Hace dos años que hablamos con Nat Simons por Felinas, que fue la continuación de su disco Felina, y como ella menciona, lo que inició como una pequeña extensión del disco y con cuatro fechas terminó convirtiéndose en una gira de dos años.

Fue como una sorpresa y la gente lo acogió muy bien, y luego el hecho de que tantos festivales y sitios quisieran tenernos. Esto se extendió mucho y creo que ha contribuido a que lanzáramos dos discos en directo y este nuevo álbum, porque al final me autofinancio, es decir, obtengo financiamiento gracias a los fans, pero no tengo ninguna discográfica detrás que aporte dinero. Así que ha sido muy positivo para poder lanzar este nuevo disco; toda la promoción de Felinas, la gira y las ventas de discos. Comenzó como un álbum y terminó siendo una trilogía; imagina lo que ha generado esto

Ahora charlamos con Nat Simons por su disco «Pregúntale a Sarah Connor», que ya está disponible, y que tendrá su presentación oficial el próximo día 19 de marzo en la Sala Changó de Madrid.

¿Cómo ha sido la creación y cuál fue tu enfoque para el disco?

Este álbum ha estado listo desde hace un año, ya que lo grabé en octubre de 2024 en Nashville. Son canciones que representan una época específica, más bien del 2023, cuando estaba en la gira de Felina. Fue increíble volver a trabajar con el productor Alex Muñoz, con quien había deseado colaborar en proyectos anteriores, pero no se dio. Sin embargo, el momento para hacer este disco con él fue mucho más adecuado, ya que reunió un equipo excepcional. Fui allí con las canciones terminadas, aunque hice bastante preproducción aquí, y los músicos lo captaron de inmediato porque son muy profesionales.

¿Cómo ha sido la experiencia además allí en Nashville?

Muy bien porque al final no fue como la primera vez que fui ahí a Estados Unidos, que fui muy perdida; esta vez sí que hemos ido con Alex, que conoce la ciudad, y porque no solo ha sido ir a grabar, ir a trabajar; también hemos tocado allí en el Dislounge, que ha sido una experiencia, mi primer concierto internacional con público totalmente americano, y encima el concierto lo hice en español y en inglés, que era lo interesante. Me lo dijo él, «No lo hagas todo en inglés, salgo también en español a ver cómo reacciona la gente», y la gente reaccionó muy bien. Han sido semanas intensas pero la experiencia ha sido brutal. También ocurrieron cosas insólitas, como que The Black Crowes escucharan el disco y dijeran que era «verdadero rock and roll como el de antes». Ese tipo de anécdotas se quedan contigo para siempre. 

Cuando escuché el disco pensé «Hay una mezcla entre rock clásico, contemporáneo, con las letras muy actuales, muy personales» ¿es lo que buscabas?

Exactamente, eso era lo que buscaba. Cuando Alex me propuso ir a Nashville, me atrajo mucho el equipo de gente que iba a reunir, pero siempre me dio un poco de miedo el nombre Nashville, ya que se asocia al country. Me gusta el country, pero no quería hacer un disco de ese estilo; quería alejarme de esa clasificación de género. Se lo comenté a Alex y él estuvo completamente de acuerdo; lleva muchos discos de country producidos y buscaba salir de su zona de confort para producir a alguien español. Además, él es de Madrid y de mi generación, entonces me ha entendido muy bien a la hora de lo que quería expresar, de referentes; escucha una música muy parecida a la mía, y nos hemos entendido muy bien para hacer algo que no fuera de género, que fuera algo como más personal, y las canciones desde la base ya lo son. Es verdad que tiene el toque americano porque lo tocan músicos americanos, pero realmente tiene mucho rock alternativo.

Has grabado con artistas americanos y ahora tienes gira en España, ¿cómo es ese planteamiento?

Como solista, no suelo grabar con la banda que me acompaña; es algo que he mantenido desde siempre. Sin embargo, tengo una banda desde hace años, los mismos músicos, que están muy compenetrados y son muy versátiles, por lo que sé que interpretarán las canciones a la perfección. Tienen el nivel necesario para tocar las canciones, y estamos muy engranados en cuanto a presentaciones. No me preocupa en absoluto que sean músicos diferentes. Además, tengo la suerte de contar con Alex, quien me acompañará en algunos conciertos; es un lujo tener al mismo productor en el escenario, el guitarrista que grabó todas las guitarras, lo que asegura que el sonido sea fiel al disco.

Las canciones están compuestas por ti, pero en música estás con Ángel Solana, que ya me comentaste la otra vez que antes lo hacías tú sola, pero que ibas a componer en conjunto; ¿no sé cómo ha sido el trabajo en conjunto?

Es cierto que hay canciones que he compuesto sola, y luego hay dos letras que hice en conjunto con José Ignacio Lapido. Hay una que es completamente de él y que me regaló, lo cual fue un honor, ya que no suele colaborar con muchos artistas. lTrabajar con él en una letra fue increíble. En otros casos, Ángel y yo hemos trabajado juntos, él con la guitarra mientras yo componía melodías. Me gusta componer de diversas formas, porque eso también te lleva a diferentes lugares. No siempre es necesario hacerlo solo con la guitarra; a veces me gusta cambiar y, por ejemplo, componer al piano.

Este disco, Pregúntale a Sarah Connor, representa un giro en la carrera de Nat Simons, ya que está completamente en castellano. Nos comenta que le costó mucho tiempo hasta encontrarse a gusto con el castellano, que todo le sonaba raro, incluso su voz, y asegura que es muchísimo más difícil escribir en castellano que en inglés. Es mucho más sencillo adaptar una letra en inglés porque las palabras son más cortas, la fonética, todo es bastante más adaptable a las métricas. Una vez que logré encontrar mi lugar en el idioma, me sentí mucho más cómoda; ahora puedo expresar lo que quiero y he descubierto un universo tremendo. Sé que me queda mucho por aprender, pero deseo seguir explorando, sin descartar escribir en inglés en el futuro. Tenía claro que no lo forzaría hasta que me saliera de forma natural, y finalmente lo hice, lo que me ha dejado muy satisfecha y con muchas ganas de seguir escribiendo.

Ahora comienzas gira; de hecho, ya creo que has tenido algún concierto. ¿Cuál ha sido el feedback que con el público?

Hemos comenzado a tocar canciones antes de que salieran, y me sorprende mucho cómo reacciona la gente, incluso sin haber escuchado las canciones antes. La gente se mueve, baila y repite el estribillo, a pesar de que es la primera vez que lo escucha. Me gusta ver cómo la gente está aceptando las canciones de una manera como muy inmediat, ya que muchas veces escuchas un disco y hasta la tercera escucha como que no te entra, pero estas canciones parece que gustan desde el primer momento. Y luego, aparte, es verdad que, como ya tengo mucho repertorio en castellano, dentro de poco no voy a poder tocar las canciones antiguas de inglés. Hay que hacer un repertorio entero en castellano, pero sí que hasta ahora he estado un poco mezclando discos, obviamente. En cuanto empiece a presentar el nuevo disco, no caben las canciones en inglés, que eso no quiere decir que las abandone de por vida.

Las letras, si las escuchas bien, hacen un balance de pasado, presente y futuro cercano, de lo que nos viene y que parece que no queremos ver, muy real todo. Admite que en un principio no fue consciente de que estuviera realizando un disco desde lo más personal, muy en primera persona, de lo que le preocupa personalmente, pero al mismo tiempo en lo universal, en lo que afecta a quienes están con ella cerca y a la sociedad en general. Este disco ha sido como llegar a una edad y hacer una reflexión: A ver, ¿dónde estoy? ¿Qué es lo que tengo? Y ha sido muy de reflexión, que creo que es muy necesario hoy en día.

Pregúntale a Sarah Connor ¿de dónde viene el título?

Es un nombre que puede inmediatamente evocar el tema de la inteligencia artificial, pero tiene un trasfondo más profundo. El disco en sí contiene muchas referencias cinematográficas y de cultura pop, más que en cualquier otro que he hecho. Me encanta que sea una frase que capta la nostalgia del pasado, así como el presente y el futuro, de una manera un tanto distópica. Que yo creo que es lo que nos estamos viendo ahora, estamos como un poco identificados con eso. Creo que todos nos identificamos un poco con eso. La figura de Sarah Connor es un ícono fascinante. Vengo de Felinas, que también es un personaje con múltiples mensajes, no solo uno. Tiene el mensaje de la feminidad, la nostalgia y el futuro, y también el de presentar un disco tan orgánico en una época dominada por lo artificial y me hacía gracia como bucear la ironía, decir: «Pregúntale a la IA, yo le pregunto a Sarah Connor» Define bastante el disco, que es lo que yo buscaba. Quería un título que englobara un poco todo el mensaje común, porque realmente no es un disco conceptual, pero sí que tiene un mensaje claro en las canciones.

Toda la gira que tiene es con banda, y asegura que para ella cualquier espacio es igual, ya sea sala o festival, que lo único que depende es del tiempo que tengan para ampliar o no el repertorio. Damos la misma energía; yo me sigo tirando al suelo con la pandereta igual y, como me dice un amigo, entro en trance en cada directo.

¿Un sueño por cumplir?

Por cumplir tengo muchos, y creo que eso es lo que me mantiene viva, porque si no sería como ya he hecho todo en mi vida. Por ejemplo, una cosa sí que tengo como muy pendiente, pero creo que va a ser más a medio plazo que a largo, es tocar en México, tocar en Argentina, cruzar el charco para tocar en Latinoamérica.

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