Del 8 al 30 de noviembre tendrá lugar el Séptimo Festival flamenco de Club en el Café Berlín. Cuatro fines de semana llenos de cante y baile donde las nuevas generaciones tomarán parte del relevo, pero siempre sin olvidar las raíces del flamenco.

El viernes 8 será protagonista María Moreno con “Yo bailo” y lo denominan Baile de Autor.

María Moreno nos cuenta que su acercamiento al flamenco fue de una manera natural, ya que en su ciudad, Cádiz, lo viven día a día y lo tienen muy a mano. Era mi forma de juego de pequeña, jugaba a bailar y ahí empecé a acercarme al flamenco y el siguiente paso fue el conservatorio. Siempre ha sido algo para mí tan natural como claro de qué era a lo que me quería dedicar, por lo que comencé muy joven. Con 16 años entré en la compañía de Eva la Yerbabuena y es cuando me fui a Sevilla, y con 25 formé mi propia compañía.

Nos comenta que dedicarse al arte es precioso y hacerlo en la faceta que te gusta mucho más, pero desde fuera admite que se puede tener un concepto muy idílico, porque hay mucho trabajo detrás y piensa que es algo que se tiene que dar a conocer y hacerlo público, y no sólo las maravillas de cuando estrenan espectáculos y reciben un premio. El flamenco se ha profesionalizado muchísimo, por lo que no sólo tienes que estar pendiente de las creaciones y de tu baile, también hay que llevar una empresa hacia adelante, y vas creando un gran equipo que te ayude en esos pasos a los que los artistas no llegamos. Es crear equipo y así poder llevar adelante proyectos un poco más grandes y poder ir paso a paso, ir realizando todos nuestros sueños, y a los sitios a los que quieres llevar tu arte.

María Moreno es de las artistas de una generación donde ya ven todo normalizado, teniendo su hueco, su compañía, cabezas de cartel en festival, y como dice incluso cerrando. No he tenido trabas en mi carrera por ser mujer, pero éste es un trabajo en el que otras anteriormente lucharon por ello, y rompieron barreras y nuestra generación ahora mismo es mucho más libre. Me atrevería a decir que somos más mujeres que hombres liderando compañías y eso se lo debemos a mujeres que lucharon tiempo atrás por poner el nombre de la mujer en alza.

En el festival estará con Yo bailo, que es la continuación de un libro homónimo, que sacó junto con una periodista. Contamos las vivencias reales de cómo es una creación de flamenco. El libro está fotografiado por Susana Girón, la periodista, y yo puse los textos. Después de la buena acogida del libro, realizamos la extensión a un espectáculo.

Yo bailo es mucho más fresco, es algo que dejamos a lo que el sitio que vayamos a hacerlo nos pida y nos permita, quizá me atrevería a decir que es mi proyecto más clásico, de corte recital de flamenco, porque solemos llevarlo a salas más medianas y que no sea un teatro en sí con las condiciones que eso conlleva. El Café Berlín es un espacio de arte, que puede acoger cualquier espectáculo, y por ello mi propuesta encaja perfectamente allí, porque es algo verdadero, y allí será algo muy íntimo por el espacio, siendo una oportunidad de acercar el flamenco más abierto entre el público y el artista. Allí será más directo y de conexión en el directo.

La improvisación será el protagonista el próximo día 8 de noviembre en el Café Berlín. Vamos a la magia que surja en el lugar, que nazca del público y, por supuesto, de mí misma y de quienes me acompañan, y varía en cada espectáculo y día, porque ni uno mismo está siempre igual. Se crearán situaciones efímeras, que sólo pasarán ahí; viviremos momentos que no me podré llevar a otros sitios. De hecho, es un espectáculo muy a piel, desnudo, sin escenografía y muy directo y sincero.

El espectáculo nació en 2020 y María dice que la evolución de éste ha sido intuitiva, ya que el espectáculo lo modifica con respecto a la sala y de ahí también piensa en los artistas más idóneos para que estén con ella en el escenario. De esta forma todo evoluciona mucho, y que siempre lo mantenemos vivo; es algo que me encanta, porque así puedo compaginar otras obras que están cerradas con esta que me da más libertad.

Yo bailo podría ser una base de una obra y que María estuviera toda la vida con ella, ya que en la misma se plasma la evolución de la artista, de su forma de encarar el baile y de cómo los cambios van haciendo mella en ella y viceversa. Es un proyecto atemporal, y Yo bailo es una obra que siempre me apetece hacer, porque está siempre abierta y ha ido variando.

María Moreno – baile, Benito Bernal – guitarra, Ismael De la Rosa “El Bola” – cante, Roberto Jaén – palmas y percusiones

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