La trigésimo primera edición de Blues Cazorla está a falta de un mes de dar comienzo, el evento tendrá lugar los días 3, 4 y 5 de julio. Un festival totalmente consolidado y no por ello cada año deja de sorprender, con propuestas arriesgadas y con artistas tanto consolidados como los que están siendo ya protagonistas en carteles de salas y festivales, comenzando a ser ese relevo generacional que aportan nuevos matices al género musical del blues.
Destacar del cartel a Nikki Hill, que ya es una habitual del festival; The Cinelli Brothers, que no pudieron asistir hace dos ediciones; y North Mississippi Allstars, que también tenían pendiente una visita al escenario de Blues Cazorla. Además, desde la parte nacional estará La Perra Blanco, que está en pleno auge en estos momentos.
A falta de conocer los últimos nombres del cartel de los artistas que estarán actuando en la Plaza de Toros de Cazorla, espacio que acogerá los conciertos nocturnos, además de la plaza y otras ubicaciones dentro de la localidad, la organización de Blues Cazorla nos cuenta un poco más acerca de su trayectoria y de esta edición que pasa la treintena de edad.

En esta edición cumplís 31 años de festival, ¿qué balance hay de Blues Cazorla en general y del 2024 en particular?
El BluesCazorla siempre deja buen sabor de boca. Cada año es reencontrarnos con nuestro origen y volver donde todo nació. Para nosotros es muy importante mantener esta esencia cada año.
Este año os habéis hecho de rogar, lo bueno se hace esperar se suele decir ¿cuál ha sido la razón de la espera del cartel?
Cada año cuesta más sorprender al público; es muy exigente y nos gusta que lo sea. También hay que tener en cuenta que cada año es más complicado poder contar con artistas, o bien por agenda, o bien porque los grandes clásicos van desapareciendo.
El año pasado me dijiste que la edición número 30 marcaba la realidad del género y el cambio generacional que hay en el blues, ¿qué marca tiene este año el festival?
Creo que este año hemos tratado de ser lo más diversos posible. Existen una gran variedad de subgéneros dentro del blues y todos tienen cabida en el festival. Sigue habiendo un cambio generacional y queremos que el blues sea parte de esa transición.
¿Cómo ha sido la selección de los artistas?
Buscamos siempre combinar los clásicos con las nuevas tendencias del género. Un festival no solo se constituye de artistas consolidados, sino que también hay cabida y es un buen lugar para descubrir nuevas bandas. Buscamos encontrar un equilibrio.
Tenéis artistas en el cartel que por distintos motivos no pudieron estar en ediciones anteriores, ¿es importante para vosotros que estuvieran?
Sin duda, por eso hemos querido contar con ellos y seguiremos haciéndolo en un futuro. Nunca es agradable que se caiga un artista de un cartel, sobre todo cuando se ha generado tanta expectativa alrededor. Seguiremos apostando por ellos, siempre y cuando ellos quieran venir.



La Perra Blanco es una de las grandes protagonistas de este año. En redes, en un momento dado pusisteis un post donde preguntabais quiénes eran los artistas que gustarían que estuvieran en el festival, y ella fue muy nombrada. ¿Es una forma de tener feedback con el público?
Forma parte de nuestra relación con el público escucharlos. Es importante que se sientan cómodos y que podamos ofrecerles un buen festival. Además, en cierta manera, nos ayuda a la hora de decidir y optar por una u otra banda.
No ha salido todavía todo el cartel, ¿algún as en la manga?
Siempre hay sorpresas. Pronto desvelaremos más artistas que actuarán en esta edición. Solo hemos descubierto un primer aperitivo de todo lo que está por llegar.
¿Alguna actividad paralela durante el festival, o alguna novedad en esta edición?
Siempre surgen actividades paralelas durante el festival. En gran parte se lo debemos al Ayuntamiento y su apoyo e implicación incondicional que tienen año tras año. Gracias a esta sinergia las calles de Cazorla se llenan no solo de música, sino que hay espacio para actividades, talleres y un lugar de encuentro.
La experiencia ya es un grado, pero ¿qué ha sido lo más complicado para llevar adelante esta edición?
Lo más complicado en los años que corren es mantenerse. Como he comentado antes, la elección de artista puede ser un quebradero de cabeza, pero el llevar tantos años y que la gente responda es lo más complicado. Siempre queremos estar a la altura de nuestro público.
Hoy en día hay muchos festivales en nuestro país, pero ¿qué diferencia creéis que tenéis con respecto al resto? ¿Cuál es vuestra clave para llevar tantos años con un público fiel?
Creo que la clave es nuestro sentimiento de pertenencia, el sentirnos uno más dentro del festival.
¿Un sueño por cumplir?
La continuidad, que el blues siga gozando de buena salud para poder llenar Cazorla de la mejor música posible.

