Una de las obras que estará dentro de la programación del Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz del 2024 es Forever de la compañía Kulunka Teatro, que tendrá lugar el 14 de octubre en el Gran Teatro Falla.
Después de “André y Dorine” y “Solitudes”, la compañía Kulunka Teatro se sube a los escenarios con una nueva propuesta con lenguaje silente con máscaras, combinando ternura y crudeza al mismo tiempo.
“Forever” narra la historia de una familia que va perdiendo sus sueños. Reflejando con humor e ironía las paradojas del amor, incide en temas como la maternidad, la educación, la discapacidad y la incomunicación. Sobre una plataforma giratoria, “Forever” es una noria de la propia vida. Pero es también una espiral que, a medida que gira, ahonda en el dolor de sus protagonistas. ¿Hasta dónde puede arrastrar la incomunicación a una familia?
Kulunka Teatro cuenta con la coproducción del Centro Dramático Nacional, el Teatro Arriaga de Bilbao y el Teatro Victoria Eugenia de Donostia para llevar a cabo Forever. En estos momentos están en su propia gira, además de representar las dos obras anteriores.
¿Cómo nace Kulunka Teatro?
Kulunka Teatro nace en 2010 de la mano de su primer espectáculo “André y Dorine”. José Dault y Garbiñe Insausti, fundadores de la compañía, deciden reunir un equipo de personas para explorar el lenguaje de las máscaras y tratar de contar una historia de amor en la vejez. Este equipo estaba formado por Iñaki Rikarte a la dirección, Rolando San Martín en la ayudantía, Eduardo Cárcamo como tercer actor y creador, junto con Garbiñe y José, y la música de Yayo Cáceres. El éxito de nuestro primer montaje dentro y fuera de España nos permitió crecer como compañía, seguir apostando por el lenguaje de máscaras en siguientes producciones, como “Solitudes” y “Forever”, y a la vez desarrollar una línea de teatro de texto con espectáculos como “Edith Piaf, Taxidermia de un Gorrión” y “Quitamiedos”. En nuestro repertorio incluso hay un concierto teatralizado, creación de Garbiñe Insausti, “Hegoak”.
14 años en el panorama cultural, ¿qué balance se hace de ese tiempo?
El balance es positivo, por supuesto. Hemos realizado más de 1200 funciones por 34 diferentes países. Hemos hecho temporada en Madrid, Barcelona, New York, Los Ángeles, más de 14 giras en China, participado en multitud de festivales internacionales y cosechado muchos premios, Max a Mejor Espectáculo por Solitudes en 2018, Max a mejor autoría y mejor dirección en 2024, Premio Ojo Crítico en Radio Televisión Española… Venimos de celebrar nuestros 15 años de trayectoria con dos semanas de exhibición de nuestros tres espectáculos de máscaras en el Teatro Español de Madrid. Solo podemos decir que nos sentimos muy queridos, y que sin duda para nosotros el mayor logro es el de permanecer unidos en esta aventura.

¿Qué parte ha sido más complicada de sacar adelante durante estos años?
Lo más complicado fue sin duda el inicio. Los inicios siempre son complicados, pero en nuestro caso había que liberar a los programadores y al público potencial de los prejuicios que podían despertar el desconocimiento acerca del lenguaje de la máscara. Nos encontrábamos, demasiado a menudo, con la idea preconcebida de que un espectáculo de máscaras sin texto, o bien era un infantil o algún código extraño de difícil comprensión. Por suerte, tal y como hemos podido comprobar llenando el teatro Español cada día en esta última temporada, creo que hemos superado ese prejuicio.
Decís que queréis un teatro actual y que tenga conectados a la realidad, y también apostáis por ofrecer espectáculos dirigidos a todos los públicos, ¿creéis que hay apostar por unas representaciones cercanas que ayuden a que nuevas generaciones se acerquen al teatro?
Jamás nos atreveríamos a decir lo que hay que hacer. Es verdad que debemos ser conscientes de que es difícil atraer a los jóvenes al teatro y convendría hacer algo al respecto, pero no sabríamos decir cuál es la fórmula. Nuestro teatro abarca un espectro de espectador muy amplio, y la experiencia que hemos tenido con la gente joven siempre ha sido muy buena.
En estos momentos estáis con distintas obras en gira, y la última Forever vuelve a tener muchos matices como André y Dorine y Solitudes, y volvéis a llevarlo al teatro de máscaras. ¿Cuál es la razón de seguir en esta senda?
Hemos querido seguir explorando las posibilidades del lenguaje, apostando cada vez por dramaturgias más complejas, historias más profundas y puestas en escena mucho más ambiciosas.
“Forever es la historia de cómo una familia se va alejando de lo que soñó que sería”, es la primera descripción que hay de la obra, de primeras podríamos pensar que el contexto fuera de otra época, pero realmente lo podemos encajar en la actual, es vuestro propósito ver la atemporalidad de la vida.
La máscara te obliga a ser lo más esencial y universal posible. Los conflictos que abordamos son atemporales, aunque los contextos no los sean.
Estas tres obras mencionadas no tienen texto, ¿cómo ha sido la acogida por parte del público?
Desde que apareció “André y Dorine” hemos ido sintiendo cómo ha ido creciendo cada vez el interés y el afecto por la compañía. Hoy en día nos sentimos muy queridos y respetados por parte del público. Nuestros espectáculos generan una gran expectativa y nuestra responsabilidad es estar a la altura de ella.
Muchos temas se abordan Forever, la incomunicación en la familia, la violencia, el sexo, paternidad… y todo desde un tono de humor, ¿cómo se logra conjugar temáticas duras en forma de humor sin la palabra de por medio?
La vida está constantemente repleta de esta combinación entre humor y tragedia, solo hay que estar atento a la realidad. Lo de contar una historia sin palabras ya es otra cosa, ahí hay muchas horas de trabajo de creación colectiva buscando no solo el “qué “queremos contar, sino sobre todo el “cómo”. Muchas horas de prueba y error buscando esa partitura de movimientos compuesta de gestos cotidianos que harán que el espectador entienda sin esfuerzo la situación y las emociones de los personajes.

En estos momentos estáis de gira con varias de ellas, pero con Forever en concreto, y vais a estar en FIT 2024. ¿Qué significa para vosotras estar en el festival?
El Fit es un festival con una larga tradición, es sin duda para nosotros un honor formar parte de su programación, y un escaparate ideal para dar a conocer lo nuestro dentro y fuera de España.
¿Cómo es vuestra forma de crear y de montar vuestros espectáculos?
Cada proceso ha sido muy distinto, no tenemos una forma particular de crear más allá de tratar de seguir nuestra intuición y el clásico “prueba y error”. Dedicamos muchas horas al proceso de creación, no nos ajustamos a tiempos de producción convencionales dado que no partimos de un texto. Nuestros procesos son de creación colectiva y, en el caso particular de Forever, por ejemplo, duró 8 meses repartidos en dos años.
¿Próximos trabajos?
De momento estamos muy centrados en la gira.
¿Un sueño por cumplir?
Nos queda no uno, sino muchos sueños por cumplir. Y está bien que así sea, porque eso hará que nunca que perdamos la ilusión.

AUTORES: Iñaki Rikarte, Garbiñe Insaust, José Dault, Edu Cárcamo ELENCO: José Dault. Garbiñe Insausti. Edu Cárcamo DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Javier Ruiz de Alegría DISEÑO DE VESTUARIO: Ikerne Giménez DISEÑO DE ESCENOGRAFIA: Ikerne Giménez y Javier Ruiz de Alegría COMPOSICIÓN MUSICAL Y ESPACIO SONORO: Luis Miguel Cobo CONSTRUCCION DE ESCENOGRAFIA: Readest Montajes SASTRERIA: KKUM DIRECCION Y COORDINACION TECNICA: La Cía de la Luz S. Coop.Mad. AYTE, DE DIRECCIÓN: Alberto Huici DISTRIBUCIÓN: Proversus PRODUCCIÓN EJECUTIVA: Kulunka Teatro AYTE. DE PRODUCCIÓN: Wilfried Calvo PRENSA: María Díaz FOTO CARTEL: Aitor Matauco DIRECCIÓN: Iñaki Rikarte
