Por medio de la Fundación SGAE, la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) rememora a Josefina Molina, guionista y directora y una de las grandes precursoras del cine español. Esta gran cineasta murió el 30 de mayo pasado, a los 89 años.
Bajo el título Homenaje a Josefina Molina, cerca de una decena de profesionales del audiovisual participarán en coloquios que acompañarán la proyección de una selección de sus trabajos para cine y televisión del 29 de septiembre al 3 de octubre de 2026, en la Sala Berlanga de Madrid. En esta ocasión, Inés París es la encargada de llevar a cabo los debates, y por ello hemos querido hablar con ella acerca de este ciclo homenaje y, cómo no, que nos hable de Josefina Molina.
Inés París, cineasta conocida por su faceta de dirigir comedias, como A mi madre le gustan las mujeres, o La noche que mi madre mató a mis padres, o la serie Romy, y que es su última película, Olvido, ha optado por el thriller. Nos comenta que ella, además de su faceta de guionista y directora, siempre ha tenido un enorme compromiso con el mundo de la cultura y con el asociacionismo. Fui una de las directoras que creamos CIMA; éramos 13 mujeres y ahora más de 2.000, así que es la historia de mayor éxito que he tenido, y que es donde además conocí a Josefina Molina. Allí trazamos todo un programa para conseguir la integración de las mujeres en el cine y el audiovisual español y que realmente jugasen un papel importante en la elaboración de los contenidos, y eso se consiguió, con lo cual eso ha sido todo un logro. Hace ya años también que, como socia de SGAE que soy, he sido elegida por mis compañeros, ahora como vicepresidenta, y fui la primera mujer en presidir también la Fundación SGAE.
Este homenaje en cierta forma me parece una gran oportunidad para que nuevas generaciones puedan conocer el trabajo de una gran cineasta en pantalla grande.
Una cosa no se contradice con la otra; es que no puede haber mejor homenaje que dar acceso a todo el mundo a la obra de una creadora; es lo principal. Creo que lo que nos gusta a todos los que estamos en el mundo de la creación y, vamos, pongo la mano en el fuego en este sentido también por Josefina, es que se conozcan nuestras obras, que se vean, que se disfruten, incluso que se discutan, pero lo importante es que es lo que uno ha dejado ahí, que es tu visión del mundo y de la realidad y, en el caso de Josefina, además, es verdaderamente un universo tan rico y tan variado que es una pena perdérselo. Dentro del ciclo veremos algunas obras que son fundamentales para cualquier persona interesada en el cine o en la televisión, pero también en la sociedad española y en los cambios que se han producido en el universo también de las mujeres.
¿Qué piensas que ha aportado al cine y sobre todo al camino de las mujeres dentro del cine?
Empezaré por el camino de las mujeres; ahí Josefina ha sido fundamental porque creamos CIMA, que es la asociación que ha impulsado el cambio más importante en el audiovisual español en estos años, que ha sido la incorporación de las mujeres como creadoras y también como técnicas. Eso se hizo gracias a que a Josefina le habían dado un premio en Andalucía, y que nos donó ese dinero. Ella era nuestra presidenta de honor y gracias a ese gesto pudimos contratar una secretaria, poner en marcha una web… hacer todo aquello que nos permitió dar los primeros pasos decisivos. Además, para todas nosotras era una referencia en todos los momentos: intelectual sobre todo, porque ella comenzó cuando eran pocas mujeres y eso nos ayudaba a pensar que era posible. También hablábamos y discutíamos muchísimo con ella de cine y de feminismo y cosas además muy concretas, en todo momento, qué habría que hacer sobre esto o sobre aquello, ¿existe o no existe una mirada de mujer? Todo ese tipo de cuestiones siempre las discutíamos y luego nos apoyaba mucho emocionalmente, porque siempre estuvo al lado de todas las presidentas, con una relación muy intensa y profunda. Ella fue en todos los sentidos un verdadero impulso.
A la hora de un ciclo de este calibre, el hecho de realizar una programación no debe ser fácil: qué poner y qué no en el cartel. Inés nos comenta que siempre hay una parte también determinante, que es el conseguir o no para su exhibición. Todavía tenemos muchos problemas en la conservación del patrimonio español cinematográfico y televisivo y, especialmente, la obra de las mujeres, que es otra de las cosas que tiende a hacernos invisibles. En este caso hemos conseguido obras muy significativas de Josefina porque es difícil descartar o decir esto que no se vea. Abrimos y cerramos el ciclo con Función de Noche, y es verdaderamente una obra de vanguardia cuando se hace y hoy, cuando la ves, sigue tan moderna porque tiene esa capacidad de mezclar ficción y realidad. Se mete en un camerino donde dos actores, Lola Herrera y su marido Dicenta, que son pareja, van además a interpretar una obra de teatro y las discusiones previas. Está hecha con cámaras ocultas como si fueran una especie de Gran Hermano de estas obras que han entrado en la intimidad de la gente, pero con una calidad cinematográfica evidente, estética y ética. Es una obra muy, muy moderna, porque tiene un lenguaje audiovisual fabuloso y muy sorprendente. También es muy sorprendente volver a recuperar su primer largometraje, Vera, un cuento cruel, porque ella es la primera mujer realmente en el cine español que se interesa por el género fantástico de terror y, de hecho, tenemos hoy en día un premio que se llama Josefina Molina en el Festival de Sitges para un guion escrito por una mujer sobre el género fantástico. También vamos a poder ver algunas de sus obras para la televisión porque ella fue una realizadora importantísima. Por ejemplo, Camino de perfección, que es el primer capítulo de su serie sobre Teresa de Jesús. Fijaos que ya no se llamaba Santa Teresa o así, se llamaba solo Teresa esa serie. Todavía recuerdo verla de niña y quedarme asombrada porque las actrices no iban maquilladas. Josefina sabía dar mucha verdad a todo lo que hacía. Decía: «No, no, estas monjas tienen que mostrar la piel en todos los sentidos».
Homenaje a Josefina Molina recorrerá dos décadas de su trayectoria cinematográfica, desde su ópera prima, Vera, un cuento cruel, hasta su último largometraje, La Lola se va a los puertos, con títulos como Esquilache y el documental Función de noche. El ciclo recuperará parte de su trabajo para televisión, como Camino de perfección, primer episodio de la serie Teresa de Jesús, y Lope de Vega, perteneciente a Paisajes con figuras.
En este homenaje estarán presentes amigos y compañeros de profesión de Josefina, además de personas que se han interesado por su obra y por el cine de esa época, y sobre todo por el desarrollado por mujeres. Inés París compartirá tardes en las que participarán Fernando Méndez-Leite, Manuel Gutiérrez Aragón, José Carlos Plaza, Fernando Lara, Natalia Martínez Pérez y Francisco Zurián.
¿Qué ha aportado Josefina a tu cine?
A mí, esa palabra que no me gusta mucho, pero en este caso va muy bien: cuidarte y empoderarte. La que no me gusta es empoderar. Con ella yo, en la época en la que estuvimos encima, no solamente recuerdo toda la parte política y de discusión con Josefina, sino que recuerdo de manera muy especial sus consejos de carácter creativo. Por ejemplo, comentábamos cosas y decía: «Ten fe en la imagen, en el poder de la imagen». Porque yo vengo del guion y ella intentaba siempre que no contase solo con diálogos o con palabras. Ni siquiera en la comedia, que se internaba en el diálogo puro y duro. Por ello, en lo creativo, para mí, ella ha sido una pérdida.
Josefina, durante sus últimos años, dejó de dirigir cine, pero nunca dejó la cultura; estuvo dentro del teatro. Inés nos comenta que a ella la apartó el tiempo, como a todo el mundo, pero que hasta el último momento estaba con ganas. Sobre todo, siempre me aconsejaba que hiciera ciencia ficción, y creo que con las tecnologías actuales ella hubiera ido por ahí, y hubiera hecho cosas que nos hubieran sorprendido. Ella se hubiera llevado muy bien, estoy convencida, con cualquier tecnología contemporánea, porque era una mujer muy curiosa y hubiera probado de todo.
A Josefina lo que más le hubiera gustado, si hubiera nacido unos años después, es haber disfrutado de las ventajas que hoy sí tienen muchas de las mujeres cineastas gracias a una política que hicimos entre un grupo liderado por Josefina. Eso sí que creo que la hubiera disfrutado mucho, sobre todo por tener muchas compañeras con las que hablar, discutir, con las que co-crear, todo ese tipo de cosas. Ella llegó a ver el éxito de las políticas de igualdad en el audiovisual, afortunadamente, y era consciente del enorme éxito que en esto habíamos conseguido. Pero creo que le hubiera gustado muchísimo también si hubiera sido parte creativa de eso.

Nosotras lo que hemos conseguido es una entrada mucho más generalizada de las mujeres en el audiovisual, facilitar un poco la vida, y eso ha hecho que inmediatamente florezcan enormes talentos. También tenemos todavía el problema de conseguir la continuidad en esta profesión. Es muy fácil potenciar a alguien para que haga una primera película o una segunda película, pero también después hay una larga carrera por delante, en la que lo que se tiene que hacer es apoyarla. Es decir, yo creo que mi generación, las nacidas en los 60 y en los 70, tenemos todavía muchísimo que contar, y hemos hecho mucho por cambiar esto. Entonces, no se trata de que ahora se nos dé una patada por las nuevas generaciones; se trata de que convivamos todos, porque hay realidades muy diversas, y el oficio en este medio, además, es verdaderamente un valor muy importante, y es un valor económico, porque es una garantía.
El cine, televisión, teatro, literatura formaron parte de la vida creativa de Josefina Molina, y le preguntamos a Inés, que conociendo sus inquietudes, si hoy en día hubiera abarcado algún campo más. Creo que esto es tan completo en su trayectoria, que lo que se le hubiera puesto por delante, pues a lo mejor yo esa parte no la conozco, la fotografía, puesto que ella tenía, aunque practicaba tanto la palabra, era una mujer muy interesada por el poder y el valor de la imagen, y de hecho ella era además académica de Bellas Artes, así que supongo que a lo mejor la fotografía o pintar o algo así, pues también podría haberle interesado mucho.
Función de noche es la obra favorita de Inés París, y de series, Teresa. Aun así, nos reconoce que no ha visto todo, y por ello le apetece mucho verlo en La Sala Berlanga.
¿Un sueño por cumplir? Rodar una serie que se llama Modernas, desde una parte real, la historia de la residencia de señoritas, pero luego ficcionada. Se conoce mucho todo lo que fue Lorca, Dalí, Buñuel, etc., pero se conoce muchísimo menos la gran obra pedagógica de María de Maeztu y a todas las mujeres que estuvieron ahí extraordinarias, pintoras, científicas, poetas, médicas, en definitiva, un universo fabuloso.
PROGRAMACIÓN
Martes, 29 de septiembre
19.00 h. Función de noche / Josefina Molina / 1981 / 90′
Coloquio posterior a cargo de Inés París (vicepresidenta por el Colegio Audiovisual de SGAE), Manuel Gutiérrez Aragón (cineasta) y Fernando Lara (crítico de cine)
Miércoles, 30 de septiembre
19.00 h. Esquilache / Josefina Molina / 1989 / 100′
Jueves, 1 de octubre
19.00 h. Camino de perfección / Josefina Molina / 1984 /
Perteneciente a la serie Teresa de Jesús de TVE.
Lope de Vega / Josefina Molina / 1984
Perteneciente a la serie Paisajes con figuras de TVE.
Coloquio posterior con Fernando Méndez-Leite (presidente de la Academia de Cine) y Natalia Martínez Pérez (Universidad de Burgos)
Viernes, 2 de octubre
19.00 h. Vera, un cuento cruel / Josefina Molina / 1973 / 92′
Coloquio a cargo de José Carlos Plaza (director escénico) y Francisco Zurián (Universidad Complutense de Madrid)
Sábado, 3 de octubre
18.30 h. La Lola se va a los puertos / Josefina Molina / 1993 / 104′
20.30 h. Función de noche / Josefina Molina / 1981 / 90′
