El Festival de Cádiz – Música Española 2025, del 14 al 23 de noviembre, vuelve con el mismo espíritu que el año anterior, y se vuelca en la edición número treinta y tres en dar diez días de música desde lo más clásico a lo más contemporáneo, con estilos tan variados como la música sinfónica, clásica, barroca, lírica, pop-rock, electrónica, flamenco o ambient music, sin dejar de lado las artes escénicas, la experimentación y la música coral.
El festival es iniciativa de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, y se creó con el propósito de poner en valor la relevancia de artistas de Andalucía y España y potenciar, a la par que mostrar, su labor cultural dentro de la creación musical.
Hemos podido charlar con su directora, Violeta Hernández, y lo primero que queremos saber cuál su balance del 2024. Fue muy positivo; creo que reposicionamos el festival. Había mucha gente que me contaba que conocía por primera vez el evento; siendo eso síntoma de que hicimos una muy buena comunicación, que intentamos llegar a diferentes públicos, estando todo muy estructurado, y espero que este año sigamos mejorando.
En los más de 20 años que lleva el festival, todo ha cambiado mucho y hay que ir adaptándose, sobre todo al público, a sus necesidades, y vimos que en una ciudad como Cádiz era necesario abarcar otros estilos, no quedarnos solo en la música sinfónica, que era un poco el inicio del festival. Ahora tenemos un festival muy amplio, de muchísima calidad, de propuestas que no son comerciales, porque obviamente como entidad pública no vamos a apostar por algo que pueden hacer empresas privadas, sino llevar a la ciudad de Cádiz propuestas de muchísima calidad, de diferentes géneros, pero todo con un sello de calidad. Lo que vamos a programar en cada género es de lo mejor que hay en el mercado.

Violeta nos cuenta que ser programadora para ella es uno de los cometidos más placenteros que tiene dentro de un festival, y por ello aquí dice tener muy pensado el esquema, tanto de espacios que hay en la ciudad como en cuestión de estilos posibles, por lo que en cuestión de meses ya tenían claro lo que querían hacer, y el siguiente paso es ponerse en contacto con managers y configurar todos. Dice que para ella es importante visualizar los espacios porque de esa manera sabe cómo ubicar cada actuación, pero al mismo tiempo teniendo en cuenta que sea una programación accesible para todo el público y que se pueda ver todo, intentando no solapar eventos. No creo que ninguna persona se vea toda la programación, pero podría, porque coinciden muy pocas cosas. Me gusta concebir el festival como un itinerario, o posibles itinerarios, que una persona vea toda la parrilla y se empiece a señalar lo que quiere ver cada día, y al final se haya hecho un recorrido amplio, y que además, como siempre digo, el Festival de Cádiz, un recorrido en el que puedes ver cosas que te gustan y descubrir cosas también, y disfrutar. Para mí este festival es de joyitas, es dar la oportunidad al espectador de descubrir cosas a un ritmo tranquilo. No es un macrofestival en el que tienes que elegir entre 20 propuestas a la misma hora. Con cierta tranquilidad puedes ir paseando de un espacio a otro y ver a lo largo del día tres o cuatro espectáculos.
Admite que cada año van surgiendo artistas que no se pueden programar, por agenda, o por porque están grabando disco, pero que quedan pendientes para la siguiente edición. Este año tenemos a Rocío Márquez, que acaba de presentar el directo, y va a ser uno de los primeros conciertos que dé, pero la tengo programada desde hace muchísimos meses, porque sabía que el encuentro con el guitarrista Pedro Rojas Ogáyar iba a ser una maravilla, y no me he equivocado; ese concierto va a ser una joya. Por ejemplo, con respecto a Los estanques yo estaba interesada en ellos, pero me comentaron que estaba el proyecto con El Canijo de Jerez sobre la mesa, que se iba a gestar en verano, y creí que el hecho de que estuvieran en el Gran Teatro Falla sería todo un lujo y una experiencia, porque ambos son maravillosos y estoy segura de que va a ser un conciertazo.
Queremos atraer a público diverso, apostando por muchos estilos, todo con sello de calidad, mezclando la música más tradicional o más histórica con estilos más novedosos o con géneros que ni siquiera son estrictamente musicales, como por ejemplo traer la Compañía Nacional de Teatro Clásico, que sí que viene con un espectáculo relacionado con la música, y no solo relacionado, ha ganado el premio al Mejor Espectáculo Musical en los Premios Max, pero que trata la música desde un punto de vista escénico, con una puesta en escena maravillosa, y con eso, una cuidada selección artística muy potente, y me parece un lujo tenerlos, y algo muy necesario en un festival programado con la institución pública como es este.
En ese rango de no ser estrictamente musical está Yllana con su espectáculo Maestríssimo (Pagagnini 2), que tendrá lugar el miércoles 19 en el Gran Teatro Falla. Ellos dan a todos los palos, y todo lo que hacen es muy bueno desde la comedia, y este trabajo es una maravilla en cuanto a lo musical.




Una de las secciones a destacar es Microclima, un ciclo que, además de hacerse en el festival, hay otras ciudades donde se realiza, como Sevilla, y que se ha integrado en el festival en las tres últimas ediciones, siendo un espacio donde se da cabida a música experimental, de vanguardia, ambient… Son propuestas para escuchar con tranquilidad, no es música electrónica de masas, y en esta edición viene uno de los grupos de vanguardia, del género experimental, que es Esplendor Geométrico, que es un grupo de los 80, que es mítico, no solo en España, sino internacionalmente. También Paloma Peñarrubia, que es más conocida por su faceta como compositora de bandas sonoras de cine, avalada por muchos premios, junto con otras tres propuestas, que están programadas el sábado 15 en el Baluarte de la Candelaria, y a partir de las 5 de la tarde. Creo que va a ser una de estas propuestas sorprendentes para el público que quiera ver algo que musicalmente y escénicamente es bonito, ya que es algo delicado.
Tenemos desde gente clarísimamente ya muy conocida y muy valorada, como Rocío Márquez, María Moreno o la Compañía Nacional de Teatro Clásico, pero luego, pues en la parte de músicas históricas, tenemos también gente buenísima, que es un ámbito más pequeño, Juan Pérez Floristán, que es un pianista maravilloso, muy joven, pero que es ya una primera figura; o en el pop rock o folk, Alonso y las Adelfas, que trabaja como productor para toda la escena granadina, aunque él no sea tan conocido como Los Planetas, a quienes les produce los discos, a ellos y a Soleá Morente. La Orquesta Barroca de Sevilla o lo que hacemos con la música contemporánea, que es para descubrir y deleitarse además en espacios muy buenos como el Teatro del Títere Tía Norica con una programación que es una maravilla, y que suena estupendamente, como por ejemplo, Moisés Sánchez con su estreno de FALLA Imaginado.
Además de los conciertos este año nos adelanta Violeta que se han querido centrar en la formación, en la creación y en la mediación. Como encuentros, tenemos el encuentro en la Biblioteca de la Casa de las Artes de las Compositoras, del Taller de Compositoras; es un encuentro con el alumnado del conservatorio, también abierto al público. En cuanto a formación, tenemos como siempre la cátedra de composición que se llama Manuel de Falla, dirigida a nuevos compositores, y en este año una profesora que se llama Mara Gisla Dotti. También hay un trabajo de mediación en un instituto, o en el IES La Caleta, de artistas multidisciplinares; hay una cineasta, hay un bailarín de flamenco, hay una guitarrista de pop rock o electrónica y entre todos van a estar trabajando en el colegio con los alumnos en un proyecto que se llama Memoria Sonora de la Bahía. Así que esas son un poco las actividades paralelas, aparte de los didácticos que tenemos de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, que tendrán dos funciones para escolares que ya están llenas en el Falla.

¿Qué importancia crees que tiene que el público pueda asistir a unas charlas que a lo mejor pueden ser más para artistas? En este caso va más dirigido al alumnado del conservatorio. El año pasado sí que hicimos charlas más abiertas al público, con el ciclo de la Duda metódica. Creo que es muy interesante que el público se pueda acercar a los artistas de una manera natural, y que conozcan los procesos de creación, cómo son o cuáles son las inspiraciones o los materiales con los que trabajan, que genera un vínculo como muy especial con el trabajo.
Es verdad que actualmente los festivales son un reclamo para el turismo para muchas ciudades, y aunque Violeta asegura que sí lo tienen presente, que sea un festival que se pueda vivir de diferentes formas, no es algo primordial, aunque todo suma. Concentramos programación en los fines de semana, entre otras cosas también, para poder atraer gente de otros lugares, de la provincia o de otras provincias limítrofes. No es un festival masivo, así que no esperamos que aquí vengan 10.000 personas de fuera a copar la ciudad, no es eso, pero sí que creemos que puede ser muy atractivo para venir a pasar un fin de semana a Cádiz y encontrarte esto, con que puedes verte a lo largo de viernes a domingo, por ejemplo, pues verte 6 o 7 propuestas de música, además de hacer otras cosas en la ciudad. Ese turismo relajado, turismo cultural, sí que me parece que es por el que tenemos que apostar dentro del festival. No un turismo de masas, porque no creo que sea la propuesta adecuada para eso. Por supuesto, cualquier otro turista que ande por la ciudad, bienvenido sea al festival o a cualquiera de nuestros conciertos, evidentemente. Pero vamos más enfocados al público local y a gente que le apetezca venir a Cádiz a pasear sin más.
Para mí lo importante es seguir llegando cada vez más al ciudadano, que el festival se sienta en la ciudad; es posible que todavía haya gente que no sepa que esto sucede, y eso es lo que creo que tenemos que trabajar, que se sepa que el festival está renovado, que hay para todos los públicos y que puede ser muy divertido hacerte un itinerario y pasarte diez viendo conciertos que seguro que te van a sorprender; ese es el reto.

