Soul Preservation es el disco de La Chapelle, banda formada por Erik La Chapelle en 2022. El LP está disponible desde el mes de febrero en plataformas. Es un trabajo realizado a fuego lento, y presentado de la misma manera.

No hay nada al azar en el Soul Preservation, la musicalidad amplia, sin ponerse contrapesas, y el fondo, un gran reflejo de nuestro día a día, de mucha crítica a la sociedad y sus actos: la lucha contra la venta de armas en EE. UU., la locura de las redes sociales y los smartphones como droga popular del siglo XXI, las relaciones románticas, el desamor, la pérdida, los bajos fondos del ser humano, etc. 

El disco fue presentado recientemente en un concierto en Guadalajara, y ahora Erik La Chapelle nos habla del mismo:

La Chapelle, una carrera de fondo hasta llegar a este disco, ¿cuál es el germen de la formación?

La formación de La Chapelle se hace más sólida justo después de la pandemia, cuando se formó el trío que grabó Soul Preservation, que consiste en Victor Pereira en el bajo y Javi Jiménez en la batería.

Soul Preservation grabado en 2023, y se lanza en 2026; se puede creer que es demasiado tiempo, ¿cómo os planteasteis el disco y sus tiempos?

No fue casualidad, sino estrategia promocional. Se ha ido poco a poco sacando singles de los temas del disco para ir ganando presencia constante en el mundo de la música, dada la saturación de los medios y las plataformas. Pero, para mí, los discos sí son importantes, y también el orden de los temas y la continuidad de escuchar un concepto en un álbum. Así que me siento muy bien que haya salido el disco completo y en este momento.

Habéis ido lanzando singles poco a poco, abriendo boca, ¿cómo ha sido la elección de estos?

La verdad es que esta decisión ha sido en base a lo que hemos querido sacar en un momento determinado. Por ejemplo, “Shots Across the USA” se sacó con un videoclip que critica el racismo policial en EE.UU. y la venta libre de armas de todo tipo a toda la población. Otros temas han sido seleccionados por ser favoritos nuestros.

Podríamos decir que al escuchar el disco podemos interpretar que no queréis encasillamientos musicales, ¿abogáis por la libertad musical creativa?

Efectivamente. Creo que, como cualquier arte, la música debería tener una libertad creativa. No concibo otra manera de componer. Si compones solo con la cabeza y no con el corazón, los temas carecen de emoción verdadera, y eso, tarde o temprano, se nota.

¿Qué es más importante y qué es lo más difícil, la forma o el fondo de una composición?

El fondo de un tema, para mí, son dos cosas: primero, la emoción musical que da raíz a las cosquillas o las mariposas del estómago del compositor; y, segundo, el mensaje del tema a través de las letras. La forma, o los arreglos y la producción del tema, debería cuadrar con ese doble fondo, y cuando cuadre, y los músicos lo hacen cuadrar, desde allí puede salir lo que es la magia del arte de la música.

Dais bastante importancia a lo instrumental; cada canción arranca con instrumentos diferentes, sonidos muy dispares y en Refuse, por ejemplo, tiene 40 segundos iniciales de instrumental. ¿Dais importancia a lo individual como parte de lo colectivo?

Refuse tiene una introducción de estilo folk cósmico, y salió así a través del proceso de la grabación, y así es la creatividad en el estudio. El tema se presta a una intro así, y la aprovechamos. Al final, todos los detalles de un tema hacen que la canción sea lo que es. Lo colectivo al final es resultado de los individuos y sus esfuerzos, y así se puede llegar a un resultado que sería imposible individualmente.

¿Qué ha sido lo más complicado y lo más fácil a la hora de realizar este disco?

Lo más complicado, para mí, era finalizar algunas letras de algunas canciones que tenía sin terminar. Al final ha sido muy bueno y productivo para mí tener una fecha límite para terminar ciertas ideas, porque si no, todavía tendría estos temas sin acabar. También la mezcla nos llevó un tiempo, porque era la primera vez que habíamos trabajado juntos como banda en estudio y con el productor. Lo más fácil: grabar los temas de forma orgánica, o sea, tocar.

Si nos centramos en las letras, vemos cómo se refleja la sociedad, pequeñas críticas a la actualidad. ¿Es necesario que la verdad y la realidad estén presentes en la música para vosotros?

Creo que lo que impulsa a un artista es buscar, a través del arte, un sentido de sus frustraciones y sus emociones en general, sean positivas o negativas. Se trata de descubrir y comunicar una verdad que muchas veces, cuando se exprese de forma musical, otros pueden entender. Y no solo eso, al final puede ser, y es, una terapia para los que pasan por momentos o periodos de la vida que están reflejados en esas canciones. Si uno inventa letras que tienen una buena pinta estéticamente pero carecen de sentido, al final será un tema vacío y artificial; puede que quede bonito o engañe a la gente, pero en el fondo, no aporta nada de sustancia.

¿Cómo es esa forma creativa compositiva de La Chapelle?

Las canciones las escribo y las presento a la banda y las vamos moldeando de una forma u otra.

¿Tendréis gira?

Si Dios quiere.

¿Influencias?

Red Hot Chili Peppers, Pearl Jam, Dispatch, John Mayer, Soundgarden, Ben Harper, Jeff Buckley, Sublime, G. Love and Special Sauce, toda la música reggae.

¿Un sueño por cumplir?

Seguir despertándome, espiritualmente.

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