El proyecto liderado por Raquel Vega, Wonder Toots Tunes, estará el próximo día 25 en el Centro Cultural Lázaro Carreter, dentro de la programación de FeminaJazz 2024 con la colaboración de 21Distritos.
Wonder Toots Tunes es el proyecto que lidera Raquel Vega, armonicista y pianista, pionera en España con la armónica cromática. El repertorio del cuarteto es una cuidada selección de temas icónicos de grandes de la armónica como Stevie Wonder o Toots Thielemans, que están interpretados en clave de jazz, bossa nova y bolero.
¿Cómo nace tu pasión por la música y en especial por el jazz?
Mi pasión por la música nace de mi padre, guitarrista de rock andaluz en los 70-80. De pequeña escuchaba los discos que ponía en casa de Weather Report, John Coltrane, Wes Montgomery, Paco de Lucía, Stevie Wonder, etc. Me fascinaban, y canturreaba los arreglos de vientos y las improvisaciones, según cuenta mi padre, y eso le llamó la atención.
Fuiste pionera con la armónica cromática en España, ¿cómo viviste ese momento?
Bueno, más que un momento es una causalidad, ya que de por sí no hay muchos músicos que toquen la armónica cromática, y si lo juntas con el género de jazz y mujer, pues resulta que he sido la primera en iniciar este fascinante camino. ¡Y según dice mi hijo, ser la primera en algo en un país es algo especial y hay que hacerlo bien para dar buen ejemplo y que seamos más!
Ahora vas a estar en Feminajazz con tu proyecto Wonder Toots Tunes. ¿Qué significa para ti estar dentro de FeminaJazz?
Estoy muy contenta de que me brinden la oportunidad de dar más luz a mi proyecto a través del festival y de que confíen en mi música. Y sobre todo, orgullo y agradecimiento de estar en el cartel junto con otras mujeres líderes de sus bandas.
¿Qué te parece este tipo de iniciativas y festivales?
Me parece muy necesario e importante para afianzar nuestro espacio en la música e impulsar a las generaciones más jóvenes a que tengan una imagen y perspectivas reales donde vean que se da valor a su arte y creación. En casi todos los ámbitos laborales, el porcentaje de mujeres líderes es muy bajo. En la música pasa igual, y aún más en el ámbito del jazz, donde la representación femenina va abriéndose paso, pero aún somos una minoría, con mucho camino que labrar por delante.
¿Qué importancia crees que tiene FeminaJazz dentro del panorama musical en estos momentos, para las mujeres y para el jazz?
Creo que está contribuyendo a crear una cartelera de artistas, que quizás por otros medios, tendrían menos visibilidad, y que, de este modo, ayuda a dar reconocimiento a nuestro trabajo y así poder compartir nuestra música a otras audiencias.
¿Qué nos vamos a encontrar en tu concierto para FeminaJazz en el CC Lázaro Carreter?
Van a poder disfrutar de un repertorio tocado con ganas, emoción, cariño y alegría. Y si no han escuchado nunca una armónica, probablemente se van a sorprender de su sonido y expresividad.

¿Cómo fue la búsqueda del repertorio para Wonder Toots Tunes?
Quise representar la música de dos de mis grandes referentes de la armónica: Stevie Wonder, y Toots Thielemans. ¡Escuché desde pequeña a Stevie Wonder, creo sin duda que sus discos son los que más he oído en mi vida! Tengo muchas de sus canciones tatuadas en mi memoria, de ahí que algunos temas del repertorio sean suyos.
Más tarde, al comenzar a aprender a tocar la armónica, me cegué con la belleza de la música de Toots Thielemans, y de ahí que la otra gran parte del repertorio sean temas de Toots. El resto son temas que me han tocado la fibra y me han marcado a lo largo de mi carrera musical.
No te has quedado solo en el jazz, en el repertorio, has insertado en distintos estilos, y ahí nos podemos ir al tema de las etiquetas musicales. ¿Crees que damos demasiada importancia a las etiquetas en la música?
Sin duda, etiquetar la música es una manera de explicar el estilo de un modo más comercial, quizás. Aunque hay estilos que responden a ciertas características concretas, ya sean rítmicas o melódicas. El jazz conlleva improvisación, hay un tema/ esquema, pero en cada concierto ocurren y se componen cosas diferentes, está vivo. En verdad solo hay dos tipos de música: la buena y la mala.
¿Nos podrías contar quién estará contigo en el concierto de FeminaJazz, y cómo llega cada uno de ellos a formar parte de la formación?
Estarán conmigo 3 grandes músicos y compañeros. Daniel García Bruno a la batería; Francisco Manuel ‘Loque’ al contrabajo; y Carlos Gutiérrez a la guitarra. A Dani y a Loque les conocí en el ambiente musical hace más de 20 años, y con ellos siento una seguridad y comprensión que no es fácil de encontrar. Al formar el cuarteto, ellos me sugirieron a Carlos, y fue un grandísimo acierto. Me inspira su forma de tocar.
¿Qué barreras o dificultades te has encontrado para sacar adelante tu carrera musical?
En el pasado, he tenido que lidiar con faltas de valoración o aprecio, por otros músicos, que en ciertos momentos, si no tienes una autoestima fuerte, te puede condicionar en tu evolución.
La dificultad de financiar el proyecto para hacerlo más visible y promocionarlo.
Aunque actualmente la mayor barrera es el tiempo. Tener que compaginar horarios de otros trabajos como docente, otras formaciones/colaboraciones, ser madre, atender a las redes, autogestionar tu proyecto con todo lo que conlleva… hace que se limite mucho el tiempo de calidad para crear y hacer crecer lo que quieres.
¿Cómo es tu forma de componer?
Siempre compongo con el piano, que es mi primer instrumento, y me da la posibilidad de desarrollar las ideas tanto melódicas como armónicamente. Suelo comenzar por una idea o motivo que se me viene a la cabeza, y empiezo a darle vueltas para darle forma. Es un impulso, o emoción, lo que me lleva a sentarme, a desvelar lo que quiero expresar.
¿Desde qué emoción o sentimiento se compone mejor, desde la tristeza o desde la alegría?
Cualquiera de los dos es lícita y puede servir de inspiración, y añadiría cualquier emoción que nos pique el deseo o necesidad de expresar algo a través de la música. En mi caso, creo que diría 50/50.
¿Es difícil como mujer hacerse un hueco en la música o más en el jazz concretamente?
Es difícil, sí. Aunque he de decir, que mi trayectoria con la armónica ha sido en todo momento bien recibida, y no dejo de sorprenderme de las experiencias que estoy viviendo gracias a ella. De todos modos, creo que si vas avanzando con honestidad, ilusión y ganas de comunicarte y crecer junto a otros músicos a los que valoras y admiras o te hacen vibrar, siempre estarás en el camino correcto, y el hueco estará para ti.

¿Qué influencias musicales tienes?
Pues aparte de las que mencioné al principio (Weather Report, Stevie Wonder, Wes Montgomery, Toots Thielemans, etc.), Bill Evans siempre ha sido una gran influencia como pianista. Y sin querer entrar en estereotipos, diría la música de jazz, brasileña, flamenco, soul, y R&B.
Y al que considero mi mayor influencer, Antonio Serrano, quien me introdujo en la armónica, y a quien admiro profundamente por ser uno de los músicos más deslumbrantes de este país, que emociona con cada nota que da.
¿Un sueño por cumplir?
Grabar con mi cuarteto y seguir tocando por muchos, muchos años más en festivales como este y en todo el mundo.
¡Ah! Y juntarme un día con Stevie Wonder, aunque sea un minuto (aunque de pequeña le saludé después de un concierto que dio en Madrid, pero en aquel entonces yo no tocaba la armónica).
