En esta ocasión reparamos los cinco títulos de los cortometrajes que están nominados a Mejor cortometraje de ficción.: La noche eterna, Cuarentena, El trono, La gran obra y Mamántula. Cinco trabajos muy distintos, tanto en duración como en temática.

Eneko Sagardoy aborda una relación madre e hija, la falta de comunicación, y el hecho de dejar atrás una vida llena de incógnitas para la otra persona. Betiko gaua (La noche eterna) -Cuando Miren reconoce a Elena, que conduce un coche de alquiler, la comenzará a perseguir por carretera- está sostenido por una gran interpretación de Elena Irureta, que es de esas actrices secundarias que engrandece cada papel que interpreta. Un thriller materno filial, y emocional, que conmueve por lo que conlleva en esa distancia generacional, pero que muestra las herencias en los silencios. Aquí la música juega un papel importante.

Cuarentena es de esos trabajos que con tan solo 6 minutos te hace sacar una sonrisa en cada escena, en esa vorágine de una madre que solo quiere desahogo en su primera salida tras haber tenido a su bebé. Celia de Molina comprime en poco mucho, y aborda las secuelas de muchas mujeres ante una situación que puede desbordar en un momento dado, así mismo implanta en cierta forma el egocentrismo ante la necesidad de soltar lastre. Tuve un parto con muchísimas complicaciones y aquello me dejó en un estado de shock que me duró mucho tiempo. Contarlo de esta forma fue una necesidad que tuve de verbalizar qué había sido el parto para mi, de alguna forma era decir “Hemos sido engañadas”. Ahora, con el tiempo me he dado cuenta que viví un parto con violencia obstétrica y que le pasa a la mayoría de las mujeres. (Celia de Molina)

Cada día tenemos una noticia política, nada halagüeña en las noticias, falsas o no, pero seguro que, como se suele decir, cuando el río suena, agua lleva y algo de verdad habrá detrás. Pero, y si en ficción y con una velada crítica a la esfera política y sus entrañas, nos vemos ante una comedia que va a los bajos fondos morales de quienes nos gobiernan: El presidente del gobierno, un hombre leal, escrupuloso y pulcro, se queda atrapado en un baño público y sin papel, en plena campaña electoral. Indefenso y sin poder salir, descubre de qué clase de gente está rodeado. Solo si es capaz de superar sus escrúpulos, podrá salvar su trono. Lucía Jiménez debuta en la dirección con un cortometraje que saca una sonrisa a la par que te enfrenta a una realidad por medio de una ficción, dos situaciones que casi siempre tienen más puntos en común de los que nos gustaría. Además, el trabajo impone un ritmo ágil que atrapa.

La ironía, el clasismo y la falta de empatía forman parte de La gran obra de Alex Lora, experto en reflejar las diferencias en las escalas sociales, en mundos marginales, por el capitalismo y la visión de algunos privilegiados. Leo y Diana, una pareja aburguesada, llevan un televisor roto a un punto de reciclaje. Allí conocen a Salify y a su hijo Yousef, dos chatarreros a los que invitan a su mansión para donarles más objetos. La situación se enrarece cuando descubren que los chatarreros tienen algo que ellos quieren. También tiene toques de humor para bajar el tono del drama que plasma la situación, y al mismo tiempo de ridículo de ese ansia de poder por unas personas que lo tienen todo, pero siempre quieren más.

Siendo un buen trabajo en realización, por parte de Ion de Sosa, me sorprende que esté dentro de los nominados en esta sección, no por el hecho de que no corresponda a ser un trabajo de ficción, y tanto que lo es, más bien por el hecho de encontrarnos ante un mediometraje, 49 minutos, y no un cortometraje. Puede que se debieran plantear en muchos premios y festivales la parte dirigida a mediometrajes para ver la película con otra perspectiva. Mamántula es ciencia ficción y thriller aderezado con muchos otros géneros, para vislumbrar la imaginación de los guionistas y embarcarnos en unos minutos que no debemos comprender, solo ver como viran desde lo más natural o lo más estrambótico. Para bien o para mal no deja indiferente.
