Han pasado más de 15 años desde que Cristiane Azem conquistó al público madrileño con Galata, pasando por espacios tan emblemáticos como el Teatro de Madrid, el Teatro Compac de la Gran Vía o el Teatro Nuevo Apolo, y ahora este espectáculo vuelve renovado.
Esta vuelta a los escenarios de Cristiane con Galata tendrá lugar los días 4, 5 y 6 de julio en el Teatro Paco Rabal. Con esa vuelta a los escenarios no lo presenta como un reestreno, sino como una celebración del mestizaje, del compartir raíces y mostrar el poder transformador que poseen la música y la danza.
Aunque actualizada en la propuesta visual y de coreografía, Galata persevera en su esencia, un viaje por medio de las culturas que se entrelazan entre Europa y Oriente Medio, inspirándose en los antiguos mercados, los puertos de intercambio, las fronteras borrosas y los encuentros inesperados. Una apuesta para que el público se deje llevar por la danza que cruza y une continentes y épocas, acabando siendo una experiencia vital donde se conecta la tradición y lo contemporáneo, que al mismo tiempo cada vez es más atemporal.
Cristiane Azem, artífice del espectáculo, es reconocida por su trayectoria como investigadora, coreógrafa y docente en el ámbito de las danzas orientales y mediterráneas, con una mirada artística comprometida y contemporánea, con la mujer y la cultura.
En este espectáculo se unen sobre el escenario las bailarinas de la compañía profesional Cristiane Azem y las del núcleo didáctico “Galata”, de estudios sobre Turquía, con un vestuario espectacular basado en un estudio de investigación histórica y pictográfica en una cuidada puesta en escena. Mostrando por medio de esta obra la historia de Estambul, con la danza como eje central, pero con la música y el vestuario como complemento a esa prosa en movimiento que habla de la ciudad.
Galata está dividida en dos partes:
PRIMERA PARTE. Bizancio, Constantinopla y el Imperio Otomano
A orillas del Bósforo, donde Oriente y Occidente se cruzan la mirada, nace una ciudad que desafía al tiempo. Bizancio, Constantinopla, Estambul… distintos nombres para un mismo latido.
De las leyendas griegas al esplendor bizantino. De las cúpulas doradas a los minaretes que dibujan el cielo. Bajo el Imperio Otomano, Estambul se convierte en el corazón palpitante de un imperio que abraza dos continentes. Una ciudad de palacios, de bazares, de secretos y de sueños, que guarda en sus muros la memoria de siglos de belleza y poder.
SEGUNDA PARTE. Estambul
Los ecos de los antiguos sultanes se desvanecen y la historia abre paso a una nueva era. Bajo la mirada de Atatürk, Estambul se transforma en una república laica, moderna y vibrante.
Hoy, en sus calles, se entrelazan las raíces profundas y los ritmos del presente: la música romaní, el folklore del Mar Negro, las voces que vienen del corazón del pueblo y los sonidos contemporáneos que llenan los cafés y las plazas.
Y en ese mosaico de culturas, de luces y sombras, un gesto de arte se alza en homenaje a Palestina. Y la danza gira, como giran los derviches, recordándonos que la búsqueda espiritual y la belleza trascienden fronteras.
FICHA ARTÍSTICA:
Creación y dirección: Cristiane Azem
Asistencia de dirección y coreografía: Myriam Soler
Cuerpo de baile: Núcleo didáctico “Galata” y “Formación profesional Azem Dance Company”
Diseño de iluminación: Ángel Cantizani
Video creación: Leonardo Gallego Lapeña
Edición musical de sonido: Yuri Kalil
Diseño de vestuario: Cristiane Azem y Gala Ramirez
Diseño gráfico: Fernando Cea
Coordinadora de producción: Laura Rossini
Coordinación de vestuario y atrezzo: Sujeyli
Comunicación: Alia Sachin y Lorena Sotomayor
Regiduría: Paloma Bameiro
