Dentro de la programación de Cádiz en Danza, en su edición vigesimotercera, la Compañía de Lucía Vázquez estará el viernes 13 en la Sala Central Lechera. Hablamos con Lucía Vázquez para conocer un poco más sobre la obra y, al mismo tiempo, sobre su carrera profesional.
Cómo dos intérpretes con apariencia similar pueden encarnar una coreografía de forma diversa según su cuerpo y su espíritu, la imaginación y sus propios misterios. Cómo disfrutar de lo individual que emana de cada una de ellas, cómo trascienden ya desde su simple presencia, a la danza donde alcanzan otro estado del ser. (Normcore)
Sus comienzos arrancan desde muy pequeña estudiando ballet clásico y su inquietud por el arte ha llevado a que Lucía Vázquez indague en otras disciplinas y otras formas dentro del ballet: «Siempre he sido una persona muy curiosa y me ha gustado mucho el arte en general. Me ha encantado ir a exposiciones en museos, exposiciones de arte, mucho libro, mucha poesía y entonces, pues naturalmente he ido tirando a la danza contemporánea. Cuando ya tienes una cierta edad, ves que en el clásico las existencias son muy claras, muy precisas y su naturaleza física no va a dar tanto fruto como el que esperaba, entonces ya decides también cambiar, por mi parte gozosamente, hacia la danza contemporánea». Yo no lo he sentido duro. A ver, por supuesto es una carrera muy dura, necesita mucha constancia, mucho trabajo, muchas horas, mucho sacrificio, pero lo he hecho de una forma muy gozosa y de una forma muy entregada, naturalmente no sintiendo todo eso como pérdida, sino sintiéndolo como un crecimiento personal y algo que me aporta más que me quita.
Si nos centramos en la obra que tenéis en Cádiz en Danza, en Normcore, ¿cómo me convencerías para que fuera? ¿Y cómo me presentarías la obra? Normcore es una obra de danza contemporánea con música en directo donde somos tres intérpretes que yo considero de gran calidad. El músico Miguel Marín es actualmente uno de los mejores compositores para danza que existen no solo a nivel nacional sino a nivel internacional, ya que lo llaman de casi numerosísimas compañías también en extranjero, en Alemania, en China, en Suiza; luego también está Sandra Ortega que es una bailarina sevillana, pero que además de su conservatorio en Sevilla tiene una formación internacional en Bruselas de muchísimos años y ha trabajado con grandes compañías dentro de la danza contemporánea a nivel mundial y estoy yo de bailarina entonces es una obra donde hay mucha danza con una estética y música muy cuidada que acompaña mucho a un universo y a una estética muy bella donde la belleza en general tanto en la música como en la danza, en los movimientos, el material coreográfico y luego sobre todo la presencia de los intérpretes en escena, hacen que se llene el espacio aunque tenga ese corte minimalista que en cierta forma es un estilo que me representa.
Han buscado en esta obra lo simple, la limpieza, y Lucía nos comenta que Normcore es un estilo que define la normalidad, el día a día de lo cotidiano, siendo un término que viene de la moda. El hecho de llevar un pantalón vaquero, una camiseta, como cosas sencillas sin marca y que hacen realmente que la persona por sí brille y se le vea con estilo, sin ser lo importante lo que lleva puesto, sino por ellas mismas. Eso mismo quería trasladarlo a la danza. Una danza nacida desde movimientos naturales y orgánicos que, a simple vista, parezca muy sencillo, que no lo es, desde luego, porque esa es la belleza y la magia de la danza, que parezca sencillo y te deje fluir por todo el camino de la obra, del espectáculo y eso es un poco nuestra intención en este long course.
La obra se estrenó en febrero en el Teatro Central de Sevilla, y hasta ahora no lo han retomado para Cádiz en Danza y posteriormente en la Feria de Palma del Río. Ahora mismo ambos tres artistas, junto con otros compañeros se encuentran inmersos en otra obra que presentarán en Sevilla dentro del Festival Internacional de Danza de Itálica con En una noche clara de luna, el domingo 15.
Hemos trabajado los tres juntos de nuevo porque el feedback es bueno, siempre hemos fluido súper bien, fue súper fácil trabajar juntos y tengo muy claro que a los artistas a los que llamo para mis espectáculos me inspiran y me gustan también como persona y me aportan muchísimo. Me gusta que continúen conmigo en mis próximos trabajos.
Hablamos con Lucía, sobre el hecho de que en muchas ocasiones el público se echa para atrás a la hora de ir a ver danza porque piensa que no va a entender por lo que ve, sobre todo en las ocasiones que no hay letra, solo música y baile. Creo que eso es un poco un prejuicio porque hay obras en las que no necesitas entender nada porque esa no es la intención del coreógrafo, simplemente el goce y el placer y el disfrute de dejarte llevar por el viaje que te propone ese espectáculo. Hay otros espectáculos de danza contemporánea que quizás sí pueden tener un mensaje ahí detrás que puedes entender o no puedes entender, igualmente te va a llevar. Mis obras no son narrativas, pero sí que es verdad que estamos siempre hablando sobre un tema, un concepto o una idea y esos conceptos se captan muy bien a lo largo del espectáculo. Me gusta mucho usar el texto no como texto, como en teatro, pero, por ejemplo, en Normcore tenemos las letras de las canciones que nos canta Miguel, que dan muchas claves para ir cogiendo ideas claves que te van llevando y, al final, la dramaturgia no solo de movimiento, sino la dramaturgia escénica, por ejemplo, con cambios de vestuario o con cambios de estados, digamos, de ánimo, de tempo; eso también te va contando, e incluso los gestos. Por todo ello creo que en mis obras es bastante fácil sentir el universo por el que te queremos llevar.

¿Qué significa para vosotros estar en Cádiz en Danza? Para nosotras era muy importante estar en el festival de Cádiz porque primero estuve con Mazari, que era una pieza que hice en 2019, en el festival también en la Sala la lechera y fue precioso y me gustó muchísimo y a raíz de esa función pues todos los años a la vez que hemos tenido un espectáculo nuevo hemos contactado con el festival para ver si podía interesarle y por fin este año ha cuadrado y hemos podido ir otra vez que estamos deseando ir. Es un festival que es importante, es muy importante dentro de la red de festivales de España, dentro de la danza contemporánea, trae mucha propuesta del extranjero, trae muchos programadores y trae aparte de todo lo nacional por supuesto pero también se abre mucho al internacional y tiene una programación muy interesante, muy actual y muy de primer nivel; entonces que estemos y que formemos parte de esta programación, pues para nosotros es un placer y un honor, por supuesto.
De momento no tienen gira con Normcore, pero está convencida que tendrán en breve más fechas, ya que este trabajo ha sido seleccionado como espectáculo recomendado dentro de la red de teatros nacionales y también están seleccionados para la red de teatros andaluces.
¿Un sueño por cumplir? Yo creo que mis sueños se van cumpliendo y todo se me va construyendo poco a poco, que es poder crear por libertad y con gusto con un equipo de primera como el que ya tengo y sobre todo poder presentar las obras en el mayor número de lugares posible y de festivales posible. Me gustaría, por supuesto, volver otra vez al extranjero. Eso sí que hace tiempo que no presento mi trabajo fuera y yo tuve una época que presentaba, bueno porque vivía en Tokio, presentaba mis obras en Japón, en Corea, en China, en la India, también he estado en Italia, y últimamente estoy más en lo nacional que está muy bien, pero retomar ese circuito internacional pues es una cosa que me gustaría mucho.
Admite que su carrera es de fondo, cociéndose a fuego lento, y es algo que le gusta, porque avanza con paso firme luchando por sus metas. Lucía desprende pasión por la danza, a la par que sencillez, algo que ya nos ha contado que quiere mostrar en sus trabajos
