Rezelo lleva dos años reelaborando el cancionero grabado por García Lorca y La Argentinita en 1931 y han sacado el segundo single “Instrucciones para ir a una verbena” del próximo EP de REZELOVol III: TIERRA. Con este EP terminarán la trilogía, tras haber publicado los dos EP Carne y Sangre. En esta entrevista nos hablan de este proyecto de recuperar la tradición musical insertando nuevos sonidos de nuestros tiempos.

María Bartolomé y Miguel Barrientos = REZELO, ¿cómo formáis el grupo?

En 2023 Miguel estaba haciendo un máster de producción musical y tenía ganas de empezar algún proyecto relacionado con la electrónica, pero aún no sabía en qué dirección enfocarlo. Por otra parte, yo (María) me encontraba un poco al revés: llevaba unos meses en los que el disco de Colección de canciones populares españolas de Lorca y La Argentinita se me aparecía por todos lados, y sabía que quería hacer algo con él, quería actualizarlo y no sabía cómo. Ni siquiera pensaba en un proyecto musical, pero un día hablando de estos asuntos vimos que realmente ambos intereses casaban perfectamente, y de ahí nació la idea de hacer un grupo de folclore electrónico.

Ya habéis sacado dos EP´s, ¿cómo ha sido la acogida?

La verdad es que ha superado todas nuestras expectativas. Somos dos andaluces que llevábamos pocos meses viviendo en Madrid, sin redes ni padrinos dentro del mundo de la música. No esperábamos que los temas gustaran tanto, que los editores de las plataformas de streaming los incluyeran en listas desde el principio, ni que nos llamaran para tocar tan pronto. A lo que hay que sumar que lo hacemos todo de forma independiente, por lo que creo que podemos decir que la acogida ha sido cuanto menos increíble.

Vol I: Carne, Vol II: Sangre y Vol III: Tierra serán los nombres de vuestros trabajos, ¿cómo surgen los nombres?

Realmente tienen un origen muy concreto: la novela Cauterio de Lucía Lijtmaer. En un momento hacia el final del libro, una de las protagonistas tiene un monólogo interior en el que le reprocha a una persona que, ocupada en la salvación del alma, se ha olvidado de los preceptos más básicos que ella misma le enseñó: carne, sangre y tierra.

Habéis partido de “Colección de Canciones Populares Españolas”, ¿cuál fue la decisión de partir de ahí para vuestro trabajo?

Como hemos expuesto antes, era algo que ya nos rondaba desde hace tiempo: aparecían canciones del álbum casualmente en una película que estábamos viendo, en una story de Instagram de alguien o en algún sitio de internet al que llegábamos por casualidad. Parecía mágico. Pero si no queremos ponernos muy místicos, realmente fue un álbum que de alguna manera estaba presente de forma recurrente y nos pareció el punto de partida perfecto para el proyecto. Así que cogimos las 12 pistas del disco original y las dividimos en 3 grupos de 4 para formar una trilogía que se convertiría en los tres EP’s organizados en volúmenes que ahora estamos a punto de culminar.

Vol I: Carne os supuso entrar en el Programa de Residencias Artísticas de Matadero, ¿qué ha significado para vosotros y que ha aportado a las siguientes grabaciones?

Fue imprescindible para el desarrollo del grupo. Cuando nos llamaron porque habíamos sido seleccionados para la Residencia de Bandas Emergentes estábamos en un momento de duda sobre la continuación del proyecto. Al fin y al cabo, hacerlo con seriedad y darle continuidad implica mucho trabajo y tiempo que se sumaba al de nuestras ocupaciones y responsabilidades habituales. Sin mencionar otros aspectos como el económico. Así que el hecho de que nos seleccionaran fue el empujón que necesitábamos para seguir hacia adelante. En cuanto a las grabaciones, ha aportado mucha calidad al sonido gracias a los recursos y asesorías que nos ofrecía Matadero, además de ser una experiencia genial que nos ha conectado con gente que recordaremos siempre.

Hay una gran gama de estilos en vuestra música, desde lo más tradicional a lo más urbano y actual. ¿Cómo se plasma en un directo mucho más que en una grabación?

Se plasma en dos áreas principalmente. Una es menos relevante, pero clave: los elementos estéticos, como puede ser la unión de objetos tradicionales, como el mantel de ganchillo, con contemporáneos o urbanos, como las gafas de sol o las extensiones.

Pero lo que realmente marca la diferencia en el directo es la narrativa o el discurso que lo acompaña. Al final, REZELO es un proyecto que nace con unos objetivos y desde unas bases muy claras, y eso hace que podamos contar muchas cosas de lo que buscamos con las canciones, las letras y la fusión con lo contemporáneo. En el directo encontramos el espacio para dar a conocer todo el proyecto de una forma más cercana y profunda, pero sin dejar de ser nosotros mismos, con nuestro acento, expresiones y vocabulario de ahora.

Ante este proyecto que tenéis, ¿qué ha sido lo más fácil y lo más complicado?

Lo más sencillo puede que fuera empezar a tocar. Hemos tenido mucha suerte y nos han llamado de distintos eventos incluso antes de que empezáramos a preparar el directo. Y lo más complicado es ser completamente independiente. Excepto el próximo EP, que va a salir junto con el sello Samain Music, lo cual supone un apoyo, nos lo hemos gestionado todo nosotros hasta ahora: desde medios técnicos a programar conciertos y gestionar todo lo que no es música (diseños de portadas, colaboradores, material audiovisual, contenido y gestión de redes sociales, facturas…). Llevarlo todo al día para hacer un proyecto a la altura que quieres sin quitar horas a la composición, grabación y producción que es la parte genuinamente musical, se hace cuesta arriba muchas veces.

¿Cómo es vuestra forma de componer/adaptar?

Como partíamos de la base de las canciones del cancionero de Lorca y La Argentinita, empezamos por un paso poco habitual: la letra. A partir de la estructura de la canción original escribimos la letra y decidimos por dónde queremos tirar el tema, estilísticamente hablando (breakbeat, trap, jersey etc.). Una vez tenemos la letra y una idea general de lo que queremos hacer, componemos las melodías y hacemos una primera estructuración del tema. Luego montamos una primera base en Ableton y sobre ella empezamos a grabar instrumentos y voces, afinando hacia el resultado final. Ahí empieza ya la labor de producción que, al ser música electrónica, realmente también es parte de la composición.

Habéis estado en el escenario con Rodrigo Cuevas, ¿contarnos vuestra experiencia?

Tocar en el Alhautor con Rodrigo Cuevas fue algo totalmente inesperado que si nos hubieran dicho 6 meses antes no habríamos creído. La verdad es que fue una actuación muy divertida, lo pasamos muy bien y su público acogió genial el proyecto. Luego le llegó el turno a él y disfrutamos muchísimo de su espectáculo que es una auténtica delicia. Después tuvimos la suerte de poder saludarlo y charlar un rato y la verdad que fue genial.

Apostáis por recuperar sonidos y ante todo fondo de las letras, ¿creéis en la necesidad de reivindicar nuestras raíces sin perder el punto de actualidad?

Totalmente. Pero no queremos hacer una reivindicación vacía o un simple rescate, sino un ejercicio de memoria y transmisión. Realmente, muchas de las canciones de la colección de Lorca y La Argentinita las conocían nuestras madres y abuelas, y que eso se olvide implicaría perder parte de nuestra historia, de cómo se vivía, qué se hacía y cómo se pensaba, que es lo que enseñan esas canciones. Si canciones como estas se pierden poco a poco nos quedamos huérfanos. Pero claro, al fin y al cabo nosotros vivimos hoy, no hace cien años, y tampoco podíamos hacer una actualización sin más. Pensar nuevas letras y hablar de las problemáticas que nos atraviesan ahora era fundamental para ser honestos con el proyecto, y además es una forma de hacer justicia a la música popular, que contaba las penas y alegrías de su tiempo, y eso intentamos hacer nosotros con nuestras letras. Ni más ni menos.

¿Tenemos muchos prejuicios en nuestra sociedad ante la música de otras generaciones, y es algo que queréis romper con vuestras canciones?

En parte, sí. Pero no desde la crítica moral al prejuicio, es decir, no desde una perspectiva de superioridad en la que nosotros sabemos que lo de antes es valioso hoy y te lo decimos a ti, que aún no lo sabes y solo te gusta lo de tu generación. No. Lo que queremos es simplemente poner el foco en algo que es parte de nuestra identidad popular, de cada zona con sus canciones, y de la vida que se hacía en ellas, y perpetuar esas particularidades y esa historia de alguna manera.

¿Un sueño por cumplir?

Vivir de la música.

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