La cantante Sheila Blanco (‘Bioclassics’: biografías cantadas de compositores clásicos, ‘Cantando a las poetas del 27’) y el pianista porteño Federico Lechner (Premio Gardel, 2015, galardón musical más importante en Argentina) presentan el próximo día 8 de abril en la Sala Villanos ‘Los Mareados’. Este disco, su segundo trabajo juntos, une el tango y el jazz y tiene tanto composiciones propias como adaptaciones. Hemos tenido una charla con ambos para hablar de su carrera y de este nuevo trabajo.

Ambas pasiones musicales de Sheila Blanco y Federico Lechner vienen desde la infancia. A Sheila su familia le inculcó la música, su padre melómano y coleccionista de discos, y su madre que cantaba copla y canción española muy bien, hicieron posible el hecho de que sus hijas pudieran estudiar en el conservatorio, y en la familia de Federico estaban totalmente inmersos en el mundo musical, su padre director de orquesta y pianista, su madre profesora de piano y cantante, y sus hermanas son pianistas. Federico estudió clásico, pero el tango y el folclore argentino formaban parte de su día a día, hasta que de adolescente el jazz entró en su vida.

Empecé a usar el tango también como una música con la que hacer jazz, es decir, una música a la cual manipular y sobre la cual improvisar. Y de esas músicas que había en mi vida, pues surgió lo del tango jazz trío, con el cual llevo 25 años juntando el tango y el jazz, y hace unos 4 años o 5 se unió Sheila al proyecto y se convirtió el trío en un cuarteto.

Federico Lechner

Desde muy pequeña compaginé el colegio con la música clásica, ahí es donde empecé a tocar el piano, ahí es donde viene mi afición y mi formación clásica y a partir de ahí, entre toda la música que tenía en casa tan variada porque mis padres escuchaban de todo: folclore iberoamericano, canción francesa, por supuesto tangos, canción española, pop, rock, todos los 60, los 70. Eso se complementaba con lo que yo estudiaba en las clases de Bach, Mozart, Beethoven y se fue dando para mí una concepción de la música muy global, muy general y en la que para mí la música es una, y los estilos tienen cada uno sus matices y características, pero para mí todos son apasionantes.

Sheila Blanco

El tango ahora mismo es un estilo muy aceptado en muchas partes del mundo, hay muchas milongas en cualquier ciudad que uno va, hay gusto por el tango y creo que es una música que a la gente le suele gustar mucho – Federico

En 2018 hicieron el primer disco, que fue un homenaje a George Gershwin, con el que Federico nos cuenta que hicieron muchos conciertos, y en el que Sheila entró como cantante invitada de su Tango Jazz Trío. Trabajamos muy a gusto juntos, porque todos tenemos muchos puntos en común y por eso ella ha pasado a ser integrante de la formación.

Los Mareados tiene canciones adaptadas y canciones propias, y Federico nos habla de cómo ha sido esa elección. Eran tangos que a mí me gustaban mucho, tanto El Día Que Me Quieras, María, Los Mareados, o Por Una Cabeza. Son tangos preciosos y que me gustó mucho adaptar. El último que hicimos fue el de Por Una Cabeza, que lo adaptamos junto con Sheila, yo tenía un arreglo previo de Por una Cabeza, un poco en la onda del arreglo que hice de Los Mareados, que es un arreglo digamos bastante, como decirlo, deconstruido y expresionista y bastante macarra, por decirlo de alguna manera. Sheila quiso hacer el arreglo de Por una Cabeza más en swing, haciendo como un tema casi de swing clásico y creo que ha quedado muy bonito.

El disco tiene el título de una de las canciones, y de hecho Federico nos cuenta que en su día le propuso a Sheila llamarse de esa manera, eso no se hizo, pero lo han retomado para el disco, también porque tiene una simbología con respecto a los temas, ya que hay mucha variedad de movimientos, de estilos, dentro del tango y del jazz.

Casi todos los temas propios son previos al proyecto, y ahora lo han insertado aquí. Federico aporta un tango, Esbaesbabaesbababaesbabababaesbabababagui, que dice que es como una especie de trabalenguas. Es un blues con ritmo de tango o un tango con forma de blues, como se quiera ver, que escribí a una novia hace muchos años. Luego tengo el tango para Gabriela, que hice para mi hija mayor cuando tenía 6 años. Y tengo el Otoño Eterno, que es un bolero tango que estrenamos con Sheila en la pandemia. Lo hicimos cada uno desde su casa y luego por suerte lo pudimos hacer un montón de veces ya en directo y Sheila tenía este tango de La Ladrona que había hecho hace muchos años y que quiso incorporar al proyecto del grupo y me pareció muy bien y además en el disco tenemos un invitado de lujo como es el bandoneonista Claudio Constantini. El que sí hemos hecho juntos es Milonga para una pulga, que fue una letra que me dio un amigo, Abraham García.

Hablamos con ellos de cómo se enfrentan a una adaptación, y si les es más complicado que una composición propia. Federico admite que los que viven dentro del mundo del jazz están constantemente adaptando y readaptando material, y que realmente al encontrarse ante melodías y armonías tan inspiradoras es fácil realizarlo, eso sí, siempre con el respeto necesario ante la obra original.

Son procesos muy diferentes y cada uno es como una aventura que a mí me gusta por igual. Componer siempre tiene ese proceso solitario de inspiración, de sentarte, de trabajar, de buscar las melodías, de escribir, de lo que quieres contar, cómo lo vas a contar, elegir las palabras, por eso me encantan todos los cancionistas, los cantautores, porque creo que ese momento de elegir cómo contar y las imágenes que quieres transmitir es muy creativo, es maravilloso. Y cuando adaptas hay algo, que es que esa canción quedó en ti y quieres poderla cantar, en mi caso a tu manera, no hay competición, por ejemplo hacemos Alfonsina y el Mar, es una canción que tiene muchas versiones, pero no importa porque cada uno la vive de una manera y es muy bonito de repente cuando una canción te habita como yo digo, la escuchas, te encanta, la sientes como la quieres tú cantar, como la quieres tú hacerla llegar a los demás, compartirla. Y como te digo, son procesos para mí muy diferentes, pero los dos tienen un momento muy especial con uno mismo y con cómo lo compartes con el público.

Sheila

El décimo, y último, tema es Alfonsina y el Mar, un tema adaptado de una manera muy particular, Federico nos afirma que es una zamba argentina, una balada, y que es una adaptación que parte desde el cariño y desde la improvisación, algo que es el espíritu de su proyecto jazzístico.

¿Qué ha sido lo más fácil y lo más difícil para sacar adelante este disco?

La música es la parte más fácil para nosotros, lo difícil, todo lo demás, lo burocrático de sacarlo, de fabricarlo, del diseño… en definitiva ver qué hacer luego después de haber grabado. Realmente también nos gusta mucho este proyecto, en el cual creemos mucho, es un proyecto del cual ya hemos hecho unos cuantos conciertos importantes y realmente estamos aquí muy por la labor, pues un disco y un proyecto así no deja de ser un poco como un hijo, ¿no?,  así que lo tienes que alimentar y cuidar, lo mismo que los sacrificios para un hijo son bien llevaderos, pues con un proyecto lo mismo. (Federico)

Lo más complicado siempre es el momento agendas, porque somos cuatro y por suerte para todos, pues todos trabajamos mucho porque bueno tanto José San Martín el baterista tiene varios proyectos, Toño Miguel también es un contrabajista supersolicitado y bueno, y Fede y yo también, lo más complicado ha sido poder juntarnos con las agendas y decir, a ver, qué día nos metemos a grabar, qué día vamos a mezclar el disco, organizarnos. Porque cuantas más personas forman el grupo, más problemas hay con eso, sobre todo teniendo más proyectos. Y lo más fácil, pues lo más fácil fue también, para mí personalmente, el grabarlo, por el momento de entrar en el estudio y de conectar. ¿Por qué? Porque ya nos conocemos mucho, los cuatro hemos tenido la suerte de tocar mucho en directo y fue muy fácil, lo grabamos en directo, o sea, cada uno tocando en una cabina del estudio, pero en vivo, los cuatro a la vez grabando el tema. Creo que ha habido muchos temas que han salido a la segunda toma porque estábamos muy conectados y hemos podido, desde mi punto de vista, trasladar algo que me parece muy difícil, que es trasladar la sensación del directo, de la frescura, de la conexión, trasladarlo a un sitio como es un estudio, que siempre es mucho más frío, estás allí por la mañana, no tienes el calorcito del público, es un horario un poco menos amable, pero lo hemos logrado y para mí eso es importante para que el disco lo escuches y te lleve, te suene, te emocione. (Sheila)

Ahora hablamos de los cambios que ellos han vivido, de los cambios en el sector musical, Federico ve que una de las cosas que más ha cambiado es el hecho de la venta de discos, que aunque a sabiendas de que en el mundo del jazz no se vendía demasiado, ahora mismo se puede vender el diez por ciento que hace quince años. Dice que siguen sacando discos porque no deja de ser una carta de presentación en sí. En el aspecto de los conciertos cree que no ha cambiado mucho, lo que más ve de diferencia es la forma de escuchar hoy en día la gente, la música. Por suerte para nosotros la gente sigue yendo a los conciertos, es algo en lo que internet no nos ha podido sustituir, aunque en la pandemia dijeran que iba a ser así, la magia del directo sigue presente. Sheila en esta pregunta nos cuenta que en lo que más ve el cambio es en las redes sociales, que cree que ha entrado como un elefante en una cacharrería, y piensa que se puede sacar partido, con sus límites. Hay que verle el lado positivo, el lado de poder crearte tú ahora mismo tus canales directos y que la gente que te sigue y que le gustas pueda acceder a información de ti, a tu contenido de manera mucho más fácil.

La presentación del disco será el día 8 en la Sala Villanos, y ambos se lo plantean como una fiesta, un día de compartir música. Tendrán a Ariel Rot como presentador del concierto y del disco, ambos lo definen como un apasionado del rock, el jazz y el tango. Además del concierto de presentación tienen ya más fechas confirmadas como son: 21 de junio el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria, 15 de agosto en Galicia, en Tui, y el día 22 de agosto estamos en Melilla.

¿Un sueño por cumplir?

Tocar en Japón, que no lo he hecho con ningún proyecto. (Federico)

Creo que me voy a meter en algún momento con mi madre en un estudio de grabación, porque como te dije al principio ella canta muy bien y me gustaría mucho grabar algo con ella, no sé el qué, todavía estoy pergeñando, un tema a dos voces o un tema que a ella le guste y yo hacer algo, pero para mí sería un sueño poder tener una canción grabada con mi madre, tengo muchas en el móvil y de vídeos caseros, pero es meternos en un estudio para que ella tenga la experiencia de escucharse con un micro y unos cascos y bueno sería muy bonito. (Sheila)

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