Del 10 al 14 de junio, La Sala Berlanga, de la Fundación SGAE en Madrid, celebra su decimoquinto aniversario. Lo hace con el reconocimiento al director que nombre a la sala, Luis García Berlanga, realizando una retrospectiva de las películas más destacadas del director valenciano. Berlanga democrático es un ciclo audiovisual que han programado para conmemorar estos quince años de vida de la sala, donde cada año se celebran más de 50 ciclos de música, cine y artes escénicas.

Hablamos con el cineasta e hijo de Luis García Berlanga, José Luis García Berlanga, quien nos comenta que todo parte de La Fundación SGAE y la Sala Berlanga, con películas de padre realizadas ya en democracia, de ahí el título del ciclo. Para mí es un orgullo este ciclo y poder participar posteriormente en un coloquio, por mi padre y su cine, y ya que La Sala Berlanga me lleva a mi juventud, que eran los antiguos Cines Estudio California, que era donde veíamos películas interesantes, y me alegra que ahora se llame Sala Berlanga y sea de la Fundación Autor.

Su cine sigue siendo excelente, vigente y además muy entretenido todavía, incluso las más antiguas, porque Blas y Verdugo son obras maestras y lo serán siempre de la narración de la cultura española, pero La Vaquilla, La Escopeta, Bienvenido son películas que no se quedan antiguas; siguen estando muy actuales y muy vigentes los temas que tocan. Es bueno que la gente joven lo vea en pantalla grande, porque son películas que la gente las recuerda verlas en televisión, y aquí el cine adquiere otra dimensión cuando las ves en las pantallas para las que estaban hechas.

Admite que el hecho de que el ciclo tenga un coloquio puede abrir un diálogo con la gente sobre su padre y cosas que no sepan de él y de esa época. Imagina que podemos aportar y aclarar preguntas que tengan. Esa cita será el viernes 13 de junio y José Luis García Berlanga estará con Manuel Gutiérrez Aragón, cineasta y escritor (RAE), día en el que se proyectará París-Tombuctú, el último largometraje de Luis García Berlanga.

Mis primeros recuerdos de su padre como director, fue con Plácido y sus viajes fuera a grabar que fue en Cataluña. Posteriormente trabajó con el como ayudante de director en películas como Plácido y Patrimonio Nacional. Aprendí muchísimo y posteriormente me he dedicado al cine toda la vida, aprendí de su rigor y de su profesionalidad trabajando, y el hecho de no quedarse contento nunca hasta conseguir lo que quería. En casa teníamos muy interiorizado su profesión, nos era muy natural, teníamos muy adaptado y adoptado el rol de mi padre como director, luego cada uno de sus hijos nos hemos dedicado a oficios que mi padre denominaba, sin sueldo fijo, como él. Mi hermano Carlos, era músico, Jorge, escribía, Fernando en la radio, y yo al cine.

¿Qué te ha marcado para ti el hecho de que tu padre fuera director para luego dedicarte al cine? Pues la verdad es que yo estudié el derecho, pero en tercero, pues me imagino, por ser hijo de quien soy, Colomo, que nos conocíamos de hacer cortos de Super 8, montamos una productora e hicimos Tigres de papel, y ya me quedé en el oficio y me imagino que sí, que luego si no vales, esto no funciona. Es un oficio muy exigente, pero ser hijo de Berlanga nos marcó el terreno, probablemente, y la gente que íbamos conociendo y por donde nos movíamos.

¿Cómo recuerdas esas dos participaciones con tu padre que a lo mejor serían muy distintas a lo mejor que lo pasas al trabajo? Estupendas porque eran películas que se hacían con medios y se hacían bien y se trabajaba como se debe; ojalá se trabajara así todavía hoy en día. Y lo que recuerdo es que mi padre sí era muy, muy exigente y muy estricto, encantador siempre con el equipo y con todos, pero pide mucho al equipo. También el estar era el primero en llegar al set siempre y se aprende mucho, sobre todo del rigor. He sido ayudante de grandes directores; lo que más se observa y aprendí fue el rigor absoluto de no hacer concesiones y no dar las cosas por hechas hasta que las tenías como tú querías.

Nos comenta que sí, que de su padre quedan muchos guiones e ideas inéditas, unos cincuenta, en la Filmoteca Nacional. Mi padre era muy perseverante, La Vaquilla se escribió en los años 40, y luchó hasta que lo consiguió, y fue ya en la democracia. Luego otros proyectos no se pudieron sacar, no sé si por la censura o por los productores, pero nunca le oí decir que tenía algo pendiente de hacer.

Para mi padre, para mí y para muchos, de sus películas, la redonda era Plácido; no tiene un momento, un desfallecimiento, la puedes ver seguida tres veces y vas a estar descubriendo cosas nuevas. Pero El verdugo, por ejemplo, es una obra maestra también porque es la historia de un individuo al que la sociedad le fuerza a ser algo que es lo más antinatura, que es ejecutar a otro para poder tener un piso de protección oficial. Y luego hay de las primeras Calabuch y Novio a la vista, me parecen porque son mediterráneo puro y él era mediterráneo y esa es una, es como su utopía, que es ideal, que es Calabuch; y la otra es un día, es un verano en la playa, y son películas que a mí me encantan.

Como cineasta, ¿te has planteado llevar a cabo alguno de esos trabajos que están en La Filmoteca Nacional? No, solo lo podía hacer él, porque era un genio, tenía un lenguaje que nadie le ha podido imitar. Que tú oigas a directores, a gente de cine, es una película muy berlanquiana; va a ser una serie muy berlanquiana. Realmente, por eso son únicos esa gente, y él es único, y sus ideas las sabía dirigir él. Yo no creo que nadie pudiera adaptarlas hoy en día. Me lo han planteado, pero no me atrevería.

Si te preguntara, ¿cómo ves ahora mismo el sector cinematográfico en nuestro país? Pues veo que hay muchas películas y que se hace bastante bien el cine. Puede que me interese el menos, pero lo que sí reconozco es que se hace muy buen cine. Faltan medios todavía, pero bueno, hay grandes nombres y grandes películas de años que sí, otros que son más menores, pero surge mucha gente que lo está haciendo muy bien.

¿En qué momento estás tú en ese sector? Yo me he hecho cocinero y ya más o menos estoy retirado de esto desde hace 6 o 7 años. Acabo de hacer un documental para Caixa Forum Plus sobre mi padre que es más narrativo, que no hay entrevistas, que estará en la plataforma a partir de junio; es divertido y muy ameno.

¿Un sueño por cumplir? Dirigir un par de proyectos que tengo en el cajón, bueno, ahora en el ordenador. Eso es lo que preguntaba sobre mi padre, pues dos que se me han quedado, de varios que tengo. Dos, una serie sobre la vida de Cervantes que es apasionante, que la tengo escrita y que estuve a punto; y la otra película que es sobre el Mediterráneo, que también no es berlanguiana, pero es mi sueño por cumplir.

PROGRAMACIÓN
Berlanga democrático. 15 aniversario de la Sala Berlanga

Martes, 10 de junio
18.30h. La vaquilla / Luis García Berlanga / 1985 / 122’
21.00h. Moros y cristianos / Luis García Berlanga / 1987 / 116’
 
Miércoles, 11 de junio
19.00h. Todos a la cárcel / Luis García Berlanga / 1993 / 99’
21.00h. La vaquilla / Luis García Berlanga / 1985 / 122’
 
Jueves, 12 de junio
19.00h. Moros y cristianos / Luis García Berlanga / 1987 / 116’
21.00h. Todos a la cárcel / Luis García Berlanga / 1993 / 99’
 
Viernes, 13 de junio
19.00h. París-Tombuctú / Luis García Berlanga / 1999 / 113’
Coloquio con José Luis García Berlanga y Manuel Gutiérrez Aragón, cineasta y escritor (RAE)
 
Sábado 14 de junio
18.00h. Maratón de la Familia Leguineche con:
La escopeta nacional / Luis García Berlanga / 1978 / 95’
Patrimonio nacional / Luis García Berlanga / 1981 / 106’
Nacional III / Luis García Berlanga / 1982 / 102’

Recibe nuestra Bienvenida a La Estrategia Del Caracol. Puedes dejarnos un comentario si quieres.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.