama que existe dentro de los cantes, de las fuentes de inspiración, de los cantes gregorianos, de los cantes árabes. Todo hecho con mucho respeto y con mucho sentimiento.

No sé si en estos momentos te encuentras de gira, o dónde podremos verte próximamente en otros festivales o salas.

Este verano, además de la actuación en el maravilloso Castillo de Santa Catalina el día nueve, el día doce estaré en otro festival en Campillo, donde estaré acompañado de mis músicos. El veintiséis, estaré representando mi espectáculo Liturgia, que es un espectáculo que solamente hago en iglesias, y estaré en el festival de Santander en la cueva de El Soplado, una de las cuevas más antiguas de la humanidad. La verdad que muy, muy orgulloso e inspirador. En septiembre estaré en la Bienal de Sevilla el trece y el diecinueve estaré en París.

¿Cómo es tu forma de crear y de dónde nacen las ideas para ello?

Las ideas siempre me llegan observando, escuchando. Para mí es muy importante la música, es muy importante el cante, como también es muy importante el silencio. También me inspiran la nostalgia, la memoria y el sueño.

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